abril 4, 2020

¿Por qué el «Acuerdo del siglo» no es un plan de paz?

“Con los años, la ocupación colonial israelí se ha vuelto cada vez más brutal, y actualmente cuenta con el apoyo directo de la administración de Donald Trump”

Por MAHMOUD ELALWANI *-.


El pasado 28 de enero el presidente estadounidense, Donald Trump, acompañado del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dieron a conocer públicamente el contenido del “Acuerdo del siglo”, controvertida propuesta encaminada supuestamente a resolver las diferencias entre israelíes y palestinos.

El acuerdo se basa en un pensamiento colonial y arrogante, que rechaza las normas del Derecho Internacional y adopta la narrativa racista israelí, además que en sus detalles contiene 113 violaciones de las normas del Derecho Internacional y de los DD.HH. y sus convenciones, y el Derecho Penal internacional. A la par, niega sistemáticamente la narración y el sufrimiento del pueblo palestino –los propietarios originales de la tierra–, e ignora sus derechos básicos e inalienables, encabezados por el derecho a la autodeterminación, la independencia en su Estado soberano y su capital Jerusalén Oriental, y el derecho al retorno de los refugiados palestinos a sus hogares, según lo ha dispuesto la resolución No. 194 de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas. También destruye todas las perspectivas de paz y la solución de dos Estados, autoriza la anexión de los asentamientos ilegales israelíes y el Valle del Jordán, cuestiones prohibidas en el Derecho Internacional y la propia Carta de la ONU, y convierte a los territorios palestinos en pistones aislados, lo que nos recuerda la era del apartheid en Sudáfrica, cuestión inaceptable.

Por esas razones rechazamos el plan, decisión que han compartido las personas libres del mundo y muchos gobiernos y Estados que francamente lo han manifestado, como la Liga de Estados Árabes, la Organización de Cooperación Islámica, la Unión Africana y los países de la Unión Europea (UE), así como intelectuales y militares israelíes y miembros del propio Congreso y Senado estadounidense.

Con los años, la ocupación colonial israelí se ha vuelto cada vez más brutal, y actualmente cuenta con el apoyo directo de la administración de Donald Trump. Razón por la que Israel y sus aliados tratan de negarnos el acceso a la justicia; pero el pueblo palestino es el habitante autóctono y no un pueblo que sobra a la humanidad. En efecto, la ausencia de justicia en Palestina es el abandono de justicia en todas partes, y la indulgencia e impunidad otorgadas a Israel facilitarán la aceptación de otra impunidad.

A pesar de muchas observaciones sobre el fracaso de la comunidad internacional para proteger a las víctimas y los DD.HH. y activar los recursos e imponer protección y rendición de cuentas, seguimos instando a los distintos países a que se adhieran a sus principios basados en el Derecho Internacional y la realización de los derechos inalienables y legítimos de los pueblos, incluido los del pueblo palestino. Continuamos defendiendo nuestros derechos en todos los campos, en los niveles político, legal y diplomático, y seguiremos activando todas las herramientas de responsabilidad internacional, incluso ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) y la actual administración de los Estados Unidos y su violación de la ley estatal, por trasladar su Embajada a la Jerusalén ocupada.

Trump y Netanyahu lanzaron su documento «El acuerdo del siglo», al que llamaron desafortunadamente “plan de paz”, aun cuando no es un plan, y ciertamente no promueve la paz, sino más bien se trata de una imposición de rendición al pueblo palestino, acto que confirma la ignorancia de las dos partes respecto a la historia palestina, arraigada en una tierra habitada por decenas de miles de años, la que confirma que no nos rendiremos. Lo que nos lleva a advertir a Israel que no tome medidas para implementar su plan.

La dependencia del Estado de Palestina del Derecho Internacional y sus instituciones son una estrategia para preservar los derechos legítimos de nuestro pueblo, los que contribuyen a la salvación de la ocupación israelí, incluidas nuestras decisiones ante el Consejo de Derechos Humanos (CDH). Desafortunadamente Israel –la fuerza de ocupación ilegal– y algunos de sus aliados, intentan impedir que recurramos a la justicia, para dejar así la puerta abierta para seguir cometiendo masacres y violaciones horribles de los DD.HH. contra nuestra gente.


* Embajador del Estado de Palestina en Bolivia

Be the first to comment

Deja un comentario