agosto 16, 2026

Milei inicia su ataque y apunta directo al pueblo

Por Gonzalo Gosalvez  (Economista).


Cuando parecía que el neoliberalismo no tendría más oportunidad como alternativa económica racional en los pueblos de América Latina, una estrategia política integral imperialista posiciona a Milei como el candidato ganador a la presidencia en Argentina con las mismas antiguas propuestas neoliberales que tuvieron consecuencias desastrosas sobre la economía.

Esas propuestas son desenterradas de una comprensión unilateral de la interpretación abstracta del capitalismo liberal más primitivo de Occidente. Se trata más bien de la reutilización de las medidas neoliberales implementadas por el gobierno del golpe militar, el gobierno neoliberal de Menem y el gobierno de Macri, ¿más veneno para salvar al paciente intoxicado?

Lo que está sucediendo en Argentina, festejado por los sectores derechas y de ultraderecha mundial y regional, debe también ser analizado por los pueblos latinoamericanos para extraer conocimiento útil de esta experiencia. Principalmente urge: a) hacer un recuento de la forma en que Milei se hace del poder; b) el contenido y resultados de las medidas que está implementando; y c) abordar el debate de fondo, ¿es viable el modelo neoliberal?, ¿qué alternativas económicas existen en un proyecto histórico desde el bloque popular?

Inflación real y terror económico como amenaza

En Argentina la ultraderecha, junto con los medios de comunicación, ha montado un escenario de crisis económica límite o terminal que sirvió de trasfondo para causar el terror económico en la población y así volcara su voto hacia Milei. De esta forma, no solamente gana las elecciones, sino que asume el gobierno como un mesías neoliberal con acciones antidemocráticas para atacar la economía del pueblo sin restricción alguna.

El terror económico consistió en amenazar con la catástrofe absoluta y la hiperinflación de un supuesto 15 mil %, afirmado sin sustento científico económico alguno, sumado al discurso de que “la Argentina fue la primera economía del mundo y ahora está quebrada”.

Analizando la evolución de la inflación podemos identificar que la economía claramente no se orientaba a la quiebra y que el origen político de los problemas que tiene la economía argentina está en los distintos gobiernos (ver gráfico 1).

En primer lugar, la inflación promedio de Argentina es relativamente alta por las tasas que ha sostenido por períodos prolongados. En segundo lugar, la tasa de inflación llega hasta el 60% en el gobierno de Macri; luego, el gobierno de Fernández gestiona la inflación haciéndola disminuir a menos del 40% en su primer año, con la posterior subida hasta abril de 2022 volviendo al 60%. La misma va escalando sin detenerse hasta alcanzar el 160% en noviembre de 2023, con el que acaba su mandato.

La inflación subió en 66,1 puntos de diciembre de 2022 a noviembre de 2023, esto técnicamente está lejos de ser o apuntar a una hiperinflación. ¿De dónde sacó Milei que se llegaría a una inflación del 15 mil %? (ver gráfico 2)

Milei disparó la inflación en el 100%, pasando de 12,5% en noviembre de 2023 a 25,5% en diciembre de 2023, alcanzado una acumulada anual de 211,4% para 2023. Algunos economistas lo justifican indicando que había una inflación reprimida; sin embargo, las cifras son evidentes y demuestran que en la política neoliberal no interesa el nivel de precios, sino el tema de fondo: quién se queda con el excedente.

En la aplicación del modelo neoliberal, Macri elevó el tipo de cambio con lo cual generó una subida de precios, negoció de forma negativa para la Argentina la deuda externa, aumentó considerablemente la deuda externa con la simple finalidad de pagar intereses (ver el siguiente gráfico), todo con la intención de recibir el apoyo económico de los Estados Unidos y de atraer inversión extranjera. Parece que siempre tuvo el reconocimiento moral de los Estados Unidos, pero sus recursos y la inversión extranjera jamás llegaron (ver gráfico 3).

Se escuchan voces que dicen que se debería dar a Milei por lo menos 100 días para que arregle la economía y que él no podría haber provocado una subida tan grande de la inflación.

En la teoría económica neoclásica, para bajar la inflación primero hay que subirla y cuando el pueblo ya no tenga dinero para comprar entonces la demanda baja y los precios tendrán que bajar. Así es el darwinismo económico liberal.

En tal situación de desorientación también escuchamos con gran sorpresa que personas de izquierda se preocupaban de que ¡probablemente en seis meses Milei tendría buenos resultados bajando la inflación!

En ambos casos no solo hay un desconocimiento absoluto del desenvolvimiento empírico de la economía, sino que atribuyen capacidades y conocimiento económico a Milei, cayendo en una especie de fe en el capitalismo o en el fetichismo mercantil capitalista al creer que la economía gira en torno a la oferta, la demanda y los precios.

Pero, por eso justamente, intentamos explicar que no era imposible disminuir la inflación ya que se trataba de un escenario montado por la estrategia imperialista de generación de terror económico y la asfixia de circulante y divisas. No es que las medidas neoliberales de Milei vayan a funcionar, ya que son las mismas aplicadas por la dictadura, por Menem y por Macri, que no solamente no han funcionado, sino que han profundizado la situación económica nociva de Argentina.

Milei rompe récords con su neoliberalismo salvaje, ¿a quién afectan?

Podría ser que Milei no solucione los problemas de la economía en un mes, pero ha logrado deteriorarla.

El modelo enlatado neoliberal del FMI en su presentación general requiere de un escenario de crisis económica, mediante el terrorismo económico, para implementar medidas de shock identificando la inflación con problemas como el déficit fiscal, la impresión de dinero y la incapacidad del Estado para administrar sus empresas.

Estas medidas de choque principalmente son: la subida de los tipos de interés, la privatización de las empresas, disminución del gasto público especialmente social, la estabilización de precios y de la moneda y la flexibilización laboral con el congelamiento de los salarios y la disminución de los salarios reales.

La subida del tipo de cambio obviamente ha repercutido en el aumento exponencial de la inflación. Ahora Argentina tiene la inflación más alta del mundo, superando en la anual a Líbano –que está en situación de guerra–, Venezuela –que tiene un bloqueo de muchos años– y Turquía (ver gráfico 4).

La correlación entre inflación y tipo de cambio es sorprendente. Las subidas de tipo de cambio han afectado la inflación (ver gráfico 5).

Por otra parte, el déficit fiscal de Argentina era menor que el de muchos países, estaba mejor que Irlanda, China, Reino Unido, los Estados Unidos y otras naciones que no tienen problemas de inflación, por lo que el argumento de que ese es el origen de la inflación es un grave error (ver gráfico 6).

La impresión de dinero tampoco explica la inflación, pues Argentina ha emitido dinero en la misma proporción que lo han hecho los Estados Unidos, España y Japón, que tampoco tienen problemas tan serios de inflación.

Como se puede observar, en la economía viva y empírica, las medidas implementadas por Milei afectaron directamente a los sectores más pobres y no han estado dirigidas contra “la casta política”. La inflación disminuye el ingreso real de los trabajadores, porque adquieren menos bienes cuyos precios se incrementan.

Además, la subida del tipo de cambio transfiere la pérdida de la moneda nacional a los sectores que no manejan divisas, a los sectores que ganan en pesos, beneficiando a los sectores exportadores, al sector financiero y a sectores vinculados a estos dos.

Todos los recortes del gasto fiscal apuntan a las personas que tienen los ingresos justos para sobrevivir en el mes, que no poseen más fuentes de ingreso que su trabajo de empleado o por cuenta propia. Los precios del alquiler suben y no hay protección para los inquilinos, sube el precio del transporte, de la energía, de los alimentos, la educación se volverá privada, disminuyen las prestaciones en salud, se congelan los salarios, se flexibilizan los derechos laborales, se eliminan beneficios de los jubilados.

Causas estructurales de los problemas económicos de los países del Sur Global

A diferencia del neoliberalismo, un análisis con enfoques heterodoxo de la economía política y crítico plantea que problemas económicos como la inflación tienen su origen en causas estructurales que imposibilitan el desarrollo, que afectan la economía y se reflejan en varios de sus indicadores.

La principal causa estructural es una economía vinculada al sistema mundial sin un desarrollo de su aparato productivo diversificado capaz de generar valor añadido en productos de exportación para equilibrar el intercambio de valores en las relaciones comerciales con el conjunto del mundo.

Esta situación se manifiesta en una permanente falta de circulante, especialmente la falta de divisas, ya que el intercambio se efectúa en una situación de desventaja. Por lo general la balanza comercial es negativa y los términos de intercambio son menores que de los países ricos.

A esto se suma el endeudamiento externo, que extrae la ya escasa divisa externa y se convierte en una cadena de la cual puede tirar el amo (el imperialismo a través del BM, el FMI y otros).

Las actividades orientadas a la exportación están en manos del sector privado, incluso de las transnacionales, que sacan una gran parte de sus capitales y ganancias al exterior evitando que esas divisas circulen en la economía interna.

Toda esta situación presenta algunos elementos redundantes de la economía: falta de divisas y una fuerte presión por parte del imperialismo para cerrar la última válvula de divisas para estrangular a los gobiernos que no se someten a sus designios.

En este contexto, en los países del Sur la inflación y la hiperinflación son causadas por la falta de circulante generado en decisiones políticas y no por el devenir económico: es una inflación importada y creada políticamente (ver gráfico 7).

Estas causas afectan a la economía mediante la inflación y las temidas devaluaciones, frente a las cuales los distintos gobiernos, en tiempos de cierta estabilidad, implementan políticas para establecer equilibrios o la búsqueda de equilibrios.

Pero a veces el imperialismo, que posee todo el poder para apretar las válvulas del circulante, principalmente de las divisas, hace un uso político de estos mecanismos para cambiar gobiernos a partir de la instalación de escenarios complicados: tratan de borrar o descalificar cualquier logro económico social de gobiernos populares, a pesar del bienestar relativo que producen y de los esfuerzos que les cuestan a los mismos pueblos (ver gráfico 8).

Las deudas, en la época de Jesucristo eran la principal forma de sometimiento de las personas a la esclavitud. En la actualidad, no solamente que esta función del sistema financiero usurario se ha mantenido, sino que se ha agravado ya que esclaviza a millones de personas.

La deuda externa es la principal vía para la fuga de las escasas divisas con que cuentan las economías nacionales y son el botón rojo que aprieta el imperialismo cuando quiere borrar a algún gobernante.

Finalmente, ¿si la crisis no era tan grave qué alternativas se podían plantear?

En Bolivia y América Latina empezamos a ser testigos de una experiencia de un nuevo fracaso del neoliberalismo con su carga fascista, pero el sufrimiento que esto implica para el pueblo no vale la experiencia. Cuanto antes se detenga esta demencial trituradora neoliberal menor será el sufrimiento del pueblo argentino y es imposible que pueda aguantar 45 años.

Un primer reto consiste en conocer la articulación de la situación económica con las estrategias políticas imperialistas. Al mismo tiempo, informar sobre los logros económicos de los gobiernos de los sectores populares y analizar los riesgos que implica el retroceso neoliberal.

En términos de política económica se debe evitar el estrangulamiento de la economía de los países con la reducción de divisas mediante la implementación de medidas en las que el conjunto de la sociedad aporte en facilitar la circulación de divisas, especialmente los sectores exportadores que, sin perder sus ganancias, hagan circular en el país las divisas obtenidas; políticas apropiadas para las reservas internacionales, incluido el oro; anticipar y controlar posibles expectativas basadas en el terror económico. Y ojo que hasta el ultraderechista Milei adoptó estas medidas.

Desde la perspectiva de la crítica de la economía política, hay que seguir trabajando en la formación de los sectores populares, de trabajadores, indígenas, campesinos, estudiantes, en ese enfoque donde la economía no es un tema de análisis solamente de precios y dinero mundial, sino que es concebida como la expresión de la lucha de clases, donde cada medida, cada descalificación, cada falta de valoración de lo existente, cada timidez en la aplicación de disposiciones más profundas para enfrentar problemas estructurales, cada privatización, recorte de salarios, responden a intereses singulares con nombres y apellidos de personas y compañías que se arrebatan con las mínimas condiciones de vida de las mayorías.

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