abril 13, 2021

Venezuela resistió al golpe fascista

por: Luis Camilo Romero

El asedio y la intentona de golpe de los últimos días en Venezuela no es un hecho aislado, ya se puede hablar de la consolidación de un proceso planificado por el imperio y que se había iniciado con Hugo Chávez en más de dos oportunidades.

Además de toda la maquinaria mediática, subliminal, terrorista, de parte de la derecha venezolana utilizada en los cinco últimos años, se confirma la mano directa del imperio como la gestora del golpe cuyo origen estaba en la maniobra de utilizar como pretexto “el conteo de votos”.

El tema de un conteo manual en Venezuela, exigido por Capriles y el portavoz oficial de la Casa Blanca, Jay Carney, se eliminó en los procesos electorales. El sistema electoral es absolutamente sistematizado, de modo que el sistema manual NO existe, y lo peor, como manejo manipulado desde los medios es haberse engañado a las personas que creyeron que esto pueda producirse.

La ignorancia es atrevida y malévola en los medios privados de Bolivia, que alentaron el discurso de la famosa auditoria en el recuento de votos y generando actitudes de rechazo a la elección limpia de Nicolás Maduro que no rechazó ofrecerse a un posible recuento electoral.

Es curioso que tras la presión callejera, la violencia preparada por el propio Capriles con un saldo trágico de 8 muertos y más de 90 heridos el pasado martes 16 de abril, frene las movilizaciones y pida “iniciar un proceso de diálogo”, cuando en principio de forma vehemente, negaba los resultados del proceso eleccionario diciendo: “Quiero un cacerolazo que se oiga en todo el mundo”.

Lo cierto es que Capriles, con el libreto de EEUU, se montó sobre bases fuertes y armó, después de la muerte de Chávez, una alianza política a su antojo entre sus distintos componentes más derechizados, acciones directas contra el gobierno de Maduro, como aquellas que estaban dispuestas a presionar al máximo poniendo en tensión la situación y desatando una gran inestabilidad política con resultado incierto.

Estados Unidos pretendió utilizar la crisis a su favor, haciéndose eco de la política de su amigo Capriles, y junto con otros países imperialistas como Francia e Inglaterra, se negó a reconocer al gobierno de Maduro. La política de Estados Unidos, de forma disimulada, continuará presionando al gobierno de Maduro para que adopte una posición más negociadora.

Frente a un momento crítico para la vida venezolana, la mayoría de los gobiernos de América Latina han salido a apoyar el resultado electoral y el triunfo de Maduro, algunos lo hicieron rápidamente como Brasil, Argentina, Uruguay, Cuba, Nicaragua, Colombia y Ecuador y hasta más distantes países como China y Rusia.

Evo Morales, en Bolivia, mas allá de dar su respaldo a Maduro ha condenado el golpe y afirmó como muchas veces, que el crear inestabilidad democrática, política y después justificar una intervención, es la estrategia que siempre ha utilizado el imperialismo norteamericano.

Volviendo al inicio, tras la muerte de Chávez, los ojos del imperio con o sin Maduro están puestos en Venezuela para consolidar su plan y luego extender su estrategia golpista en los países de América Latina; inventará artimañas como las historias trágicas y penosas de intervención que se han conocido en más de cien años en Latinoamérica y el Caribe.

Ante la crisis abierta, los sectores populares en América Latina están en alerta y ya han repudiado la injerencia imperialista de Estados Unidos que se niega a reconocer al gobierno de Maduro y alienta a la oposición patronal, fascista y golpista de Capriles.

Y para alentarnos, las actitudes solidarias de los pueblos no quedaron aisladas ante un momento de emergencia y de llamado a la unidad. La UNASUR, el MERCOSUR, la CELAC, el CARICOM, los países del ALBA y todas las expresiones de solidaridad, hicieron suya la causa de los venezolanos que resisten y resistirán la agresión imperialista.

*   Luis Camilo Romero, es comunicador boliviano para América Latina y el Caribe

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