mayo 17, 2022

La libertad de expresión, las noticias falsas y las retractaciones de Amalia Pando

El Tribunal Nacional de Ética obligó dos veces a la responsable del programa Cabildeo, Amalia Pando Vega, a rectificar falsa información y pedir disculpas a autoridades de Gobierno mellados en su honor; la primera fue en septiembre de 2016 y la segunda en abril de 2022, según refiere la agencia de información nacional ABI.

En este espacio hemos hablado anteriormente del uso generalizado por los detentores del poder mediático de la mentira, medias verdades y noticias falsas para atacar personalidades, ya sean funcionarios estatales o candidatos presidenciables de partidos opuestos a la forma de pensar y actuar occidentales.

En Bolivia este uso de las “famosas” ‘fake news (noticias falsas) es algo común, que hemos visto y sufrido desde que Evo Morales ganó las elecciones presidenciales del 2005 y el MAS se afianzó como fuerza política principal del país, posicionado anticapitalista y antimperialista.

La oposición, alineada a los intereses de Estados Unidos y la derecha internacional, y por consiguiente a sus métodos de acción desestabilizadora, ha sostenido una campaña constante de difamación contra las autoridades electas democráticamente o designadas en Ministerios e instituciones estatales.

En este sentido ya nada asombra, los chismes, la “gritería” mediática, la difamación y las mentiras son el pan de cada día en el ámbito informativo (o desinformativo), que crea un ambiente negativo ante la innegable gestión del gobierno a favor de todos los bolivianos.

La prensa opositora (mayoría en Bolivia, aunque la mayoría de la población es afín al gobierno de Luis Arce –y anteriormente a Morales- es la punta de lanza en la campaña difamatoria y una de las cabezas bien visibles es la de la periodista Amalia Pando, quien, luego de apoyar al presidente Evo Morales desde los medios estatales al inicio de su gestión, pasó a ser una acérrima enemiga (no cuestionaremos aquí las motivaciones, aunque el lector puede imaginárselas).

Precisamente ella está en el “ojo de la tormenta”, debido a varias demandas establecidas contra ella en el Tribunal Nacional de Ética Periodística.

Reproducimos íntegramente la información aparecida en el sitio web de la Agencia Boliviana de Información:

De acuerdo con información recolectada por el periódico Ahora El Pueblo, el 29 de septiembre de 2016, Amalia Pando Vega, se retractó de la acusación contra la entonces ministra de Salud, Ariana Campero, a quien sindicó de estar embarazada de una autoridad de Estado.

Primera mentira:

“Me disculpo, quiere que me ponga de rodillas, me pongo de rodillas, sabe por qué, porque usted (Ariana Campero) quiere la humillación de los periodistas, la humillación de la gente de oposición, porque es parte de un plan, la época de la retractación. Ha llegado el tiempo de la retractación”, declaró Pando en su programa Cabildeo, que también era conducido por la periodista Roxana Lizárraga.

En la ocasión, el Tribunal Nacional de Ética declaró probadas dos de cinco denuncias entabladas por Campero en contra de Amalia Pando Vega y Lizárraga. Las acusaciones se fundamentan en que las comunicadoras difamaron a la exministra Campero al asegurar que estaba embarazada de un ministro y que la esposa de esta autoridad fue a hacer “un escándalo” a Palacio Quemado, mentira que no pudieron probar Amalia Pando y Roxana Lizárraga.

En esa línea, la exministra de Transparencia, Lenny Valdivia, a través de su cuenta de Twitter, dijo que “No es la primera vez que el Tribunal de Ética Periodística establece que AMALIA PANDO viola la ética periodística.¡NO ES SUFICIENTE! (sic)”, escribió Valdivia en esa red social.

Segunda mentira:

En ese contexto, el Tribuna Nacional de Ética Periodística, en abril de 2022, emitió la Resolución N° 005/2022 por el que le exige a la periodista Amalia Pando Vega, responsable del espacio informativo Cabildeo Digital, que rectifique públicamente la falsa información en contra de Luis Marcelo Arce Mosqueira, hijo del presidente del Estado, Luis Alberto Arce Catacora.

El 30 de enero de 2022, con el enfoque de “La negociación secreta del hijo de Arce con Venezuela”, Amalia Pando, acusó a Arce Mosqueira de haber negociado en Caracas (Venezuela) a nombre del Estado Plurinacional de Bolivia, la entrega de la Planta Productora de Urea y de sus derivados, extremo que tampoco pudo demostrar.

Revisando las opiniones que aparecen en las Redes Sociales acerca de este tema, es llamativo notar la polarización que existe en Bolivia respecto a la difusión de informaciones falsas o sesgadas maliciosamente. Mientras varios usuarios de las redes piden una modernización de la Ley de Prensa que sancione y prohíba la difusión de este tipo de desinformación, muchos otros justifican el accionar de Amalia Pando y el resto de los periodistas y medios opositores al gobierno, en una especie de “el fin justifica los medios”, demostrando que la discriminación y el racismo no ha desaparecido de las mentes bolivianas (al menos no de las más retrógradas) a pesar de la Ley, y el daño que causan las mentiras, medias verdades y difamaciones que se transmiten por los medios de comunicación occidentalistas.

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