julio 24, 2021

La corrupción le quita la respiración al Gobierno: nuevo escándalo por sobreprecio en respiradores chinos

El gobierno boliviano pretendió ocultar la adquisición de 324 respiradores de una empresa china con un sobreprecio de más de seis millones de dólares, que se realizó el pasado mes de mayo, de forma simultánea a la escandalosa compra de respiradores de origen español, aparentemente para no generarse mayores problemas a los ya creados en ese momento.

En abril de este año, la presidenta transitoria Jeanine Áñez, en una presentación pública anunció la compra de 500 respiradores para atender los requerimientos de la pandemia. Entre ellos habrían estado comprendidos 324 de origen chino y los 170 españoles. Su asesor en Ciencia y Tecnología, Mohamed Mostajo, completó esta información, sobre estos 340, detallando que llegarían a partir del mes de mayo con intervalos de tres semanas hasta completar el total adquirido.

La compra, que había permanecido en total reserva en instancias gubernamentales, fue conocida a través de la propia empresa china Yuesen Med, fabricante de estos insumos médicos, por medio de su página web, donde publicó toda la información relacionada a la operación, acompañada con fotografías de los equipos y sus envíos.

De acuerdo con información de la Yuesen Med, el costo de cada uno de los respiradores WHD-1 mod YSAV4004 es de ocho mil 900 dólares americanos, sin embargo, el gobierno boliviano habría pagado por cada uno de esos equipos un precio superior a los 30 mil dólares. Aquí es donde aparece el intermediario, la empresa Grupo AGEM Ingeniaría y Proyectos SAU, que tiene su domicilio en la ciudad de La Paz. Fue mediante esta que se realizó la compra y donde se habría generado el sobreprecio que hasta ahora no ha tenido ninguna explicación oficial del Gobierno.

Siempre de acuerdo a la información brindada por la empresa fabricante se realizaron siete despachos de los equipos en distintas fechas entre los meses de mayo y junio pasados, con un total de 240 respiradores, desconociéndose en destino de los faltantes 84.

Un hecho que no es circunstancial, además de la estricta reserva en la compra de los respiradores chinos, es que cuando menos dos centros de salud, los hospitales Del Sur y Salomon Klein, en el departamento de Cochabamba, informaron el retiro de estos equipos por inadecuados y peligrosos para su uso hospitalario, ya que ocasionan daño a los pacientes, obstruye sus conductos, produciendo trauma toráxico, dejando lesiones en tórax y tejidos.

Además de los hospitales cochabambinos, las autoridades del Gobierno entregaron estos equipos chinos en otros departamentos, como se pudo evidenciar en anuncios oficiales y en las cuentas de Twitter de la presidenta Áñez y del Ministro de Gobierno, acompañando fotografías de los equipos y los actos de entrega.

A pocas horas de hacerse público el nuevo escándalo en la adquisición de equipos e insumos, el director general ejecutivo de la Agencia de Infraestructura en Salud y Equipamiento Médico (Aisem), entidad precisamente encargada de la adquisición de equipos médicos a nombre del Estado, Hernán Pereira, servidor público que responde al entorno más cercano a Samuel Doria Medina, candidato a la vicepresidencia por el frente Juntos, con la presidenta-candidata Áñez, ya fue seriamente cuestionado por diferentes adquisiciones observadas por precios y por el incumplimiento de especificaciones técnicas.

Hace unos días, el Director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom, declaró que los delitos de corrupción registrados en varios países, entre ellos Bolivia, en la compra de equipos para la lucha contra la pandemia, constituyen asesinatos en contra de sus poblaciones.

Para precisar, si el Estado boliviano hubiese hecho la compra directa a la empresa www.ysenmed.com, el costo por los 324 respiradores hubiese sido de dos millones 883 mil 600 dólares, sin embargo, se pagó cerca de nueve millones 500 mil dólares los mismos, lo que da un diferencia o sobreprecio de más de seis millones de dólares.

De acuerdo a los manifiestos aduaneros registrados en la República Popular de China, los envíos se habrían realizado tres en mayo y tres en junio: 35 respiradores el 9 de mayo, 65 el 14 de mayo, 20 el 19 de mayo, 30 el 1 de junio, 40 el 6 de junio y 40 el 30 de junio, sumando los 230 que efectivamente habrían llegado a Bolivia. Resta saber el destino de 84 respiradores de los que nadie tiene explicación.

Este nuevo escándalo viene a sumarse a varios otros relacionados con la provisión de equipos y materiales para enfrentar la pandemia, entre los que destaca la compra de respiradores a España con un sobreprecio de más de tres millones de dólares y que pese al anuncio de la presidenta Áñez de establecer responsabilidades “caiga quien caiga”, hasta ahora no existe ningún resultado de las investigaciones. Entre los principales implicados identificados al momento de la denuncia se encuentran Mohamed Mostajo, que se fugó a los Estados Unidos tras ser citado a declarar, el exministro de Salud, Marcelo Navajas, y otros funcionarios operativos, incluyendo una funcionaria del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Bolivia.

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