julio 3, 2022

A 50 años de los compromisos mundiales con nuestro planeta ¿qué pasó en Bolivia?

Por Jasivia Gonzales * -.


El 2 y 3 de junio de 2022 en Estocolmo, Suecia, convocada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, se conmemorará los 50 años de la Declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano, realizada en 1972 en aquella ciudad. Esta Declaración dio origen al Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma).

La denominación de Estocolmo +50 refiere a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano de 1972, que planteó la acción ambiental como un asunto mundial urgente. A partir de ese gran evento se construyeron los compromisos globales de las últimas décadas, como es el desarrollo gradual de la Carta de la Tierra. En 1987, la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo (conocida como “la Comisión Brundtland”) lanzó el Informe «Nuestro Futuro Común» con un llamado a una “nueva carta” para establecer “nuevas normas” para guiar la transición hacia el desarrollo sostenible1.

La pronta reunión denominada “Estocolmo +50: un planeta sano para la prosperidad de todos-nuestra responsabilidad, nuestra oportunidad”, cuyos anfitriones serán el gobierno de Suecia con el apoyo de su par de Kenia, que busca evaluar estas cinco décadas, tiene como objetivo contribuir de forma concreta a acelerar la transformación hacia un futuro sostenible, lo que implica trabajar urgentemente en el cambio de nuestras economías y sociedades. Asimismo, reconocen que los resultados de los esfuerzos se expandirán en la medida de la profundidad de sus raíces.

En esta reunión se discutirán los avances respecto a la incorporación de la dimensión medioambiental en el desarrollo sostenible bajo el contexto de pandemia debido a la Covid-19 en tres líneas: 1) Reflexionar sobre la necesidad urgente de adoptar medidas para lograr un planeta sano y la prosperidad de todos; 2) Lograr una recuperación sostenible e inclusiva de la pandemia; y 3) Acelerar la aplicación de la dimensión ambiental del desarrollo sostenible en el contexto de la década de acción.

Esos eventos han sido la influencia para el desarrollo de políticas públicas en el ámbito ambiental en todo el mundo. Asimismo, los últimos 50 años la política pública en el medioambiente en Bolivia tuvo importantes avances, de los cuales mencionaremos algunos en relación a la biodiversidad y la incorporación de una mirada integral de desarrollo.

Las medidas adoptadas en Bolivia

A partir de esta Agenda Global, Bolivia también fue desarrollando el ámbito de las políticas públicas. En 1974 el país se hizo parte de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies de fauna y flora silvestres. Esta decisión fue resultado de la intención de revertir los impactos negativos de la explotación de las poblaciones de chinchilla y vicuñas en territorio nacional, por la piel y lana, respectivamente, que fueron altamente apetecidas en Europa. En ese momento la vicuña era una especie casi extinta, mientras que actualmente a través del Programa de Vicuñas sus poblaciones se multiplicaron, y se hallan bajo manejo, generando importantes ingresos a las comunidades manejadoras de esta especie altoandina.

Siguiendo con la visión de protección estricta se aprobó la Veda General Indefinida en 1975, prohibiendo totalmente la caza de especies de vida silvestre, cuestión que en ese momento era necesaria por la extracción excesiva y sin control de especies de animales y forestales, pero que marcó la visión de gestión de la biodiversidad, desde el proteccionismo principalmente.

En 1992 se promulgó la Ley 1333, de Medio Ambiente, con el objetivo de la protección y conservación del medioambiente y los recursos naturales, regulando las acciones del hombre con relación a la naturaleza y promoviendo el desarrollo sostenible con la finalidad de mejorar la calidad de vida de la población (Artículo 1). En esta ley se menciona la optimización y racionalización del uso de aguas, aire, suelos y otros recursos naturales renovables, garantizando su disponibilidad a largo plazo.

En 1998 se creó el Servicio Nacional de Áreas Protegidas, impulsando un modelo de gestión que respetara la presencia de las comunidades previamente asentadas.

La incorporación de una mirada integral de desarrollo

Los recursos naturales en Bolivia están ligados a las conquistas sociales. La justica social tomó sus primero frutos con las marchas indígenas que exigieron a los gobiernos de turno tierra y territorio (1990-2000), dejando una agenda abierta para la generación de la Constituyente, misma que recién fue conformada el año 2006, lo que ha permitido la promulgación de una Nueva Constitución Política del Estado (2009), en la que se incorpora el concepto de Economía Plural y del Desarrollo Integral y el Vivir Bien. Y en un proceso de reflexión y construcción con las organizaciones indígena originario campesinas se formulan la Ley 071 de Derechos de la Madre Tierra y la Ley 300 Marco de Madre Tierra y Desarrollo Integral para Vivir Bien.

Este marco normativo impulsa un nuevo paradigma, una nueva visión del horizonte al que caminamos como país, y en esta nueva visión también existe un nuevo abordaje de la dimensión ambiental, entendiéndola como una parte fundamental de un desarrollo con justicia social y justicia ecológica.

Es cierto que hay un camino avanzado desde 1972, donde se habla de un planeta común y la generación de acciones que contrarresten los resultados de desarrollo convencional, hasta 2009 con la Nueva Constitución Política del Estado, donde se establece el desarrollo integral en armonía con la Madre Tierra para Bolivia. Sin embargo, son necesarios más esfuerzos en la articulación y transversalización de los lineamientos medioambientales en todos los sectores del desarrollo.


  • Bióloga con doctorado en Ciencias Naturales, mención Botánica, Zoología y Geografía.

1       https://cartadelatierra.org/lea-la-carta-de-la-tierra/descargar-

         la-carta/.

 

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