
Jesús Luque *-.
Más que gracioso, resulta alarmante ver cómo el agorero de la crisis económica boliviana sigue con su discurso, por más de 15 años, de que “ahora sí la crisis económica” en el país está a la vuelta de la esquina y esta vez no nos salvará ni la venta de las “joyas de la abuela ni raspando la olla”.
Para este “analista”, que solo toma los periodos 2014 a 2023, las Reserva Internacionales (RI) disminuyeron de 15 mil 123 millones de dólares a tres mil 800 millones de dólares a enero de la presente gestión. Para él aquello es muestra del fracaso del actual modelo económico y culpa a la gestión de Evo y de Arce, aunque no dice nada del gastos de Áñez ni que con esas reservas se compraron respiradores (que nunca llegaron) con un sobreprecio alarmante; tampoco indica la compra de armamento y municiones realizada por Murillo (que causaron 38 muertos). Seguramente para él estos últimos gastos incrementaron las RI.
En su afán por desacreditar los logros del modelo olvida mencionar que en 2005 las RI eran de mil 714 millones de dólares, y valga recordar que en esa etapa el agorero no se pronunció ni emitió análisis u opinión respecto al nivel de las reservas, ¿será que en esos años, para el “analista”, las reservas no tenían nada que ver con el desarrollo y actividad económica? Probablemente para él Bolivia pasaba tal bonanza económica que las RI no eran necesarias, ahí no había joyas de la abuela ni olla que raspar.
Pero volvamos a su análisis, nos indica que las reservas en 2014 alcanzaron a más de 15 mil millones de dólares, destacando que este incremento solo fue producto de los precios altos de las materias primas y no tuvo nada que ver, por ejemplo, la nacionalización de todos estos recursos, donde precisamente el excedente engrosaba las RI. Olvida que con la capitalización y el modelo neoliberal las transnacionales y otras empresas privadas se adueñaban del excedente y para el Estado solo quedaba el mísero impuesto que pagaban.
Muy sañudamente afirma que desde 2015 se reducen las RI y trata de ligar que esto en relación directa del déficit, pero jamás indicará que el déficit es por la construcción de plantas hidroeléctrica, caminos y plantas industriales, vale decir que se da por las inversiones hechas y no como el que arrastraba el expresidente Mesa, quien tenía que extender la mano a organismos internacionales para pagar sueldos.
La población boliviana está consciente de las dificultades por las que está atravesando la economía internacional; pese a eso, el modelo económico sigue respondiendo positivamente a la mayoría de los bolivianos, sobre todo a los pobres. Se tiene la más baja inflación, reducción del desempleo y otros. Para desgracia de los agoreros, su crisis economía hasta ahora no llega, y lo peor es que no cambian de discurso y analizan datos aislados con el único fin de que la población desconfíe del manejo económico.
- Economista.

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