septiembre 17, 2026

El machismo y la mercantilización en el fútbol


Por Soledad Buendía Herdoíza * -.


El origen del fútbol se dice que es inglés; su historia se considera a partir de 1863, año de fundación de la Asociación Inglesa de Fútbol.

En realidad, los antecedentes de este juego tan popularizado son varios, uno de ellos el Tsu Chu en China, un juego en el que también las mujeres participaban, que consistía en tirar una pelota con los pies hacia una pequeña red; había una variante en la que los jugadores debían hacerlo mientras se defendían del ataque físico de sus rivales. Siglos más tarde, en Japón nació el kemari, una actividad ceremonial en la que los jugadores tenían que mantener en el aire una pelota el mayor tiempo posible, pasándosela sin utilizar las manos.

También hubo antecedentes del fútbol moderno en Egipto, Grecia y Roma.

En nuestra América, los olmecas, cultura madre de las civilizaciones mesoamericanas, desarrollaron el juego de pelota como un deporte cultural con connotación de ceremonia parte de un rito espiritual; así también lo incorporan los mayas, los aztecas y los incas.

El fútbol es un juego masculinizado que aunque inicia con participación femenina asume y reproduce los roles de género durante muchos años. La historia del fútbol femenino comenzó a forjarse en 1880, cuando empezaron a disputarse los primeros encuentros entre mujeres. Fue en 1894 cuando se creó el primer club de la historia del fútbol femenino en Gran Bretaña, el British Ladies Football Club.

Solo en 1996 el Comité Olímpico Internacional (COI) decidió incluir al fútbol femenino en los Juegos Olímpicos de Atlanta, marcando un hito importante para su visibilización.

El machismo y la mercantilización han caracterizado al llamado “rey de los deportes”, donde hoy en día la presencia de mujeres es menor. La exclusión y la discriminación persisten, se puede encontrar una gran diferencia salarial entre jugadoras, directoras técnicas y entrenadoras; la evidente falta de medios técnicos y de recursos económicos marcan una gran diferencia que se ve reflejada en una cobertura mediática inequitativa por parte de una prensa deportiva que le dedica menos espacios al fútbol femenino, aunque muchos, todavía, lo ignoran por completo.

En la primera Copa Mundial de Fútbol que se celebró en 1930 en Uruguay no participó ninguna mujer. Hoy, después de disputar 22 mundiales, solo seis mujeres se incorporan como parte del equipo de 36 árbitros, 69 árbitros asistentes y 24 oficiales. Tres mujeres: Stephanie Frappart, de Francia; Salima Mukansanga, de Ruanda; y Yoshimi Yamashita, de Japón, dirigirán partidos en el Mundial de Qatar 2022 por primera vez en la historia del torneo.

Avances pequeños y un largo camino por recorrer.


*       Miembro de la Asamblea Nacional del Ecuador.

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