junio 20, 2021

Política industrial y desarrollo económico

La discusión respecto al tema de industrialización en los países Latinoamericanos (y las economías “en desarrollo” en general), se mantiene indudablemente como uno de los ejes articuladores dentro del debate teórico del desarrollo económico. En este sentido, las propuestas actuales giran en torno a la proposición de nuevas medidas de políticas públicas, específicamente dirigidas a promover el desarrollo industrial en las regiones periféricas.

Al considerar históricamente el caso latinoamericano y el boliviano en particular, observamos el importante tránsito de las políticas industriales basadas en el modelo clásico de la Industrialización por Sustitución de Importaciones (ISI) hacia el modelo de la Industrialización Orientada a las Exportaciones (IOE), siendo éste último un componente fundante de la estrategia económica de liberalización implantada desde los años ochenta, a partir de la cual, el mercado mundial apareció entonces como punto de referencia para toda unidad socioeconómica, de tal modo que las regiones y naciones reflejaban su eficiencia y competitividad en el mercado mundial a través de las exportaciones como fuente de crecimiento y desarrollo.

El desarrollo industrial en ésta perspectiva (como proceso general de liberalización y ajuste estructural) se conceptualizó básicamente como una consecuencia de la competencia perfecta y el despliegue libre de las fuerzas del mercado. Sin embargo, cabe resaltar que durante este período las políticas industriales marcaron una etapa esencial de creciente polarización económica dentro de los denominados países “en desarrollo”, sobretodo en cuanto a que una de las consecuencias más importantes fue la especialización de éstas economías en actividades exportadoras e intensivas en capital, en tanto que la gran mayoría de las empresas pequeñas no vinculadas al comercio exterior no fueron capaces de participar del crecimiento económico industrial.

Para Bolivia el inicio de éste nuevo período de ajuste estructural se rubricó en definitiva con la promulgación del D.S. 21060 que significó el cierre del denominado ciclo Estatal que se había iniciado a partir de 1952, proceso clásicamente concebido como el fin del llamado modelo de capitalismo de Estado o modelo de desarrollo hacia adentro. Donde la estrategia de liberalización se caracterizó principalmente, entre otros aspectos, por un efectivo proceso de transferencia de empresas públicas al sector privado, pues para 1985 el Estado contaba con alrededor de 170 empresas que posteriormente se transferirían al sector privado, incluyendo a las más importantes del sector de minería e hidrocarburos. Asimismo tanto las reformas de primera como de segunda generación de ajuste estructural de los años 90’ si bien fueron relativamente exitosas en sus propios términos, sobre todo en cuanto a la atracción de inversión privada extranjera, la misma, sin embargo, se concentró en los sectores extractivos de la economía intensivos en capital (minería e hidrocarburos), de tal forma que no se había modificado en lo absoluto el carácter primario exportador de la economía como principal fuente de generación de la renta o excedente.

Es en este sentido, que hallándonos a casi seis años de la incorporación de nuevas políticas gubernamentales, sobre todo con la formulación del nuevo Plan Nacional de Desarrollo, así como del intento de conformar una nueva organización económica del Estado a través de la aprobación de la Nueva Constitución Política del Estado, cabe preguntarse, entonces, por la actual situación y la direccionalidad que se está asumiendo respecto al tema de las políticas industriales en Bolivia y si éstas representan un avance crítico de ruptura en cuanto al esquema rentista y primario exportador de la economía (ya ampliamente profundizada desde el período de ajuste estructural).

Sin duda, ésta cuestión se presenta como una de las más complejas de resolver dentro del ámbito económico, en tanto se trata también de asumir también una postura alternativa a los esquemas clásicos del mismo desarrollo.

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