diciembre 2, 2021

La ley de la consulta como escenario de encuentro

La marcha indígena acaba de llegar horas después que el gobierno desactivara un escenario de golpe de estado que alentado por ex policías y ex candidatos a asambleístas por la derecha, además de la mano invisible de la embajada de Estados Unidos, buscaba romper el orden constitucional y liquidar el proceso revolucionario.

La decisión de la mayor parte de los indígenas de postergar por 24 horas su arribo a la sede de gobierno, fue políticamente lúcida. A un lado quedaron mal parados los que desde los policías y la marcha apostaban por su convergencia, con el objetivo de generar un ambiente de mayor convulsión social, lo cual iba a representar el factor gatillador del golpe de estado.

El escenario ha cambiado y, desde la perspectiva de la marcha propiamente dicha, queda el espacio para dialogar sobre la implementación de la consulta en el TIPNIS, cuya ley ha sido reconocida por su plena constitucionalidad por la instancia con jurisdicción para ello. Es decir, la sentencia del Tribunal Constitucional habilita el desarrollo de la consulta, aunque sugiere una mejor concertación entre los tres pueblos indígenas que viven en el territorio y el parque con el gobierno.

Por lo tanto, el debate no es si la ley de consulta es legal o no. Ese debate, que es alentado por quienes apuestan a objetivos políticos electorales, solo alejará la posibilidad de un encuentro y la resolución del conflicto. De ahí que hay varios pasos que dar.

Primero, el protocolo de la consulta debe ser ajustado entre los indígenas del TIPNIS y el gobierno. No le corresponde a otras organizaciones participar.

Segundo, en esos ajustes deben participar los indígenas que quieren y los que no quieren la construcción de la carretera, pues es evidente que la consulta no solo resolverá los puntos de vista diferentes entre el gobierno y los indígenas, sino también entre ellos.

Tercero, la discusión de otros puntos del pliego de la marcha deben ser encarados en el momento en que la CIDOB resuelva sus contradicciones internas.

En síntesis, la consulta, sin ingresar en el debate de si es previa o no, es el mejor mecanismo para resolver las posiciones contradictorias que se tiene respecto de un determinado tema o proyecto. La apuesta por hacer retroceder al gobierno o solo materializar el criterio de una parte de los indígenas, ya sea de los que están a favor de la carretera o de los que están en contra, no es una buena salida del conflicto.

Be the first to comment

Deja un comentario