| Nuevamente los medios opositores al gobierno están reflotando a dirigentes indígenas del TIPNIS seriamente cuestionados por su manejo discrecional de los recursos naturales y por el manejo servidumbral, al que han sometido a varias comunidades desde los eternos cargos de “dirigentes”. El apoyo financiero recibido durante años de iglesias, de ongs y recientemente por parte de empresas madereras, ha consolidado este sistema servidumbral, que muy pocos ponen los ojos en sus consecuencias. Los dirigentes que son tratados como “angelitos” por los medios de comunicación de la oposición, en ningún momento han tomado en cuenta las denuncias documentadas de los negociados que a nombre de los “hermanos indígenas”, han cometido y siguen cometiendo amparados en los discursos elaborados por antropólogos, sociólogos, abogados, que pretenden haber encontrado la tierra sin mal dirigida por querubines y angelitos. Así como los querubines son asexuados, los eternos dirigentes aducen que ellos no son políticos sino orgánicos, ¿orgánicos a quién? ¿A los que dan informes a través de sus celulares de última generación? ¿A los saqueadores de materias primas que ahora tienen el discurso del “extractivismo” pergeñado por intelectuales orgánicos del capital extranjero? En fin, lo cierto es que estos dirigentes son de carne y hueso y tienen las mismas ambiciones que cualquier mortal, me corrijo, tienen las ambiciones de cualquier político que es el ejercicio del poder, y lo demuestran sin ponerse colorados, no otra cosa significa el entuerto que han creado cuando aplican la justicia comunitaria de los latigazos (propios del sistema colonial terrateniente) a una persona, que no lo reconocen como indígena! ¿Eso es arbitrariedad no? porque juran y re juran que nada tiene que ver con los indígenas… ¡way del que transite por esas tierras y no les guste a estos dirigentes, nos darán de latigazos al por mayor…! justicia comunitaria es, diciendo. Estamos en el absurdo más ridículo, para estos dirigentes, para sus apologistas de los medios y de los tigres de papel que los acunan maternalmente, a estos pretendidos querubines que no son otra cosa que vivillos que han usufructuado del apelativo indígena. Mantener una mirada piadosa sobre estos “débiles angelitos” es un buen negocio para muchas personas, especialmente para los que quieren mantener “reducciones” y ya sabemos cómo terminan estos experimentos. * Camilo Katari, es escritor e historiador potosino |

Leave a Reply