septiembre 27, 2021

El Capitán Desconocido

Por Sergio Salazar Aliaga * -.


Qué bondadosa que puede ser la vida. Hace muchos años, por el 2008, conocí a Alejandro Delius; me lo presentó el uruguayo Juany Arce, que en ese entonces era el mánager de Quirquiña.

Quirquiña estaba en su momento pico, sin duda alguna el grupo más grande después de Loukass de los 90. Me acuerdo que estaban por presentar el disco “Zero” y su famosa canción “Divino bombón”; la presentación fue en la discoteca Fórum.

La música, la actitud, las palabras de Alejandro siempre dibujaron caminos e influyeron sutil pero definitivamente en toda una generación, sin embargo, ese camino sigue vigente en la búsqueda independiente de sus propios significados como creador de arte, literatura y música.

Sus nuevos temas, sus nuevos proyectos, tienen un acercamiento a la cotidianidad, a las experiencias de lo vivido, sus viejos temas como ser “ironía” están en labios de todos…

Este es un acercamiento con Alejandro.

Herencia

“Cabe destacar que el rock es un tema de actitud, me acerco a la música desde muy chiquito, en mi casa había un ambiente de música muy interesante por mi abuelo David Tejada Andrade. Él fue científico, inventor, implementó el cemento poroso, cemento para construcción híper liviano; fue creador de ‘fermentos lácteos vitaminados con sabor a fruta’; fundador de La Liga del Medio Ambiente (Lidema) que, en los años 80, ya hablaban de medioambiente; director de Museo Nacional de Historia Natural. Como un hombre científico, había mucha música, mucho arte, muchos instrumentos musicales de todo tipo, para aquel que quisiera aprender… estaban ahí. Tenía grabaciones de Mozart, Beethoven, Bach; en ese ambiente es que me formé para toda la vida.

A los 10 años comencé a practicar la guitarra; me gusta mucho la creatividad, hacía melodías, acordes, comencé a componer canciones. Un dato interesante es que antes de ser músico era escritor; me gustaba mucho ir a las montañas de Sopocachi, ahí dibujaba, pensaba, escribía, era muy celoso con mis canciones, así que me pregunté ¿va ser difícil encontrar alguien que cante mis canciones? Fue ahí que me puse a cantar, busqué métodos de canto.”

Rockstar

“Mi primera banda exitosa se llamaba los Bayanos; luego de un tiempo vino Escafra; después armamos Son Fusión, que el 2001 ganó el Marathon Rock, la final fue en el Teatro al Aire Libre y como premio grabamos nuestro primer disco llamado “Etiqueta roja”, mezclado y masterizado en Pro Audio (estaban Neil Navarro en el bajo; en los teclados Ariel Quiroga; Marcelo Solís en la batería; Paulo Rivera en la guitarra; en las percusiones Luis Marañón; además que  tuvo como invitado especial a Freddy Mendizábal  en los arreglos musicales).

Dejo la banda por irme a Buenos Aires, en mi remplazo entra Sergio Ramírez, de la gran banda Ragga Ki. En el mismo tiempo me llaman de Quirquiña para invitarme a cantar, eso cuando eran un trío con Benjamín Chambi en la batería; «Negrito» de Ugarte y Reynaldo «Gordito» Castañón. La banda había nacido en 1998 y en 2000 salen terceros en el Marathon Rock.

Quirquiña había terminado de grabar el disco “Espermanente”, cuando yo entro fue algo muy raro y que tal vez no haya pasado antes, era como un show dividido: el Benjo Chambi cantaba las canciones del disco que acababan de sacar, y yo cover de rock nacional, de Loukass.

Después comienzo a cantar algunas canciones de Quirquiña como “Senderos”; la grabamos con mi voz, nos invitaron a tocar a Sucre y Benjo no pudo ir, por lo que le dije a Teto de Ugarte, hermano del negrito, que practicara y aprendiera los temas; llegamos Sucre y la rompemos, ahí la banda comienza a despegar… Benjo se sale de la banda y Teto queda como baterista oficial.

Decidimos grabar, sacamos el disco “Repriss”, con canciones mías, estaban “Repriss” y “Clausura”, que se vuelven un éxito. Grabamos un disco 2.5 a finales de 2005, entra Mateo Caballero (Mathew), fue un fenómeno, todos los adolescentes en sus autos en San Miguel ponían Quirquiña, cambiamos el rumbo de la música.

Algo interesante que la gente no sabe es que yo cantaba también en Go-Go Blues, y que grabamos el disco «No más problemas», con un tema mío: “Don nadie”.

Cuando escribí “Repriss” estaba yendo a visitar a mi hermana a Santa Cruz, iba en una flota, había un bloqueo de caminos y tuvimos que parar, hacía un calor muy fuerte, y yo, como buen collita, me puse a escribir: “Las moscas se alimentan de mis convicciones”. Un bloqueo en ese momento era una incertidumbre, igualmente había un terrorismo de la información y yo estaba solo, es una canción que habla de mí mismo.

Después ya vinieron canciones como “Ironía”, “Dibujo animado”, “Miedo”, “Incurable”, presentes en nuestro último álbum juntos como Quierquiña, llamado “Zero”, que lo lanzamos en 2008; lo demás es historia.”

El mito

“Pasé un tiempo de mi adolescencia en Santa Cruz, tenía grandes amigos músicos, uno de ellos con su hermano pasaban clases de canto en un Instituto en Equipetrol llamado “Crear”, te hablo final de los años 80. Cuando entré a estudiar guitarra, ellos me presentaron a Daniel Pesce, que era cantante de la banda Track, sin embargo, yo era fan de Dixi, otra banda cruceña del género heavy metal; habían bandas como Senero, León Heráldico, Trilogía. Entonces, cuando yo iba a pasar clases de guitarra me crucé un par de veces con él, pero nunca hemos pasado una clase, es el mito y nosotros le dimos el condimento de que él fue mi maestro de canto.”

El Capitán Desconocido

“Me gustan mucho los orígenes, los orígenes de la música, la cumbia colombiana es linda, la salsa cubana me gusta mucho, entonces dije ‘voy hacer una cumbia con un toque cubano’, con un solo de bajo en la introducción, una letra oscura y además le puse una guitarra con una posición entre árabe y egipcia, tiene algo rústico… combiné eso y salió “La cumbia del Capitán Desconocido”, pero no es una búsqueda de entrar a una bailanta cumbiera, sino por gusto personal. En mi nuevo disco tengo boleros, salsa, otra cumbia, me atrae mucho la música cubana.

Tengo un trabajo que es una trilogía, porque después de dejar Quinquiña decidí lanzar tres canciones para darle un stop, hice una banda para lanzar esos temas y listo. Lanzo el primer sencillo que es “Ni cinco minutos”, que es la primera parte de una historia –ojo, no es una historia personal, es la historia que le estaba pasando a un amigo–, después viene “Escúchame”, y el último tema es “Bolero para tu hipocresía”; los tres son continuaciones de la misma historia, ninguna de las canciones se parece a la otra, pero si atas las canciones hacen la misma historia.”


  • Cientista político.

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