octubre 28, 2020

Balance de la pluralidad

Terminan los primeros siete meses del año 2011. En lo que respecta a tiempos políticos llevamos dos años y casi siete meses desde la aprobación de la nueva Constitución Política del Estado, sin embargo aún no hemos comenzado a implementarla, e incluso es posible que no hayamos dimensionado lo que se ha abierto.

Hay algo que se ha abierto al ras de la Constitución, al ras del Proceso Constituyente y que nos permite intuir algo que hemos llamado “proceso de cambio”. Este denominado “proceso de cambio” pese a que ha sido convertido en un slogan tanto para los agentes gubernamentales, como para la pluralidad de opositores existentes, nos muestra la existencia de algo en movimiento, de algo que se quiere hacer, de algo que se quiere evitar, de algo en fin que falta, que está ausente, pues en tanto sea un proceso, y sea además de cambio supone la idea que no se lo ha finalizado y que el mismo continua en realización. Podemos decir que al no haber sido culminado este “proceso de cambio” deberíamos volver a reflexionar sobre los acontecimientos que lo han puesto en juego, nuestra hipótesis radica en que esto que se ha puesto en juego es ante todo un singular-plural.

Volver a la pluralidad del proceso constituyente

El proceso constituyente 2006-2009, es el primer proceso participativo de la historia política constitucional boliviana, no solamente porque es la primera Constitución que es ratificada mediante referéndum, sino porque la Asamblea Constituyente conformada en el año 2006 es la primera que se constituye a partir de representantes elegidos desde el seno mismo de la ciudadanía, si bien vía partidos políticos y cancelándose la representación directa, la Asamblea Constituyente muestra una vitalidad que llama la atención y que es mucho más rica de ser analizada con determinada distancia en el tiempo, puesto que a momento de desarrollarse la Asamblea existían muchos conflictos políticos que evitaban visibilizar lo que estaba sucediendo en Sucre.

La Asamblea Constituyente termina otorgando un producto: la Constitución Política del Estado, y las posibilidades abiertas de re pensar en el Estado.

La Constitución Política del Estado en su artículo 1 señala que: Bolivia se constituye en un Estado unitario social de derecho plurinacional comunitario, libre, independiente, soberano, democrático, intercultural, descentralizado y con autonomías. Bolivia se funda en la pluralidad y el pluralismo político, económico, jurídico, cultural y linguístico, dentro del proceso integrador del país.

Cabe destacar que el artículo 1 hace mención a que Bolivia se constituye en un determinado tipo de Estado, es decir Bolivia se pudo haber constituido en otro tipo de Estado, es decir que tenemos a un sujeto que es Bolivia.

Más adelante señala que Bolivia se funda en la pluralidad, es decir que hay algo anterior a Bolivia que es la pluralidad, pues Bolivia se funda en ésta.

Esta pluralidad la vamos a ver aparecer tanto en el preámbulo de la Constitución en el cual se señala“Comprendimos desde entonces la pluralidad vigente de todas las cosas y nuestra diversidad como seres y culturas”, como en el desarrollo de los articulados de la Constitución.

Lo que hay un antes de Bolivia es la pluralidad, entonces cabe destacar que hay un antes del Estado, y un antes de Bolivia. Este antes de la conformación del Estado y de Bolivia se expresa en el artículo 2 que señala:

“dada la existencia pre-colonial de las naciones y pueblos indígena originario campesinos y su dominio ancestral sobre sus territorios se garantiza su libre determinación en el marco de la legalidad del Estado, que consiste en su derecho a la autonomía al autogobierno a su cultura al reconocimiento de sus instituciones y a la consolidación de sus territorialidades territoriales conforme a esta Constitución y la Ley”,

Es posible que sea la única Constitución que reconoce algo anterior a la constitución del Estado, y no solamente a la constitución del Estado sino la constitución misma de Bolivia, porque el artículo 2 habla de una existencia precolonial de las naciones y pueblo indígena originario campesinos 1, esta existencia precolonial supone una existencia anterior a 1492, sería la primera constitución que reconoce una pluralidad diversa que se pone en juego.

Siguiendo a Zavaleta Mercado, Bolivia sería un Estado abigarrado, es decir en el cual es necesario pensar un desplazamiento de la hegemonía sobre la diversidad hacia la hegemonía de la diversidad. La hegemonía sobre la diversidad supone la existencia de una parte que se coloca por encima del todo y genera políticas de exclusión y/o no reconocimiento, simplemente negación. La hegemonía de la diversidad supone un todo que se articula por encima de la parte que desea ser dominante, supone un articulación distinta.

Este momento de transformación es el que podemos ver a partir de esta condición de pluralidad que la vemos aparecer tanto en el artículo 2 y adicionalmente en el artículo 3 de la Constitución, que señala que la Nación boliviana está conformada por la totalidad de las bolivianas y los bolivianos, las naciones y pueblo originario campesinos, que como señala el artículo 2 son de existencia precolonial, asimismo son parte de esta nación las comunidades interculturales, haciendo referencia sobre todo a grupos colonizadores es decir indígenas que se desplazan hacia el campo buscando el aprovechamiento de las tierras y finalmente los afrobolivianos que constituyen un punto interesante a ser analizado puesto que la condición afroboliviana es una condición impuesta por la colonia, donde el afroboliviano es el heredero de una tradición colonial impuesta por la lógica capitalista y colonial desarrollada entre el siglo XVIII y XIX 2.

Esta pluralidad también la vamos a ver aparecer en el artículo 4, la nueva condición de estatalidad no hace referencia según nuestra interpretación a un Estado laico sino a un Estado que respeta y garantiza la libertad de religión y de creencias espirituales como lo manifiesta expresamente el artículo 4, es decir un Estado con pluralismo religioso. Debe manifestarse también que la misma condición de Estado laico es un derivación de las mismas lógicas internas del cristianismo, es mucho más rico en tanto contenidos el reconocimiento de creencias espirituales, que posibilita el desmarcarse de la tensión cristiana del Estado Laico.

Se reconoce tanto la religión católica como las cosmovisiones de los pueblos indígenas, se festeja tanto un Corpus Cristi el 23 de junio como un año nuevo aymara el 21 de junio. Un Estado laico es aquel en el cual no se hace mención a la religión, y que el mismo concepto de laicidad del Estado deviene de una lógica del mismo cristianismo. En el caso de nuestra Constitución el artículo 4 hace un reconocimiento expreso a la libertad de religión y de las creencias espirituales en general.

El proceso de cambio es plural

Entonces, si estamos delante de algo que ha ocurrido, es decir de un acontecimiento, el primer elemento que vemos aparecer en la Constitución y en los primeros debates de la Asamblea Constituyente es lo plural. Este tratamiento de lo plural es aunque parezca contradictorio un tratamiento singular – plural. El proceso de cambio debe ser entendido como este singular-plural, lo cual significa que es conflictivo, es contradictorio, es de lucha y de concretización constante y no definitiva. Lo que no se puede esperar, lo que no se puede hacer es cerrar esta pluralidad co-constitutiva del momento en que vivimos, lo que debemos defender, si en última instancia queremos comprender esto que se ha puesto en juego y que denominamos proceso de cambio, es la existencia de este singular plural que debe reproducirse y a la vez generar conflicto, pues no es algo en cierre, no es algo que deba cerrarse, sino es más bien algo debe abrirse.

1    La condición de campesino fue largamente discutida en la asamblea, pues no es precolonial, sino resultado mismo de la colonia y de la modernidad. Sin embargo la categoría indígena-originario-campesino fue un consenso que la Asamblea Constituyente logra después de tomar la estructura de propuesta constitucional del Pacto de Unidad.

2    Esta tradición colonial se expresa en el mismo desarrollo del proceso constituyente, en el que los pueblos afrobolivianos pasan de ser parte de las naciones y pueblos indígenas a ser luego un añadido.

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