
El Tribunal Constitucional de Polonia ha denunciado este viernes un «golpe de Estado» tras la aparición en su página web oficial de los anuncios de que la presidenta de la entidad judicial ahora es Anna Korwin-Piotrowska, mientras Bogdan Swieczkowski queda temporalmente suspendido de esas funciones, al igual que el vicepresidente Bartlomiej Sochanski.
«El presidente del Tribunal Constitucional de Polonia sigue siendo Bogdan Swieczkowski, y el vicepresidente, Bartlomiej Sochanski. La señora Anna Korwin-Piotrowska no es magistrada del Tribunal Constitucional», declaró el tribunal en un comunicado en X.
«Todas las personas que participan en estas acciones están cometiendo el delito de golpe de Estado«, aseveró.
En las afueras del tribunal se produjeron episodios de violencia. La Policía denunció que los congregados lanzaban objetos peligrosos a los agentes.
«En un momento como este, el presidente debe estar en Polonia. Interrumpo mi vuelo a Senegal. Estoy regresando», escribió Nawrocki en las redes. Al regresar a Varsovia, el mandatario se dirigió directamente al Palacio Presidencial para reunirse con Swieczkowski y con el presidente del Tribunal Supremo, Zbigniew Kapinski.
La Policía, a su vez, anunció que recibieron un escrito de una jueza del Tribunal Constitucional con la advertencia de que existía la posibilidad de amenazas para la vida y salud de los jueces y empleados de la institución, así como el riesgo de la perturbación del orden público. Dadas las protestas en curso alrededor de la sede judicial, desplegaron a los agentes en el exterior del edificio, subrayando que no entraron dentro de la sede.
«La actuación de la Policía se limita exclusivamente al recinto exterior, así como a garantizar el orden y la seguridad de un lugar de acceso público como es la avenida Szucha», enfatizó en un comunicado.
El ex primer ministro de Polonia y actual diputado de la Cámara Baja del Parlamento, Mateusz Morawiecki, denunció que si bien el Tribunal Constitucional pasa por una crisis, no es esa la manera de proceder. «Una jueza cuyo juramento nunca fue aceptado por el presidente Karol Nawrocki se ha autoproclamado presidenta del Tribunal Constitucional y ha suspendido a su dirección, mientras la Policía aseguró el edificio», resumió lo sucedido.
«No es así como se restablece el estado de derecho. La crisis del tribunal es real, pero sustituir un conjunto de normas controvertidas por otro más radical solo invita al próximo Gobierno a hacer lo mismo», declaró, instando al primer ministro, Donald Tusk, a retirar a la Policía del lugar.
Según Morawiecki, «la toma de poder forzosa del Tribunal Constitucional demuestra que Tusk no se detendrá ante nada para mantenerse en el poder». «La impaciencia en el ámbito de la justicia no se puede resolver con violencia», afirmó.

Leave a Reply