julio 6, 2022

El exilio


Por Soledad Buendía Herdoíza * -.


¿El exilio puede frenar procesos progresistas?

Para iniciar quisiera contextualizar qué es el exilio. Para la Real Academia de la lengua Española (RAE) es la acción o efecto de exiliar o exiliarse. Para la Agencia de Naciones Unidas para los refugiados (Acnur) el exilio es la separación de una persona de la tierra donde vive. En este sentido, todos los refugiados y desplazados viven en el exilio hasta regresar a sus hogares.

Otra acepción, que nos lleva al contexto de nuestra reflexión, es la que relaciona al exilio con la expatriación por motivos políticos. Miles fueron los exiliados españoles, durante y después de la Guerra Civil, a los que se sumaron los exilios políticos latinoamericanos. Tras el golpe de Estado en Guatemala en 1954, la dictadura de Pinochet en Chile o el golpe militar en Argentina.

La historia del exilio cuenta con un sinnúmero de ejemplos. Nos referiremos solo a algunos.

En 1929, León Trotsky y Natalia Sedova fueron exiliados de la Unión Soviética por decisión de Stalin. Desde entonces llevarían una vida de persecución, vigilancia, prisión domiciliaria y atentados en sus estadías en Turquía, Francia y Noruega, hasta el asesinato de Trotsky el 20 de agosto 1940 en México. Los dos militantes del movimiento obrero habían sido actores fundamentales en las revoluciones de Rusia de 1905 y 1917, pues se habían encargado de la organización y conducción del Ejército Rojo. Analistas señalan que su exilio cambió la historia política de la Unión Soviética. Lázaro Cárdenas los invitó a trasladarse a México en calidad de huéspedes del gobierno y les brindó asilo político, el 9 de enero de 1937.

83 años después, el 9 de enero 2020, el presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Andrés Manuel López Obrador, dió asilo político a siete dirigentes de la Revolución Ciudadana, quienes se encontraban en su embajada en Quito, perseguidos por el gobierno de Lenín Moreno. Ellos se suman a una larga lista de actores políticos de izquierda y representantes del progresismo en América Latina atacados de manera sistemática.

El 11 de noviembre de 2019 México concedió asilo político al expresidente Evo Morales, en el marco del golpe de Estado y la gran conmoción que vivía el país andino. En abril de 2022 el gobierno Federal de Bélgica, capital política de la Unión Europea (UE), otorgó asilo político al expresidente del Ecuador, Rafael Correa Delgado, reconociendo explícitamente la persecución política en su contra.

El exilio es un derecho que ha permitido la protección de personas en el contexto actual y el reconocimiento de una estrategia regional de Lawfare: la trilogía de gobierno, medios de comunicación y sistemas de justicia operando para terminar con los gobiernos progresistas.

Estos en América Latina se han visto acatados por la restauración conservadora. La derecha, que aplica la misma receta en la Región, ha encontrado nuevas formas de impedir que los procesos progresistas se consoliden, lo han hecho persiguiendo, deslegitimando, exilando y encarcelando a sus dirigentes, dejándolos sin más opciones que la cárcel o el exilio. Claros son los ejemplos de Brasil con Lula y Dilma, Argentina con Cristina Fernández, Bolivia con Evo Morales y Álvaro García Linera o Ecuador con Rafel Correa y Jorge Glas.


*       Miembro de la Asamblea Nacional del Ecuador.

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