diciembre 2, 2022

La ONU, un reflejo del maquillado sistema


Por Sara Valentina Enriquez Moldez * -.


Hace pocas semanas la Organización de las Naciones Unidas (ONU) expulsó a Rusia del Consejo de Derechos Humanos (CDH), moción impulsada por Estados Unidos y los poderosos países de Europa, quienes al mismo tiempo manejan un discurso mediático en favor de una supuesta paz.

Dada esta “decisión”, es por demás obvio mencionar que en vez de promover una solución pacífica del conflicto en Ucrania, lo único que hace es entorpecerlo. Mientras los representantes europeos levantan un cartelito que dice “sí a la paz”, paralelamente sancionan económicamente a Rusia, la expulsan de organismos internacionales, ensucian su imagen mediáticamente y, por añadidura, financian las bases militares y el armamento de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

El CDH se convirtió en un arma política, aunque suene un tanto paradójico, y es que si un país no vota a favor de los intereses norteamericanos es sancionado económicamente, es castigado. De esta manera, la diplomacia internacional, reflejada en organismos como ser la ONU o la OTAN, funciona como un maquillaje del evidente orden opresor del sistema y termina siendo un mecanismo que avala la dictadura financiera del Norte.

Es importante recordar que el papel de Estados Unidos en la historia de la humanidad nunca fue digno de halagos, debido a sus políticas intervencionistas. En todos los golpes de Estado de corte fascista en América Latina estuvo involucrada la Casa Blanca, con sus respectivas embajadas. Ejemplos de esta situación no faltan, como ser el golpe de Estado en Brasil, Paraguay, Venezuela, Bolivia, en otros.

En el caso boliviano, la Embajada ha sido históricamente injerencista en la vida política local, siendo un momento clave el intento de golpe cívico-prefectural de 2008, que derivó en la expulsión del embajador Philip Goldberg. En el que se destacaron claros vínculos de la Embajada con miembros del Comité Pro Santa Cruz. Posteriormente, en la coyuntura del 21F, se han denunciado reuniones entre el entonces encargado de Negocios de la Embajada, Peter Brennan, y el director de Inteligencia durante el Gobierno del MIR, Carlos Valverde. Ya después, en noviembre de 2017, antes de concluir sus funciones, Brennan se reunió con Carlos Mesa. Según ambos, se trató de una visita de “cortesía”, para la presentación de nuevos funcionarios de la Embajada. El canciller boliviano denunció que el encuentro rompía con los lineamientos de la Convención de Viena, que determina que la despedida o presentación de funcionarios debe hacerse en la Cancillería. Y hace poco, consumado el golpe, Erick Foronda Prieto, quien trabajó por más de 20 años en la oficina de prensa de la Embajada norteamericana en La Paz, pasó a ocupar el cargo de secretario privado de la presidenta de facto, Jeanine Áñez.

Esta clase de acciones dirigidas desde la Embajada coincide con los mecanismos de los operativos asociados al espionaje en el marco de la Guerra Fría. Sin embargo, no recibieron ningún tipo de sanción por parte de la ONU debido a su hegemonía económica en el mundo. Siempre tuvieron impunidad, hoy y antes también.

Es preciso recordar que Estados Unidos mantuvo el bloqueo económico y financiero sobre Cuba durante más de 60 años, es decir, una sistemática violación a los Derechos Humanos de todo un pueblo. No obstante, esta potencia gozó de impunidad en la ONU.

Otro aspecto a considerar es que la Asamblea de Naciones Unidas no tomó en cuenta los votos de los países con “deudas” a la hora de deliberar la expulsión de Rusia del CDH. “Deudas” que no son más que el resultado de un sistema impuesto por los poderosos del mundo. El hecho simple de omitir opiniones de determinados países es en sí desconocer la legitimidad de otros pueblos. En otras palabras, es afirmar que hay países que valen más que otros, y al mismo tiempo, negar identidades.

Como se puede apreciar, el actual sistema financiero tiene muchísimos efectos cadena expresados en distintos ámbitos, hoy vistos desde la perspectiva de las diplomacias internacionales.

Sea el primero en opinar

Deja un comentario