
La vice primera ministra de Cuba, Inés María Chapman, presentó ante el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial (CERD) en Ginebra, Suiza, el informe periódico 2018-2023, donde ratificó el compromiso de la isla caribeña para enfrentar todas las formas de racismo.
Durante su intervención, la funcionaria destacó que el país ha logrado implementar el 92 por ciento de las recomendaciones previas del Comité, a pesar de enfrentar un contexto internacional complejo marcado por presiones externas.
Un punto de su alocución fue la denuncia del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos. Chapman calificó esta política como una violación masiva y sistemática de los derechos humanos que constituye el principal obstáculo para el desarrollo nacional.
En este sentido, subrayó que el recrudecimiento del cerco, que incluye un bloqueo energético, afecta a todos los sectores de la sociedad cubana y entorpece los esfuerzos del Estado por avanzar en sus compromisos internacionales, incluyendo la lucha contra la discriminación.
En el ámbito legislativo, se resaltó que la Constitución de 2019 elevó la dignidad humana y la igualdad a rangos supremos. Además, se enfatizó la creación del Programa Nacional «Color Cubano«, el cual busca erradicar vestigios de racismo mediante un enfoque científico y social.
La vice primera ministra aportó datos estadísticos que reflejan una nación mestiza e inclusiva, donde el 64 por ciento de la población es blanca, cerca el 26, mulata, y alrededor del 10 por ciento negra, según procesos de autoidentificación.
La delegación cubana también mostró avances en la representatividad política, señalando que la presencia de personas negras o mulatas en la Asamblea Nacional del Poder Popular aumentó del 36 por ciento en 2011 al 45 por ciento en la actual legislatura.
Finalmente, Chapman reconoció que persisten retos, como la necesidad de perfeccionar la recopilación de datos estadísticos sobre prejuicios raciales y mejorar el conocimiento ciudadano sobre los mecanismos de denuncia, reafirmando la voluntad de Cuba de continuar su cooperación con los mecanismos de derechos humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El CERD es el organismo de la ONU compuesto por expertos independientes encargado de vigilar que los Estados Partes cumplan con la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial.
Esta entidad trabaja para combatir las restricciones basadas en raza, origen o color que generan conflictos y vulneran los derechos humanos, actuando frente a los peligros que la injusticia racial representa en la actualidad.


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