junio 15, 2021

Inclusión de género en las misiones militares de paz

Persiguiendo mantener la paz y partiendo del principio de que “un@ soldado es un catalizador de la paz, no un instrumento de guerra”, la Organización de Naciones Unidas (ONU) ha venido desplegando Operaciones de Paz (contingentes y observadores militares que operan como cascos azules) en países desgarrados por conflictos.

Reconociendo que las mujeres son las principales damnificadas en los conflictos armados, es que a partir de la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU, “Mujer y Paz y Seguridad”, se han venido dando importantes avances en la capacitación con enfoque género, enfatizando en el fundamental papel que desempeñan las damas, tanto en la prevención como en la solución de conflictos.

Nótese que, las agresiones que sufren las mujeres en los conflictos se evidencian en la violencia sexual contra ellas (usada como arma de guerra), en el desplazamiento, y desmembramiento de las familias, en el maltrato o desaparición de l@s hij@s y compañeros, entre otras realidades que integran parte de la cotidianidad de quienes viven en zonas abordadas por antagonismos y litigios.

Por lo tanto, conciente de que la participación de las mujeres en actividades que hasta hace poco eran de exclusivo dominio masculino, la ONU se está esforzando en aumentar la contratación de más personal femenino para trabajar en el mantenimiento de la paz durante un lapso de 6 meses como parte del contingente y, de un 1 año como observador@s. Las féminas colaboran en ámbitos que se abocan a: asuntos civiles, derechos humanos, elecciones, reforma del sector seguridad, servicio de logística, medicina e información pública.

Muy a pesar de la necesidad de contar con mujeres que logren coadyuvar las hostilidades, el número de éstas en las operaciones de paz, durante la negociación de acuerdos y en la reconstrucción de los países tras los conflictos, es aún muy reducido.

Si bien, Bolivia suscribe el primer memorándum con la Secretaria de la ONU para la participación de las Fuerzas Armadas en operaciones de mantenimiento de paz en Nueva York el 26 de mayo de 1997, recién se ratifica el 15 de octubre; y es en abril de 1999 que se inicia la participación del Ejército en operaciones de paz con la compañía llamada “Pioneros” como parte de la misión de MONUA (República de Angola).

En el caso boliviano 1, las solicitudes de mujeres para asistir a las misiones de paz (bolivianas profesionales, técnic@s en Contingentes de Paz -mujeres civiles profesionales y técnicos: dentistas, psicólogas y enfermeras) es todavía reducida. Se deduce que el dominio del idioma ingles o francés y las responsabilidades familiares son las causas del poco interés femenino manifestado.

“A través de una consulta que la oficina que la ONU Mujeres en Bolivia lanzó para la elaboración de su Primer Plan estratégico 2011-2013, los principales temas en los que las mujeres requieren ayuda, son: la participación política, el tema económico, acceso a tierras, igualdad en el acceso a un salario justo y equitativo, la violencia y combate al feminicidio, la institucionalización, la planificación y los presupuestos de género” 2.

“La primera oficial boliviana que asistió a una operación de paz, lo hizo como observadora militar en el periodo 2002-3 en MONUC. En la última misión en la que Bolivia participa (CIMB-VIII “HAITI”), el contingente nacional está compuesto por 205 personas de las cuales 16 son mujeres, y sólo 2 son militares lo que representa el 7% del contingente” 3.

Desde la óptica de l@s versados en la temática Fuerzas Armadas (Loreta Telleria), la incorporación de la mujer en los ejércitos se constituye en una característica de la modernización de las Fuerzas Armadas, sin embargo, se debe prestar atención a las diversas razones que obedecen a dicha incorporación y se constatará que no se puede aseverar que la mera presencia femenina en el ámbito castrense refleje un proceso de modernización institucional.

Así pues, en la búsqueda constante de una progresiva igualdad, es indispensable fortalecer la participación de mujeres bolivian@s en las distintas instancias del sistema de Operaciones de Paz. A gusto o disgusto, las legítimas consignas de recuperación de espacios públicos, el logro de una ciudadanía democrática que simpatice más con las féminas y el reconocimiento de la mujer como individuo, son actualmente incuestionables e imparables.

1          La institución encargada de conducir el Departamento de Operaciones de Paz (DOPE) es el Ejército, que se encarga del reclutamiento, selección y capacitación de los contingentes y observadores militares, que desean cumplir funciones dentro de las operaciones. El DOPE, tiene su sede en el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas en la ciudad de La Paz, y su centro de entrenamiento se encuentra en el departamento de Santa Cruz, denominado Comando de Misiones de Paz del Ejército de Bolivia (COMPEBOL).

2          Pérez Ponce, Rosario. “Contexto y Perspectivas para el Diseño e Implementación de un Plan de Acción en el Marco de las Resoluciones 1325 y 1820 en el Estado Plurinacional de Bolivia”. Proyecto RESDAL – GPSF 2011

3          Idem

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