
El Sindicato de Prensa de Líbano informó, a través de un comunicado difundido por la Agencia Nacional de Noticias (NNA), que un total de 27 trabajadores de medios de comunicación han perdido la vida debido a los bombardeos israelíes.
El organismo destacó que esta cifra se suma a un elevado número de heridos que han resultado víctimas de las agresiones mientras cumplían con su labor informativa.
El caso más reciente y que ha generado mayor conmoción es el de la veterana periodista Amal Khalil, conocida como la «corresponsal del sur» por su valiente cobertura en las aldeas fronterizas.
Khalil, quien trabajaba para el medio Al-Akhbar, falleció durante un bombardeo israelí en la localidad de Al-Tayri, ubicada al sur de Líbano. Según denuncias del sindicato y de organizaciones internacionales como Resumen Latinoamericano, la reportera había recibido amenazas de muerte previas por parte de las fuerzas israelíes debido a su labor de documentación sobre el terreno.
El ataque en Al-Tayri no solo cobró la vida de Khalil, sino que también dejó herida a su colega Zeinab Faraj.
De acuerdo con los reportes, ambas comunicadoras fueron blanco de una operación premeditada que incluyó el uso de drones y aviación. El incidente se desarrolló en varias etapas: primero, un dron atacó el vehículo que las escoltaba; posteriormente, las fuerzas israelíes bombardearon la vivienda donde ambas buscaban refugio.
Testigos y medios locales aseguran que el ejército israelí conocía con exactitud la ubicación de las periodistas antes de ejecutar el impacto final.
La gravedad del hecho se acentúa al ocurrir en medio de un alto el fuego de 10 días que entró en vigor el pasado 16 de abril.
El sindicato calificó esta acción como una «escalada y una violación» flagrante de los acuerdos vigentes. Además, se denunció la obstrucción deliberada de las labores de rescate, ya que las fuerzas israelíes impidieron el acceso de la Cruz Roja Libanesa y del Ejército al lugar del siniestro, bombardeando incluso las vías de tránsito para dificultar el paso de las ambulancias.
Rechazo contundente
Ante estos sucesos, el presidente de Líbano, Joseph Aoun, calificó el ataque deliberado contra periodistas como un “crimen de lesa humanidad”.
En un comunicado oficial, el mandatario denunció que estas acciones buscan “silenciar la verdad y ocultar las agresiones” que sufre el país.
Aoun instó a la comunidad internacional a intervenir de inmediato para frenar estos actos punibles bajo las leyes y convenciones internacionales, en un momento donde se gestionan nuevas rondas diplomáticas en Washington para buscar un cese definitivo al conflicto.
Por su parte, el Sindicato de Prensa de Líbano hizo un llamado urgente a los reporteros que trabajan en zonas de conflicto para que extremen sus medidas de seguridad y coordinen cada desplazamiento con el Ejército libanés, la Unifil y la Cruz Roja.
Asimismo, solicitaron a la Unión General de Periodistas Árabes y a entidades internacionales coordinar acciones legales para exigir responsabilidades a Israel por lo que consideran una campaña sistemática de persecución y asesinato contra la prensa.


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