octubre 25, 2021

Crisis global, democracia y derechos de la Madre Tierra

Por Cynthia Silva Maturana-.


Hace poco, Noam Chomsky volvió a alertar que nos hallamos ante la confluencia de varias crisis globales de extraordinaria severidad a nivel mundial, que ponen en riesgo a los seres humanos y al planeta. Las crecientes amenazas de una guerra nuclear, de una catástrofe ambiental y el deterioro de la democracia, son las tres caras de una misma crisis sistémica, nos advierte. Lo que nos lleva a una reflexión sobre las propuestas que surgen en la preocupación de enfrentar efectivamente estas crisis.

Mientras aumentan las tensiones en el mundo, en la lucha por acaparar los mercados y dominar a las naciones con recursos naturales estratégicos, también empeoran los indicadores de deterioro ambiental, poniendo en riesgo la vida como la conocemos hasta ahora. El derretimiento de los casquetes polares; la subida del nivel del mar que impacta ciudades costeras y naciones insulares; la mayor frecuencia e intensidad de eventos climáticos extremos como sequías e inundaciones en diferentes partes del globo, son los efectos de una crisis climática producida por un modelo de desarrollo explotador de la naturaleza y de las personas.

Por otro lado, la pandemia del Covid-19 tiene a la humanidad de rodillas, implorando por una salida rápida, una solución tecnológica, para retornar a la normalidad, o al menos establecer una nueva. Mientras se enfrenta la crisis sanitaria global, se especula que el origen de este coronavirus, con importantes niveles de letalidad, habría surgido aparentemente a partir de una transferencia desde una especie silvestre a los seres humanos. Esto es parte de la crisis ambiental, como efecto de las acciones en contra la funcionalidad de los sistemas naturales, cuya transformación puede exponer a la humanidad a patógenos previamente desconocidos.

Ante las diferentes aristas de esta crisis ambiental, las respuestas son variadas, algunos piensan que “cuidar la naturaleza” de los impactos humanos, establecer medidas cada vez más proteccionistas o hasta aislacionistas, ayudarán a salvarlo todo. Otras tendencias tratan de impulsar “negocios verdes” como solución para la generación de ingresos del aprovechamiento de la biodiversidad, que redunde en su conservación. Sin embargo, estas son aproximaciones insuficientes a la situación de crisis global. Para enfrentar la crisis sistémica, no basta la conservación ambiental, sino que es necesaria la transformación del modelo de desarrollo explotador, tanto mediante la profundización de los derechos colectivos, como mediante la profundización de la democracia.

Cualquiera sea la vía que busca proteger la naturaleza, en ningún caso tendrá éxito hasta que no se entienda que los procesos de conservación y cuidado de la naturaleza deben contribuir a superar los conflictos de distribución ecológica, como lo menciona Iván Zambrana en su artículo en esta sección, [1] mismos que conllevan la falta de una justicia ecológica que vaya de la mano de una justicia social.

Como diría Noam Chomsky: “La única esperanza de escapar de las dos amenazas de exterminación, es una democracia vibrante en la que ciudadanos informados e interesados participen plenamente en la formulación de políticas de deliberación y la acción directa”. [2]

Claramente, el Covid-19 ha desmantelado los mitos del éxito individual que sostienen el capitalismo, para reflotar la idea que solo lo colectivo, solo la construcción de lo comunitario nos permitirá salir de esta crisis sanitaria, económica y ambiental global. Crisis que igualmente se muestra en los efectos del cambio climático, un fenómeno que tiene el potencial de extinguir la especie humana, [3] si es que se continúan flexibilizando los compromisos de transformación de las principales economías del mundo.

Enfrentar la posibilidad del fin de nuestra especie nos debería hacer pensar seriamente en cambiar el rumbo, tenemos que reemplazar las lógicas del capital y volver a pensar en formas alternativas de relacionamiento económico, tanto en la producción como en el consumo.

Hoy en día, en muchos pueblos, naciones y colectivos se ha abierto el debate sobre la necesidad de un nuevo acuerdo ecológico global, como elemento central de la transformación estructural del modelo de desarrollo, una propuesta que tiene muchos nombres: “green new deal” en inglés, (evocando las políticas progresistas con las que Franklin D. Roosevelt salvó a Estados Unidos de la Gran Depresión), “transición justa”, “cambiar el sistema, no el clima”, “un Plan Marshall para el planeta Tierra”, como lo llamó el equipo negociador del clima de Bolivia bajo Evo Morales hace más de una década. Finalmente, se le ha llamado Derechos de la Madre Tierra desde una convergencia histórica en Cochabamba. [4]

Sin duda, el enfoque de Derechos de la Madre Tierra es la aproximación más cercana que hemos tenido en Bolivia a un abordaje genuinamente diferente. La perspectiva que la Madre Tierra es el resultado de la relación en perpetuo movimiento entre los sistemas naturales y los sistemas socio-económico-políticos, es decir, sistemas socio-ecológicos, en los que debemos sustentar el análisis y anclar la praxis de la búsqueda de la armonización de sus distintos componentes para alcanzar el Vivir Bien.

Esta propuesta transformadora que, como dijo Naomi Klein, tiene el potencial de contribuir a un cambio sistémico profundo, requiere plasmarse seriamente en las políticas nacionales, en todos los sectores, para alcanzar la justicia ecológica y la justicia social. Y tiene también el potencial de inspirar las transformaciones estructurales, hacia un modelo de desarrollo más humano, más justo y ecológicamente más sustentable.


  • Bióloga, militante del Proceso de Cambio y exviceministra de Medio Ambiente.

1       Iván Zambrana Flores, La Época, edición impresa 894, del domingo 17 al 23 de enero del 2021.

2       Noam Chomsky, Intervención en la Cumbre Virtual de la Internacional Progresista, 18/09/2020, traducción no oficial de la autora.

3       Gustavo Petro, Intervención en la Cumbre de la Internacional Progresista, 18/09/2020.

4       Naomi Klein, Intervención en la Cumbre Virtual de la Internacional Progresista, 18/09/2020, traducción no oficial de la autora.

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