septiembre 19, 2021

Recuperando la estabilidad y el crecimiento económico para Bolivia

Planta de separación de Líquidos de Gran Chaco YACUIBA, TARIJA, BOLIVIA- AGOSTO 02: Planta de separación de Líquidos de Gran Chaco, ubicado en Yacuiba, Tarija, el 02 de agosto del 2014. Foto: José Luis Quintana/YPFB ©.

Por Abraham Pérez Alandia *-.


La economía boliviana tuvo, por lo menos, dos golpes bajos a su estabilidad y desempeño económico, mismos que la habían caracterizado durante los 14 años de vigencia del “Patrón Social, Comunitario y Productivo”. El primer atentado se produjo con los paros cívico regionales, acordados con las élites dominantes que, por desgracia, continúan ejerciendo el poder económico que tienen, para evitar el surgimiento de sectores económicos emergentes y con mayor compromiso con el país. Estos grupos de poder permanentemente quieren retomar los privilegios de decidir sobre el destino político, social y económico, sometiendo a la población boliviana al estancamiento económico, social y político. Estos paros cívicos lograron, finalmente, el propósito de tomar el poder político, con un golpe de Estado cívico-militar, acomodarse en el aparato económico del país para asaltar de manera acelerada todo lo que estaba al alcance de sus garras crecidas.

Está demostrado en la Región que para las lógicas neoliberales y los grupos minoritarios que la representan la única manera de retornar y/o retomar el poder es por la vía del golpe, la violencia, el crimen, utilizando los aparatos represivos del Estado, como la Policía y las Fuerzas Armadas.

El segundo golpe bajo a la economía proviene de la pandemia del Covid-19. La pandemia que nos encuentra en un momento donde se comenzaba el asalto de las arcas del Estado y el desmantelamiento de los logros económicos del patrón económico social, comunitario y productivo. En este sentido, el gobierno golpista y los miembros de su equipo impusieron una serie de cambios regresivos en materia de política económica. Asimismo, manejaron muy mal las respuestas a la crisis sanitaria y la recesión económica que vino como efecto de la misma; frenaron toda la capacidad de respuesta que podía disminuir los efectos y sufrimientos de la población. Porque el modelo económico, abruptamente interrumpido, había dejado colchones financieros importantes, con los cuales pudo haberse atendido o disminuido los efectos de la pandemia.

Al primer semestre de 2019 los colchones o buffers mostraban su fortaleza para enfrentar cualquier recesión o crisis, el gráfico 1 muestra esta información:

Estos recursos garantizaban la estabilidad económica y la posibilidad de utilizarlos cuando fuese necesario, con mayor razón cuando la emergencia lo exigía. La pandemia requería de medidas de emergencia y la utilización de recursos existentes.

Los efectos negativos con el que dejó a la economía boliviana el gobierno de facto se constatan en los siguientes indicadores macroeconómicos desastrosos:

  • A diciembre de 2020, el PIB negativo de -8,8%;
  • Tasa de desempleo abierto, a junio de 2020, del 11,6%;
  • Balanza comercial desfavorable, a septiembre de 2020, -109 millones de dólares;
  • Las Reservas Internacionales Netas (RIN) fueron infladas de manera artificial, al cierre de 2020 las RIN totalizaron cuatro mil 949 millones de dólares, descontando los 327 millones de dólares del Instrumento de Financiamiento Rápido del Fondo Monetario Internacional (FMI) que las incrementaron artificialmente. Igualmente el incremento artificial de la RIN se debe al registro contable de las mismas, como efecto de la subida del precio del oro; el aumento que no se debió al incremento de las reservas por ingresos de mayores exportaciones de gas y minerales, dado que los únicos dólares que pasan por el BCB son por las exportaciones del gas y minerales de las empresas públicas como YPFB y Comibol. Los exportadores privados no son obligados a depositar sus dólares en el BCB.

Todas las variables macroeconómicas principales dieron resultados desastrosos, dado que el objetivo de los golpistas era derrumbar la economía para justificar la subasta de nuestros recursos naturales al capital transnacional, principalmente el litio.

Recuperando la democracia debe recuperarse la estabilidad económica

Las elecciones de octubre de 2020 no solo recuperan la vida democrática en Bolivia, deben recuperar también la economía y los procesos de descolonización y redistribución de los recursos.

En octubre 20 de 2020, Luis Arce, ministro de Economía durante la presidencia de Evo Morales, fue vencedor de los comicios con más del 55% de los votos y un margen de 26 puntos porcentuales al segundo votado. El actual presidente de Bolivia manifiesta, en su programa y en los debates, la intención de reactivar la economía reinstalando el crecimiento y el progreso económico y social, retomando el modelo que había demostrado ser exitoso en los 13 años y nueve meses, desde el 2006 hasta septiembre de 2019. Modelo que colocó a la economía boliviana a la cabeza del resto de las economías de América del Sur, primera en crecimiento por seis periodos.

En materia económica, si los discursos de buenas intenciones no son acompañados por resultados cuantitativos se quedan en discursos demagógicos e incumplimientos deshonestos. Vale ilustrar dichas actitudes deshonesta, por ejemplo con los 500 mil empleos de Sánchez de Lozada.

Indicadores que demuestran el cumplimiento de lo prometido

Nos referimos a los mismos indicadores que dejaron maltrechos los golpistas:

  • A abril de 2021 el crecimiento del PIB arrojó una cifra positiva del 5,3%;
  • La tasa de desempleo abierto, al mes de abril, fue del 7,6%;
  • La balanza comercial, al mes de abril, fue favorable en 107 millones de dólares;
  • Según informes oficiales, a junio del presente año las cifras de las RIN se encuentran en niveles adecuados para responder a las operaciones internacionales necesarias, es decir, dentro parámetros que establecen organismos internacionales. Por ejemplo, están suficientes como para responder a siete meses de importaciones y de pago de la deuda externa de corto plazo.

Medidas de política económica ejecutadas en el primer semestre de 2021

De manera breve nos referimos a las medidas de política económica que lleva a cabo el gobierno actual, en el afán de dar cumplimiento a los compromisos y la voluntad política, manifestada en la campaña electoral y en el retomar el patrón comunitario, social y productivo, interrumpido por las lógicas de los neoliberales del mercado liebre (Ver tablas).

La fuente de esta información se obtuvo de la ponencia del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, realizada en el evento internacional de “Las Jornadas Monetarias”, organizado por el BCB.

En este evento también se hizo hincapié en las medidas para la salud de la población, relacionada a la vacunación masiva de nuestra población, hasta lograr el objetivo económico de la inmunización para el mejor desempeño de todos los bolivianos y bolivianas.

La diapositiva que se mostró en dicho evento se ve en el gráfico 2.


  • Docente investigador de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), economista y miembro del colectivo “Salvajes Urbanos”.

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