junio 14, 2021

El paso a paso de la reconstrucción de la economía boliviana

Por Fernando Roger Chuquimia Vargas *-.


Indiscutiblemente, la gestión 2020 fue complicada para la economía boliviana, debido a los conflictos sociales y políticos de octubre y noviembre de 2019, que desembocaron en la ruptura del orden constitucional y la toma de mando del Gobierno de facto, dando inicio a un periodo de incertidumbre con terribles impactos en la economía del país y en la calidad de vida de la población, sumado a este escenario el arribo del Covid-19.

El régimen de Áñez, desde noviembre de 2019, marcó la interrupción abrupta del Modelo Económico Social Comunitario Productivo (Mescp), mediante determinaciones de políticas neoliberales y en contra de los logros alcanzados por Mescp, paralizando la inversión pública, atacando las operaciones de las empresas públicas, ralentizando los depósitos y créditos en el sistema financiero, incrementando la deuda interna ante la incapacidad de generación de ingresos, entre otras medidas que impactaron negativamente en la economía nacional.

En consecuencia, y adicionando la pésima administración pública del Gobierno de facto, nuestra economía registró una contracción de 8,2% hasta noviembre de 2020, estableciendo un retroceso en las actividades económicas, aspecto que incidió en la fuerte caída de la demanda interna. Asimismo, y ante la ausencia de una política fiscal expansiva y contra cíclica, el déficit fiscal alcanzó el 12,2%, traducido en un pronunciado descenso de ingresos y retroceso de gastos de capital, desplomando la ejecución de inversión pública a un 52,7%.

Por otra parte, y con el retorno de un gobierno elegido democráticamente, comandado por el presidente Luis Arce Catacora, desde noviembre pasado el Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia viene implementando medidas para la reconstrucción del sector, con pilares basados en el restablecimiento del Mescp, política de sustitución de importaciones, política de redistribución de los ingresos, reactivación de la inversión pública, restablecimiento de la generación de excedentes de las empresas públicas y el plan estratégico de lucha contra el coronavirus.

En este sentido, y con el objeto de dinamizar la economía, por el lado de la demanda se aplicaron las siguientes medidas en los primeros seis meses de gestión: 1) Reactivación de la Inversión Pública con un presupuesto de cuatro mil 11 millones de dólares, cuya ejecución repunta en el primer trimestre en 47% respecto al mismo período de 2020; 2) Bono contra el Hambre, de mil bolivianos, con más de cuatro millones de beneficiarios; 3) Aumento adicional y extraordinario de rentas para los jubilados; 4) Reintegro al Impuesto al Valor Agregado (IVA) con un importe devuelto de 3,5 millones de bolivianos; 5) Impuesto a las Grandes Fortunas (IGF), cuya recaudación asciende a 237,2 millones de bolivianos; 6) Incremento del 2% del salario mínimo nacional, que asciende a dos mil 164 bolivianos; 7) Ampliación de la vigencia de la Billetera Móvil; y 8) Creación de mil 500 ítems en favor del Magisterio Fiscal.

Asimismo, por el lado de la oferta se tiene: 1) El Fortalecimiento de empresas públicas mediante aportes de capital; 2) Apoyo al sector productivo y promoción de la Política de Sustitución de Importaciones a través del Crédito SiBolivia, con más de 911 millones de bolivianos; 3) Fondo de Garantía para el Desarrollo de la Industria Nacional por 150 millones de bolivianos, para cubrir el 50% de la garantía de créditos SiBolivia; 4) Refinanciamiento y/o Reprogramación de créditos y periodo de gracia; 5) Restablecimiento de límites de cartera para apoyar al sector productivo; 6) Ejecución de la Subasta Electrónica y Mercado Virtual Estatal; 7) Implementación del Catálogo Electrónico – Compra Hecho en Bolivia; y 8) El Concurso Bolivia “C-reActiva”.

Finalmente, es necesario hacer notar al lector que la totalidad de actividades económicas muestran una tendencia de reactivación en los primeros meses de este año y se aprecia la mejoría de otros indicadores a marzo, como el ahorro en el sistema financiero, que creció un 7%; las exportaciones, que ascendieron a un 11%; y se registra un importante saldo positivo en la balanza comercial de 339 millones de dólares.

Al mes de abril se destaca el incremento de las recaudaciones tributarias en 28%, lo que refleja el restablecimiento de la actividad económica, así como la disminución de la tasa de desempleo abierto urbano. Por lo que se evidencia el retorno a la senda del crecimiento económico, garantizando a los bolivianos que vamos a salir adelante.


* Analista financiero.

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