octubre 15, 2021

Lago Poopó, ¿estamos a tiempo de salvarlo?

Por Gustavo Rey-Ortíz * -.


El lago Poopó, situado en el Altiplano Central de Bolivia, en el Departamento de Oruro, y que fue declarado en 2002 “Humedal de Importancia Internacional” en el marco de la Convención Ramsar [1], enfrenta problemas serios que vienen siendo advertidos tanto por las entidades académicas como por medios de comunicación y por los propios pobladores de esa región.

Este lago, considerado en su momento como el segundo más grande del país, ha sido objeto de numerosos estudios que van desde la ecología de las especies hasta la situación de impactos de las actividades mineras, en los niveles de contaminación existentes como en las actividades que aprovechan diferentes caudales tanto del mismo lago como del río Desaguadero, su aportante principal.

El Poopó es parte de la cuenca endorreica de Bolivia y, como se dijo, es parte del Humedal de Importancia Internacional Lagos Poopó y Uru Uru, que está integrado por dos lagos salobres asociados, situados a más de tres mil 600m de altura y que son representativos de los humedales del Altiplano andino de la ecoregión de Puna. Viven en ellos unas 76 especies de aves, y son fundamentales para la migración de especies de flamencos. El Sitio Ramsar es hábitat de plantas y animales endémicos [2] y amenazados de extinción, como vicuñas y pumas.

Estos lagos son típicamente salobres, de poca profundidad y por tanto tienen un comportamiento cíclico de retracción de su superficie en la época seca de invierno y en la época húmeda, en que las lluvias alimentan tanto el mismo espejo como el río Desaguadero y el lago Titicaca, la recuperación de los espejos de agua.

Sin embargo, los estudios realizados para el establecimiento del Plan Director de la Cuenca del Poopó (2014) indican que hubo una retracción de la superficie cubierta con agua de 151 mil 961ha entre la época seca de 1986 y la época seca de 2006, y otro decremento de la superficie de agua de 22 mil 306ha entre los años 2006 y 2011. Es decir que el lago no está recuperando su superficie inicial y, por el contrario, cada año que pasa en la época de lluvias la superficie de recuperación es cada vez menor.

El análisis de retracción del humedal corrobora su retroceso y la sedimentación de ambos lagos, factores que afectan directamente la abundancia y disponibilidad de la ictiofauna, utilizada tradicionalmente por los pobladores locales [3], entre otros impactos graves. También se ve afectada la vida de especies de aves migratorias, entre otras, que dependen de este humedal. Asimismo, se genera la pérdida de oportunidades económicas y de subsistencia de las comunidades, basadas en actividades que dependen del humedal, como las agrícolas, de manejo de ganado e incluso de manejo de vicuñas, acarreando procesos de migración de las familias hacia las ciudades.

Las razones son múltiples, como advierten los diferentes estudios que realizan entidades académicas serias del país y del exterior, y tienen que ver con el uso y contaminación de sus aguas, por históricos procesos de actividad minera que incluyen pasivos ambientales no remediados. También tiene que ver el uso de las aguas del río Desaguadero en actividades agrícolas y otras. A este escenario, sin duda alguna, se suman los efectos conocidos del cambio climático.

A lo largo de la última década se han desarrollado diversas acciones, no solamente se ha establecido el Plan Director de la Cuenca, como ya mencionamos, sino que se han materializado programas y proyectos, como el caso del Programa Poopó, llevado adelante por el Ministerio de Medio Ambiente y Agua hasta el año 2015, orientado a implementar un manejo sostenible de la Cuenca del Poopó, la reducción de la pobreza y migración, y el fortalecimiento de las capacidades y la eficiencia de las organizaciones e instituciones locales en la implementación de desarrollo económico local, que, entre otros, buscaba, por ejemplo, recuperar dos mil hectáreas de suelos degradados en los municipios de cobertura Antequera, Huanuni, Machacamarca, Pazña, Poopó y Choro.

O por citar otro ejemplo, el Plan de Acción, para la conservación y el uso sustentable del Sitio Ramsar Lagos Poopó y Uru Uru, 2014-2023 [4], del mismo Ministerio, y que se ha propuesto entre sus líneas estratégicas la conservación de la biodiversidad, enfocándose en la elaboración y ejecución de acciones concretas que aseguren una protección efectiva y restauración de elementos del humedal considerados prioritarios: flora, fauna, suelos y agua.

¿Cuál es la situación actual? ¿Cuánto se ha logrado y cuánto falta por avanzar? Son preguntas que deben hacerse seriamente las autoridades, ojalá estableciendo un proceso de evaluación y monitoreo de las acciones y de la situación del lago Poopó que muestre públicamente los resultados y su condición actual, plantee las nuevas etapas que se deben implementar y establezca con claridad las responsabilidades.

Una luz de esperanza se vislumbra con el pronto inicio de una Misión Ramsar de Asesoramiento para este humedal de importancia internacional, mecanismo previsto por la convención para acompañar a los países en la toma de decisiones adecuadas, y que fue gestionada desde la gestión 2018, en el marco de la 13va Conferencia de las Partes. Misión que se ha logrado asegurar para la presente gestión de 2021 y que permitirá contar con el informe de recomendaciones que deban ser implementadas conjuntamente entre todos los actores y niveles de gobierno.

Es de esperar que esta Misión de Evaluación permita conocer la situación efectiva actual y delimitar las medidas urgentes que aún faltan por realizar. Mismas que deseamos sean acompañadas de la voluntad y capacidad de las autoridades responsables, para establecer los mecanismos de articulación y acción de los diferentes niveles de gobierno y de sectores del Estado y la sociedad.


  • Biólogo, con experiencia en manejo de vida silvestre y gestión de ecosistemas.

1       https://www.ramsar.org/es/nuevas/bolivia-designa-un-sitio-ramsar-en-el-altiplano-andino

2       Ibídem.

3       Ministerio de Medio Ambiente y Agua (MMAyA). Plan de Acción para la conservación y el uso sustentable del Sitio Ramsar Lagos Poopó y Uru Uru, Oruro – Bolivia 2015-2025. La Paz, 2015.

4       Ibídem.

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