diciembre 4, 2021

La Peña Naira

Por Sergio Salazar Aliaga *-.


Leni Ballón nos abrió un poco de su memoria recordando a Pepe Ballón, pero también a la Peña Naira, momentos de su vivencia, ella atendiendo la Peña.

La Peña

“Al año entró en crisis económica y se pensó hasta cerrar la galería, pero en eso llegó un antropólogo suizo, Gilbert Favre, quien se encuentra con Pepe Ballón y le ofrece abrir una peña, como lo que vio en Chile con los hijos de Violeta Parra, los que fundan una peña en la casa de un pintor y ahí se reunían los grandes músicos chilenos.

Él tenía un grupo de tres personas, Ernesto Cavour tocando el charango, Julio Godoy tocando la guitarra y Gilbert la quena. Lo convence para que puedan tocar ahí, es así que el año 1966 inauguraran la peña; mandaron hacer unas ocho mesas y sillas a la cárcel de San Pedro, era algo muy rústico, pusieron unos reflectores e invitaron a todos los amigos, escritores, pintores, para su asistencia.

En el espacio se servía vino o Coca-Cola, ispi frito, pero ensuciaba mucho, así que se cambió por pasankalla, comenzaron los conciertos, llegaron varios conjuntos, Los Cebollitas –que eran sicuris–, los lustrabotas de la Plaza Murillo; después llegaron los sicuris del Altiplano guiados por Félix Quispe, era un espectáculo porque entraban desde la calle tocando hasta el sótano de la peña. Los Caminantes, que tocaban en la Plaza Riosinho en ese tiempo; El Trío Oriental; llegó de Tarija Nilo Soruco con su grupo, Los Montoneros de Méndez; Benjo Cruz, que años después moriría en la guerrilla de Teoponte; Víctor Hugo Leaño.

Para ese entonces la clase media paceña escuchaba o estaba guiada por la música Argentina, sobre todo por las zambas, también por el rock, los Beatles. La música boliviana era para los indígenas, la periferia, por es que la peña hizo que la gente comenzara a apreciar el folklore.”

Matilde Casazola

“La gran poetisa y compositora, enraizada en la tradición boliviana, en ese momento todavía no era conocida pero llegó con un titiritero que era su compañero, Alexis Artigues, artista de títeres argentino, con el cual vivió nueve años. Los domingos había títeres en Naira. Después llegó Edgar Darío Gonzales, que también participaba en los títeres; en ese tiempo Matilde no mostraba su obra.”

Los Jairas

“El gringo Favre ya tenía su trío, con Cavour y Godoy, después se adhirió Alfredo Domínguez, que había hecho un concierto. Líber Forti, secretario de cultura de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (Fstmb), manda a Domínguez a la peña, ya que él jugaba fútbol y Forti estaba molesto porque se estaba desperdiciando un talento tan grande en la guitarra.

Luego viene Edgar ‘Yayo’ Jofré y se fundan Los Jairas, que fueron pioneros en el folklore boliviano; en algún momento los catalogaron como los Beatles bolivianos, entre 1965 y 1975.

Pepe Ballón manda a hacer conjuntamente con Discos Méndez el disco de vinilo pequeño de 45 revoluciones por minuto, ‘Música de Los Jairas’, con el sello Naira. Ahora es de colección.”

Violeta Parra

“Uno de esos días llega una señora desgreñada, no muy limpia, porque hizo el viaje desde Santiago hasta La Paz por tierra. Era de estatura baja, fiera porque la viruela le dejó marcas, y dijo: ‘busco a Gilbert Favre’. Pepe Ballón la atiende de la mejor manera, se da cuenta que de que es una persona maravillosa, inteligente, comenzó a cambiar esa figura que vio al entrar, ella era Violeta Parra. En Chile ya tenía una fama como artista, pero la élite también la discriminaba bastante.

Favre era más conocido como ‘el gringo’ y vivía en la misma Peña Naira, en un cuartito en el fondo del patio; se hizo una cama de madera, puso un colchón, un par de repisas y ya estaba hecho. Cuando llegó Violeta Parra la aloja ahí.

Un día un compañero nuestro, Rudy Hendrich, presentador de la Peña Naira, cuenta que la encuentra a Violeta saliendo de su cuarto, agarrada de un cartón de caja de zapatos, le muestra el cartón donde estaba la letra de la canción ‘Gracias a la vida’: ‘Gracias a la vida que me ha dado tanto, me ha dado la marcha de mis pies cansados. Con ellos anduve ciudades y charcos. Playas y desiertos, montañas y llanos. Y la casa tuya, tu calle y tu patio’.

Saliendo del cuarto de ellos estaba el patio con una fuente, y la calle Sagárnaga tan famosa.

Violeta va a estar dos veces en Bolivia, la primera solo unos días, y se lleva a Los Choclos y Los Jairas a Chile, con la idea de que el gringo se quede. Ella tenía una carpa de circo que se llamaba La Reina, además los hermanos Parra tenían una peña. La segunda vez estuvo en septiembre de 1966, donde se quedó más tiempo, en febrero de 1967 Violeta se suicidó.”

El Che

“Es sabido que en la Peña Naira se reunían miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Haydée Tamara Bunker, que llegó a Bolivia como Laura Gutiérrez para infiltrarse en la élite del dictador René Barrientos y que después pasó a ser ‘Tania la guerrillera’ siempre asistía para ser parte del público.

En 1966 pasó el Che por la Peña Naira con su identidad uruguaya de Ramón Benítez, esto lo supimos tras mucha investigación.

El año 1967 los militares bolivianos mandan la información en código que decía: ‘Papá cansado’, significaba que cayó la guerrilla, que tenían preso al Che Guevara, que había caído en un enfrentamiento la mañana del 8 de octubre en un área llamada la Quebrada del Yuro.

Por ese acontecimiento de nuevo lo vuelven a tomar preso a Pepe Ballón, se lo llevan a la DOP, en lo que es la Gobernación de La Paz ahora. Lo que ocurrió es que encuentran una libreta del Che, aparte del diario, donde decía ‘José Ballón, litógrafo, Jefe de Talleres Gráficos de la UMSA’.

Jürgen Schuldt me contó que Ballón era parte del ELN, de la red urbana; él fue hacer un recado, llevó un periódico a la UMSA, el que lo que recoge fue Pepe.”

El cierre

“El 21 de agosto de 1971 se produce el golpe de Hugo Banzer Suárez, abriendo el ciclo de golpes contrarrevolucionarios de esa década. Pepe Ballón sale al exilio y se va a Venezuela, deja la Peña a Mario Porfirio Gutiérrez del grupo Ruphay, gran compositor, de hecho él compone el ‘Jacha Uru’, que significa ‘El gran día’, que se convirtió en un himno para los pueblos indígenas.

El sentido de la Peña Naira nunca fue mercantil, es más Ballón siempre pedía ayuda a la Central Obrera Boliviana (COB), algunos amigos del medio o él ponía cada centavo de lo que ganaba en la imprenta de la UMSA. Después venden la casa a unos turcos y la peña tiene que cerrar.”


  • Cientista Político.

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