junio 15, 2021

Versiones y opciones sobre carnaval

Asumiendo que en carnaval el único deber es diverirse terriblemente, partiendo de la variedad de actividades que giran en torno al Rey Momo, l@s bolivian@s hemos aprovechado para disfrutar del carnaval según nuestras particulares motivaciones y disponibilidades económicas, a saber: hay quienes se dieron cita al catalogado como “Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad” en Oruro, otr@s gozaron del corso cruceño y de sus peculiares tres días de jarana y mozazon callejera, algun@s se movilizaron hacia las provincias para disfrutar de unas carnestolendas mas originarias; much@s se fugaron al campo aprovechando los feriados para descansar, otros estuvieron de retiro religioso y de encuentro espiritual y, unos poc@s aprovecharon para tomarse unos días de vacación en el extranjero.

En fin, sea cual fuera la elección asumida, en cualquiera de sus manifestaciones el carnaval en todo el territorio nacional se ha destacado por el entusiasmo que han desbordado l@s bailarin@s, quienes hacen que la alegría irradie y se contagie hacia los observadores de las graderías, quienes no dejan de aplaudir, bailar la diversidad de ritmos y cantar las melodías contagiantes que entonan las numerarias bandas, las cuales cuentan hasta con propia coreografía, danza e indumentaria propicia para la fecha.

Pero, como carnaval es una festividad que no fue, ni será algo serio, sino es una cita en la cual sólo se prohíbe limitar la expansión del entusiasmo y no prima la armonía rítmica corporal, sino el derroche de alegría; al margen de la buena voluntad de los organizadores, persiste en las carnestolensas bolivianas la desorganización, el abuso de bebidas alcohólicas y las arbitrariedades (irrespeto a los pasos peatonales y asientos, paredes pintarrajeadas, calles transformadas en baños, destrozos del ornato publico, etc.).

Y, si bien acaban de terminar los tres días de mojazón, comilona y juerga, no se puede dejar de comentar que en algunos medios de comunicación vienen y van las típicas manifestaciones postcarnavaleras. Son l@s que insinúan que el presupuesto municipal para el carnaval es muy alto, mientras dedican los espacios más preciosos de la televisión para emitir programas especializados en especular sobre los tocados que lucieron las reinas de comparsa, si son las extensiones de cabello las mas adecuadas para que luzca una reina del carnaval en el recorrido del corso; si las figuras del bloque San Simón lucieron algo desmejoradas, etc. Ora dicen que el carnaval es “la fiesta grande de los cruceños” -mientras miran de reojo al que no tiene comparsa (al mira corso); Ora dicen que el carnaval sirve para rescatar “nuestras tradiciones”, pero dicen que es una inversión de valores, y que el de antaño era el verdadero carnaval; ora dicen que es un “fenómeno cultural”, pero asumen que es una perdida de tiempo. Ora dicen que es una fiesta pagana y que el miércoles de ceniza, debería ser mínimo un mes de arrepentimiento por tantos pecados cometidos… A gusto y sabor…

Obviamente, también concurren en el circo mediático quienes se lamentan que es inconcebible gastar plata en chisguetes, suntuosos trajes bordados, espumas y carros alegóricos cuando las escuelas se están cayendo y los niñ@s no tienen las condiciones mínimas para pasar clases. Y, por si fuera poco, en medio de nuestra pobreza nacional derrochar dinero obviando los estragos que están causando las lluvias (derrumbes e inundaciones) que han provocado zonas declaradas en emergencia nacional), es inconcebible celebrar al Dios Momo.

Pero no seamos injust@s, al final todo pueblo tiene los medios de comunicación y los comentaristas que merece. Habrá que decir que la ciudadanía en general —no solo en carnaval— brincaríamos si los mass se decidieran a invertir algo de sus ganancias en programas de educación ciudadana, en programación que no genere “raiting”.Pero, aun falta el “Corso de corsos”, carnavalito, y el “entierro del Pepino”, así que persistirán los opinologos haciendo demagogia con el carnaval y “las tradiciones”, “la pobreza”, “la moral”, etc.

Be the first to comment

Deja un comentario