mayo 15, 2022

Construir el Vivir Bien desde el ecosocialismo

Por Ernesto Jordán Peña *-.


Una de las principales críticas a las políticas de desarrollo que se han seguido en los últimos años es que no se ha respetado los derechos de la Madre Tierra. Si bien toda crítica constructiva es bienvenida y hay que saber escuchar, saber criticar y saber construir juntos, muchas veces ese ha sido un argumento usado para destruir y retroceder en la construcción del desarrollo integral en armonía con la Madre Tierra. Hay todavía un “sentido común”, muy arraigado en la sociedad, que interpreta los derechos de la Madre Tierra como si fueran los derechos de la “naturaleza”, cuando estos son conceptos muy distintos [1]. Y cuando digo sociedad me refiero también a compañeras y compañeros del Proceso de Cambio que han abrazado esta idea sin una reflexión crítica sobre sus implicaciones y consecuencias. Es un trabajo pendiente, de alta prioridad, que tenemos como militantes del proceso: unificar las muchas visiones de desarrollo que hay para construir el desarrollo integral con el Vivir Bien, como horizonte civilizatorio alternativo al capitalismo.

¿Qué es Vivir Bien? ¿Qué es el desarrollo integral?

Para llenar de contenido estos conceptos hay que empezar por lo que resulte más fácil de definir, es decir, lo que no son. El Proceso de Cambio surge como respuesta a las políticas neoliberales de finales del siglo XX en Bolivia y, en un contexto más amplio, como respuesta a la colonización y explotación de América en los últimos siglos. Entonces, podemos partir del hecho que el horizonte que estamos construyendo es antineoliberal, anticolonial y, por consecuencia, anticapitalista. Se trata de lograr la soberanía de los pueblos. “Significa vivir en complementariedad, en armonía y equilibrio con la Madre Tierra y las sociedades, en equidad y solidaridad y eliminando las desigualdades y los mecanismos de dominación. Es Vivir Bien entre nosotros, Vivir Bien con lo que nos rodea y Vivir Bien consigo mismo” [2].

Hablar de mecanismos de dominación necesariamente nos lleva a incluir las luchas feministas, entonces este horizonte es obligatoriamente antipatriarcal también. Transversal a todo está la lucha en contra de la explotación capitalista de la Madre Tierra, explotación capitalista porque es el capitalismo el que busca el crecimiento continuo e infinito, sin considerar los limitados recursos existentes. Hay, en definitiva, tres ejes de lucha interdependientes que se deben seguir: contra la dominación del hombre por el hombre, contra la dominación de la mujer por el hombre y contra la dominación de la Madre Tierra por el hombre. Esta es la base sobre la cual las y los militantes del Proceso de Cambio debemos debatir, criticar y construir el Vivir Bien.

Hay que estar atentos ante los intentos de subvertir estos principios. Luchar contra la explotación de la Madre Tierra no significa que se deba separar al humano de la naturaleza, y considerar al humano como un mal que debe eliminarse de la naturaleza. No implica imaginar un futuro donde el mundo esté lleno de abundante vegetación pero vacío de los pueblos que lo habitan. Asimismo, no significa dejar solamente en los hombros de los pueblos indígena originario campesinos la labor de esta lucha; la deuda ecológica es grande con ellos, el horizonte que construyamos debe saldar esta deuda. Tampoco significa limitar las opciones de desarrollo que estos tienen, ya que menos pobreza significa menos desigualdades. El “antidesarrollismo” juega a los intereses del capital, que busca lavarse la cara gastando dinero en la conservación de la naturaleza por la conservación en sí, sin reconocer que la construcción de relaciones edificantes entre los pueblos y el resto de la Madre Tierra es un verdadero aporte a la conservación. El discurso que vacía de contenido esta lucha y repite la idea que la Madre Tierra solo puede ser conservada por aquellos que pertenecen a los pueblos indígenas no considera que el desarrollo integral es una construcción solidaria entre los pueblos indígenas o el resto de la sociedad.

Desde esta sección buscamos alimentar el debate que existe alrededor del tema ambiental, entendiendo esto en un contexto más amplio como es el desarrollo integral para Vivir Bien. Esperamos que este debate sirva para encaminar políticas desde el Proceso de Cambio que nos conduzcan a reducir las brechas sociales, saldar la deuda ecológica y climática, y atacar los mecanismos de dominación que sobreviven en nuestro mundo. Nos interesa que se entienda el tema ambiental no como un apéndice a llenar cuando se termina de formular un proyecto de desarrollo, tampoco como un obstáculo a la consecución de los objetivos de desarrollo que nos planteamos los pueblos, sino como un puente que nos lleve a imaginar un futuro donde todos podamos vivir bien entre nosotros, con lo que nos rodea y con uno mismo.


  • Biólogo ecosocialista, militante del Movimiento Insurgente.

1       Ver Zambrana Flores, Iván. “En Bolivia los derechos de la Madre Tierra no son los ‘Derechos de la Naturaleza’”. Edición impresa 907 de La Época, domingo 18 al sábado 24 de abril de 2021.

2       Ley N° 300, Art. 5, num. 2.

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