mayo 17, 2022

Hincha devoto y frustrado

Por Carlos Camargo Ticona *-.


No imagino otro tipo de atención mas devota que aquella que se profesa por medio de la constancia y, a pesar de la indiferencia del admirado, seguir admirando. Sospecho, en cambio a un devoto, Gonzalo Chávez: lavado, peinado y planchado el sábado 22 de enero a las 6:30 de la mañana frente a su televisor, al lado suyo la Constitución del 2009 y su libro del Modelo Económico Social Comunitario Productivo, a la espera del discurso presidencial.

Y es que, analizando un poco, no existe un admirador del presidente Arce más evidente que Chávez. Pareciera que su crítica “mordaz” está totalmente dirigida a cualquier ser humano que ostente la banda presidencial, con la salvedad que esta crítica y opinión, desde hace 14 años, es un cúmulo de criterios que no han conseguido la notoriedad deseada por el propio Chávez.

Ahora bien, la admiración demostrada al presidente Arce pareciera más intensa por el hecho de no generar ningún tipo de reacción ni en el actual gobierno ni, peor aún, en el primer mandatario. “La indiferencia mata”, dicen, pero seguramente a Gonzalo Chávez le genera demasiado malestar el asumirse dueño de la verdad y, desde la teoría, opinar en televisión, radio, periódicos, Facebook y TikTok para darse cuenta de que, luego de tantos años, sus mismas teorías que vaticinaban y vaticinan el descalabro del Estado no se han cumplido y, por si fuera poco, no fueron de tomadas en cuenta para la gestión pública. A llorar al río.

Es interesante formularse ideas sobre hechos fácticos y generar soluciones en la cabeza, pero este es un ejercicio mental, énfasis en lo segundo. La realidad es diferente. En el camino, surgen condiciones y factores fuera de la planificación o de la idealización y es por eso que seguramente el análisis de Gonzalo Chávez no aporta beneficio alguno a la gestión de la economía boliviana, porque es un análisis basado únicamente en el marco de las teorías asimiladas y, en consecuencia, totalmente ajeno la realidad.

Si yo utilizo teorías, variables y el fondo de la biblioteca de mi casa atestada de libros en mis entrevistas, lo propio no me hace un referente a considerarse para la gestión pública. Efectivamente, puedo aparentar la semblanza de un académico, pero hasta ahí. Si nunca he puesto en práctica la teoría que exuda mi ser, no puedo ser consciente de las condiciones propias de cada realidad, aquellas que surgen dinámicamente y que, en su especificidad, exigen aprender a darles solución sobre la marcha.

En la jerga futbolística, que es otra justa analogía al caso, diríamos que Gonzalo Chávez es un hincha, y los hinchas no juegan. Gritan, saltan, alientan, reniegan desde las tribunas, conforman sus equipos y tienen sus ídolos. En la economía boliviana, él juega ese papel. Es un hincha devoto de sus ídolos, fanático religioso del Modelo Económico Social Comunitario Productivo y de su creador.


* Comunicador

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