junio 15, 2021

Insurgencia cochabambina

Vivimos la insurgencia de los movimientos campesinos e indígenas que tienen como protagonistas, en el caso de Cochabamba, a sectores que proceden de las zonas agrarias más pobres y, al mismo tiempo, de las zonas con mayor atención y de reciente colonización como el Chapare Tropical. Situación que contrasta con lo ocurrido antes de 1953, cuando el eje de la protesta y la organización indígena procedía del Valle Alto o de Ayapoya, sede de una protesta indígena de larga duración que se remonta al período colonial.

La nueva movilización utiliza y recompone el pasado el cual es asumido con un tiempo mítico cargado de esplendor, benevolencia y equidad. En otros términos, indígenas y campesinos recuperan su presente desde el pasado, rompiendo las barreras de la historia oficial que los ha excluido y silenciado. Su memoria histórica guía vivamente su actuación política, sus demandas por derechos y su relación con el Estado. Conocer y tomar en cuenta ese pasado emergente, resulta imprescindible para construir políticas acordes a aquella tradición.

Es necesario reparar las modalidades que asumieron las disputas en Cochabamba entre el poder y la sociedad indígena en torno a tierra y la cultura. En este recorrido, parte del levantamiento de 1781, que fue parte de las rebeliones indígenas anticoloniales y las manifestaciones nacionalismo indígena acontecidas en el sur del actual Perú y en el Altiplano andino boliviano y que hicieron tambalear el poder español. La mayor parte de los estudios históricos sobre el ciclo rebelde de Tupac Amaru y Tupac Katari entre 1780 y 1781, han descuidado analizar sus manifestaciones regionales. Cochabamba casi nunca es mencionada con un escenario insurreccional, como efectivamente lo fue. En cambio existen muchos recuentos de lo acaecido en 1952, para establecer cómo otra insurrección, la del 9 de Abril, pudo cambiar las coordenadas del poder y abrir una inédita fase de conflicto de clases en el agro cochabambino que derrumbará el sistema latifundista.

Sin embargo lo ocurrido a partir de ese año revolucionario, no pude entenderse sino en referencia a lo acaecido en 1781 y principalmente desde el fin de la Guerra del Chaco (1932-1935). Se trata de los impactos que produjo en la estructura agraria la resistencia a las políticas étnicas y económicas establecidas a fines del siglo XIX por el modernismo liberal. Entre ellos destaca el Congreso Indigenal de 1945, que abrió las estrategias implementadas no solamente por los trabajadores de las haciendas (colonos), sino por las comunidades indígenas y por los campesinos sin tierra.

*          El autor es historiador.

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