octubre 24, 2020

Los otros/as en guerra

La historia de la guerra del Chaco(1932-1935) ha sido generalmente escrita como un épica de héroes, fusible y redobles. Es seguro que la iconografía y la toponimia que produjo la conflagración sedimentó la construcción de la nación. Bolivia embarcó en la contienda 250.00 hombres y perdió a cerca de 50.000. Nunca antes el país había movilizado semejante conjunto abigarrado de todas la procedencias sociales, regionales y étnicas que enfrentaron con tesón, valentía y sufrimiento inenarrables a su adversario.

Pero la épica no es la única forma de abordar históricamente una conflagración y quizá tampoco es la mejor vía. Toda conflagración externa, tiene igualmente su rostro interno, su propia confrontación local. El Chaco no fue la excepción. Un puñado de izquierdistas se negó a marchar al frente de batalla argumentando, y no sin razón, la raíz imperial de la misma. Para ello no hubo reconocimientos y menos lugares en los libros de historia. Bolivia eran entonces, y lo es aún, un país con fuerte población indígena. En los años de la guerra, la mayor parte de ella discriminada, sujeta a régimen de trabajo servil en los latifundios carecía de derechos políticos. En la lógica de la oligarquía reinante eran una rémora a la modernización y a la construcción de la nación. Sin embargo fueron convocados a filas. Hace años el historiador René Arze Aguirre publicó un libro sobre el reclutamiento indígena. Las tropas militares en no pocos casos implementaron levas para trasladar a los indígenas a filas, no sin enfrentar resistencias. De las arenas del Chacho esa masa retornaría cambiada, preguntándose por qué debía morir por una nación que le negaba todo: tierra, escuela y voto. Hacen falta más investigaciones como esta; aunque quizá estemos a destiempo. La memoria del Chaco se extingue día a día. No en vano decía los chinos: con cada anciano que muere, arde una biblioteca.

El Chaco, el teatro de guerra, no fue un escenario vacío. Miles de indígenas lo poblaban, chiriguanos y de otras nacionalidades. Qué ocurrió con ellos y ellas?. Silencio de décadas. Dos obras colectivas, La Mala Guerra, los indígenas en la guerra del Chaco, publicada en Paraguay y Hombres Transparentes. Indígenas y miliares en la guerra del Chaco, editada en Cochabamba, afortunadamente empiezan a romperlo. Emerge la trágica historia de los indígenas atrapados en la vorágine de defender fronteras que no sentían suyas o de ser víctimas de ejércitos y banderas que tampoco lo eran.

La guerra concluyó en 1935, pero su historia aún espera.

*     Gustavo Rodríguez Ostria es historiador

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