Olvídate de mí
borra toda imagen, recuerdo o vestigio mío.
Olvida que yo te dí mi aliento, mi universo.
No des tregua a tu mente,
no me perdones nunca!
que cada cosa cruel que pienses
sea yo muriendo en tu inconsciente.
Borra mi sensación de tu pecho,
al recordar esa mano que subía y bajaba
dibujando tus labios,
la miel que escapaba de tus mis senos
y esa delicia cuando disfrutábamos
la cálida oleada de ternura
que recorría la espina dorsal,
el plexo solar, el corazón que se llenaba
y era como un estruendo,
un estallido, una explosión,
éramos vos y yo amor,
éramos nosotros.
Todo ha cambiado
los lenguajes se perdieron,
los cuerpos son otros,
las ‘sábanas arrugadas
ocupadas por otras pieles
saben de besos distintos,
cada uno por su lado,
cambiados por completo;
ya no desnudos para el otro
sino desnudos
para otros cuerpos.
Ya no te amo mi amor,
por eso no me perdones nunca!
no me des descanso
no me des ternura,
no me des miserias.
Extírpame como un cáncer
entonces encontraré mi reino
y me iré a dormir
tranquila al fin
en otros brazos.

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