octubre 28, 2020

Algunas reflexiones sobre el modelo económico boliviano

El desempeño de la economía boliviana durante 2006 a 2010 ha despertado diversas interrogantes sobre el tipo de modelo económico que Bolivia estaría aplicando desde la asunción del Presidente indígena Evo Morales. Los resultados positivos han sido reconocidos por organismos internacionales como CEPAL, FMI, Banco Mundial, BID y la CAF e incluso por América Economía.

La respuesta, que dan los economistas del Modelo Económico Neoliberal vigente desde 1985 hasta el 2005, es que se trata de un Modelo Populista, básicamente el retorno al populismo anterior a 1985 y similar al populismo de algunos países como Ecuador y Venezuela.

El texto guía de estos economistas era el libro de Dornbusch y Edwards (1994), donde definen populismo económico como “un enfoque de la economía que destaca el crecimiento y la redistribución del ingreso y menosprecia los riesgos de la inflación y el financiamiento deficitario, las restricciones externas y la reacción de los agentes económicos ante las políticas agresivas ajenas al mercado”. Este enfoque asocia generalmente populismo económico con irresponsabilidad fiscal y desequilibrio externo.

Adicionalmente, los textos referenciales de los economistas neoliberales son los comentarios del periodista Openheimer, que pone en un mismo grupo de Bolivia, Venezuela y Ecuador, y así como el viejo Manual del Perfecto Idiota 1.

Recientemente Edwards (2009) volvió a insistir con el dilema “Populismo o mercados”, acuñando el término neopopulismo para “Hugo Chávez, Evo Morales y Néstor Kirchner”. Sin embargo diferencia con el populismo histórico o anterior, por que “la generación actual de populistas parece entender la necesidad de mantener una cierta prudencia fiscal y una inflación razonablemente baja”, pero que tiene una “retorica antiglobalización” y “ en vez de generar inmensos déficits fiscales para redistribuir el ingreso, …han utilizado controles y restricciones gubernamentales cada vez mas agudas para incrementar el ingreso de determinados grupos”.

En el caso actual, el Estado Plurinacional de Bolivia es diferente al Estado pre 1985 y post 1985: su carácter de clase, la orientación de las transformaciones en la superestructura política y el destino del excedente económico generado por las empresas públicas, especialmente las nacionalizadas. Es un Estado Unitario Social de Derecho, Plurinacional Comunitario, libre, independiente, soberano, democrático, intercultural, descentralizado y con autonomías.

Estrictamente en la teoría marxista, el capitalismo de Estado es una etapa intermedia en el camino de la transición al socialismo, cuando el Estado en la etapa de dictadura del proletariado nacionaliza los medios de producción con el objeto de romper las estructuras capitalistas tradicionales, para poder llegar en una etapa posterior a la extinción del Estado.

El modelo boliviano es de una economía plural que esta constituida por las formas de

organización económica comunitaria, estatal, privada y social cooperativa. En la Formación económica Social Boliviana coexisten distintos modos de producción, desde el precapitalista, capitalista y la propiedad social. Esta coexistencia determina una economía mixta, donde interactúan el mercado y la planificación, el Estado y la Comunidad, aunque es el Estado el que ejerce la dirección integral del desarrollo económico y sus procesos de planificación.

No es una dictadura de una clase sino una revolución en democracia, plurinacional con la presencia de un nuevo Bloque Histórico, emergente después de una crisis orgánica de las anteriores clases dominantes, que se disgregaron y dejaron de cumplir sus funciones económicas y políticas.

La política económica aplicada en Bolivia no es un retorno al pasado ni una repetición ni circularidad del uso de políticas macroeconómicas populistas. Es también muy distinta de la aplicada en los países afines en la política internacional del Presidente Evo; como en los casos de Venezuela y Ecuador. Consiste en la combinación del equilibrio macroeconómico con el cambio social y estructural. La estabilidad de precios es un patrimonio de todos los bolivianos, no hay ningún menosprecio a la inflación, más aún esta inscrita en la actual Constitución Política del Estado la función del Banco Central de mantener el poder adquisitivo de la moneda nacional. Pero la estabilidad no es un fin en si misma sino debe contribuir a eliminar la pobreza, la desigualdades y lograr un crecimiento económico sostenido. Es decir debe servir de base para lograr el cambio social, la redistribución del ingreso y cambio estructural. Sin estabilidad, los cambios se harían reversibles como en el caso de la experiencia pasada e incluso en los ex países socialistas.

El proceso de la actual política económica boliviana tiene cinco dimensiones:

    La afectación de recursos (factores de producción) entre diversos actores: la recuperación de la propiedad estatal, que fue privatizada en el modelo neoliberal, con distintas modalidades de nacionalización. La recuperación de los recursos naturales; así el artículo 311 de la Constitución establece que los recursos naturales son de propiedad del pueblo boliviano y serán administrados por el Estado. La reversión de las tierras que no cumplan la Función Económica y Social y la limitación del latifundio; en referéndum, a 5 ha por unidad de ganado en la propiedad ganadera.

   La estabilización de la coyuntura y los equilibrios macroeconómicos a corto plazo. El artículo 327 de la Constitución establece como función del BCB mantener la estabilidad del poder adquisitivo interno de la moneda, para contribuir al desarrollo económico y social. En más de cuatro años de gestión se logró en forma consecutiva superávit fiscal y externo junto con una baja inflación. Se tiene una autodisciplina fiscal y monetaria expresada en el programa financiero que se acuerda entre el BCB y el MEFP. Se tiene muy en cuenta las restricciones fiscales y externas y la deuda externa pública presenta una sostenibilidad de mediano y largo plazo.

  La distribución (repartición) de recursos (rentas, patrimonios) diferente del pasado privilegiando los nuevos actores económicos y sociales y la población rural y la población pobre. Una política salarial justa que reconoce los efectos de los precios en los salarios nominales. La aplicación selectiva de los bonos Juancito Pinto, Juana Azurduy y la Renta Dignidad mejora la distribución del ingreso y disminuye la inequidad. La nacionalización de los recursos naturales, de las empresas estratégicas cambia la distribución de los recursos entre el país y las empresas trasnacionales. La vigencia de las autonomías cambia la distribución de recursos entre las regiones y las municipalidades.

  No es una orientación hacia adentro ni de asilamiento puesto que mantiene una apertura externa pragmática tanto por el lado de bienes y servicios como del movimiento de capitales y participa en los distintos esquemas de integración y organismos internacionales. La inversión extranjera se considera una variable importante para el desarrollo.

  No es un modelo neo extractivista. Si bien Inicialmente se sustenta en los sectores extractivos, con un nuevo rol del Estado y su orientación de mediano y largo plazo es a una industrialización de los recursos naturales renovables y no renovables. No es un neoextractivismo sino un nuevo estilo de desarrollo.Así, durante la gestión 2010-2015 se postula consolidar el modelo económico productivo, social y comunitario.

Esta nueva política económica en Bolivia no permite encasillarla en lo que Rudiger Dornbusch y Sebastian Edwards llamaron «populismomacroeconómico», puesto que trataban de oponer el populismo al paradigma conservador, y mas concretamente al Consenso de Washington. Definen como ley universal que todo lo que signifique cambio, redistribución del ingreso y la restructuración de la economía genera inevitablemente inflación, déficit y sobrevaluación cambiaria y, por lo tanto, al inevitable retorno a la estabilización conservadora.

La trayectoria de la crítica de los economistas neoliberales domésticos quiso imitar estas 4 fases. Así primero, cuando hubo el buen desempeño del PIB se dijo que era como resultado del favorable contexto externo. Cuando aumentó la inflación, hasta un 17% anualizada en junio de 2008 asociada al aumento de los precios internacionales, es decir presiones inflacionarias externas, se dijo que era producto de la política monetaria y fiscal expansiva. Cuando declinó significativamente la inflación, asociada en parte a la disminución de la inflación importada, se dijo que el país entraba en deflación y estancamiento. Cuando sucedió la crisis económica mundial se dijo que se desaprovechó el período de vacas gordas y el país entraba a la fase de vacas flacas y por lo tanto iba a entrar en crisis el modelo y sin embargo el modelo continuó. Ahora después de cuatro años dicen todavía que no es sostenible y que en un mediano plazo entrará en crisis.

En Bolivia, entre 2006-2010, hubo estabilización de los precios, estabilidad cambiaria y estabilidad fiscal junto con crecimiento y redistribución del ingreso.

*     Economista y ex presidente del Banco Central de Bolivia

1    Plino Apuleyo, Carlos Montaner y Alvaro Vargas (1996), Manual del Perfecto Idiota Latinoamericano.

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