septiembre 16, 2021

Oposición, desesperada, comienza a hablar de fraude

Al menos cinco encuestas privadas de alcance nacional mostraron la tendencia de que el candidato Evo Morales alcanzará la victoria en primera vuelta en las elecciones generales. Ante ello, la oposición y sus medios intentan posicionar, sin pruebas fehacientes, la idea de fraude y arremeten contra la credibilidad de los vocales electorales, con el fin de deslegitimar los resultados del 20 de octubre.

Esta estrategia de denunciar fraude cuando las encuestas y los resultados electorales no le resultan favorables, ya fue aplicada por la oposición venezolana en mayo de 2018, cuando ganó el presidente Nicolás Maduro con 6.190.612 votos (67,8%). En segundo lugar figuró el candidato opositor y exgobernador Henri Falcón, con 1.917.036 votos (21%).

Ante esa derrota, la oposición venezolana denunció, sin pruebas suficientes, que hubo fraude y compra de votos.
Algo similar está ocurriendo en Bolivia.

De acuerdo con la reciente encuesta elaborada por la empresa VíaCiencia SRL para la alianza de medios televisivos privados Unitel, PAT, Red Uno y Bolivisión, Evo Morales obtuvo el 43,2% de la intención de voto.

En segundo lugar se posicionó Carlos de Mesa con 21,3% de la preferencia, es decir, más de 21 puntos por debajo del favorito. Según el mismo estudio, Óscar Ortiz obtuvo 11,7%.

Una anterior encuesta de la empresa Ciesmori para la red Unitel ubicó a Evo Morales en el primer puesto de la intención de voto con 36%.
De Mesa se situó en segundo lugar con 25% de la preferencia, seguido de Ortiz con 11%.

Frente a esa tendencia electoral, la cual según analistas será difícil de modificar en las semanas faltantes para los comicios, el postulante De Mesa y su estratega Ricardo Paz comenzaron a hablar de un presunto fraude electoral. De Mesa habló de un “riesgo inminente de manipulación del voto”. Según el aspirante, el “fraude” no solo tiene que ver con el día de la elección, “lo cual es extremadamente riesgoso desde el punto de vista de la credibilidad”, sino que “ya está en ejecución (…) a través de la vulneración de varias normas”.

Por su lado, Ortiz señaló que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) “no es confiable, creíble e imparcial”, para garantizar la “transparencia” de las elecciones.

El postulante por Unidad Cívica Solidaridad (UCS), el exvicepresidente Víctor Hugo Cárdenas, afirmó en su cuenta de Twitter que hay un “¡fraude en marcha y descarado!”.

Samuel Doria Medina también denunció, sin pruebas y mediante su cuenta de Twitter, que “la gran mayoría de bolivian@s sentimos que el MAS y el TSE no respetan el voto y que habrá fraude”.

Casi de manera paralela, algunos dirigentes cívicos y las plataformas ciudadanas (brazos operativos de partidos opositores) intensificaron sus críticas a los vocales electorales, encargados de los comicios, y hasta consideraron “acciones” para deslegitimar las elecciones de octubre.

A esa arremetida se suman algunos medios de difusión masiva que emiten de manera intensa contenidos para socavar y desgastar la credibilidad del Tribunal Supremo Electoral.

La diputada y candidata del MAS Valeria Silva precisó que la salida de la oposición que habla de fraude ya es recurrente ante la marcada distancia que tiene Morales, y recordó que su partido jamás necesitó acudir a un fraude para ganar una elección debido a que cuenta con el apoyo de la población.

Para la diputada Sonia Brito, hablar de fraude muestra la preocupación y desesperación de la oposición boliviana ante las encuestas que reflejan una diferencia de más de 15 puntos de Morales frente a su inmediato seguidor.

Al menos cinco encuestas privadas de alcance nacional mostraron la tendencia de que el candidato Evo Morales alcanzará la victoria en primera vuelta en las elecciones generales.

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