abril 3, 2020

Relato de un cine de exportación: Entrevista a Jac Ávila

por: Juan José Arce F. * y Vanesa Calvimontes

En las cercanías del puente de las Américas en pleno centro de la ciudad de La Paz, detrás de una puerta de madera, se esconde una de las muchas fábricas de sueños, Pachamama Film’s. En un tercer piso nos espera Jac Ávila, ante la enorme pantalla de su isla de edición, en una sala grande, por donde la luz entra entre cortinas casi cerradas debido al calor de la tarde. Su enorme gato neoyorquino (Chuqui ) te da la bienvenida como si fuera una esfinge de tiempos pasados.

Pero… quien es Jac Ávila?

Apasionado por el Cine desde que vio su primera película a los 4 años. Tuvo la oportunidad de estudiar en Estados Unidos y después de la secundaria, estudio cine y fotografía. Trabajó en la CBS y en una casa comercial hasta el año 1979, año en el cual tomó la decisión de independizarse

Tardo 3 años y en 1982 ya estaba editando su primera película, la cual realizó con pocos recursos. Viajó mucho buscando el dinero y finalmente estrenó en 1988 en Canes, el docudrama “Krik? Krak! Tales of a Nightmare,”un documental sin fechas exactas, narrado por una cuentista de niños.

En 1992 regresa a Bolivia y junto con Henry Unsabo crea Pachamama films, con la intención de hacer solo una película (Pachamamá), para la cual requería 1 millón de dólares, cantidad que no pudo conseguir. Fue entonces que se dedicó a dar clases de actuación, en esa misma época hizo un casting y decidió hacer una miniserie: “El Hombre de la Luna” con los recursos con los que contaba, la cual se difundió a través de TBS – canal 2 de esa época y en cable en Estados Unidos.

En uno de sus tantos viajes de retorno a Bolivia, la Nacional Geografic Chanel, se contacta con él para realizar un documental sobre la fiebre hemorrágica en San Joaquín, a partir de ello, Jac, realiza otros documentales como ser “Vientos Negros”, “Mojos” y “Misiones Jesuitas”. Es desde ese entonces que Jac Ávila decide quedarse en Bolivia y producir con materia prima nacional productos audiovisuales para la exportación.

En los últimos 3 años, Pachamama film’s a producido cinco largometrajes: “Sirwiñakuy”, rodada en 2008 y estrenada el 2010, “Maleficarum”, “Barbazul” y el “ Le Marquis de la Croix”, rodadas entre el 2010 y el 2011 y estrenadas entre el 2011 y 2012, y la más reciente “Muerta pero soñando” (Dead but dreaming).

Habiendo conocido un poco más sobre la vida de este artista audiovisual, un director que produce, actúa y distribuye sus películas, inevitablemente nos surge la siguiente duda:


¿Cómo lo haces Jac?, para producir 5 películas en 3 años, hecho que muchos cineastas en el país no realizan.
Jac (J).- 
Las películas que hacemos no son para un mercado local, creo que no se puede hacer acá una película que recupere su inversión dentro de su propio país, quizás en Argentina por que tiene un gran industria, pero igual es muy complicado, los únicos países que producen para su producción interna y que recuperan son los Estados Unidos y la India, incluso los países europeos trabajan en coproducción para llegar a un mercado mas amplio, el cine no gana en un solo país, son circuitos los que hacen que el cine realmente gane.

Hacemos películas y las vendemos afuera, yo ya soy conocido por otras cosas que he hecho, tengo un mercado en Europa y Estados Unidos que es pequeño pero que está creciendo. Las películas que vendo recuperan su inversión, gano algo y vuelvo a invertir.

Por ejemplo, estábamos haciendo “Barbazul” y “Maleficarum” mientras que “Sirwiñakuy” estaba en las pantallas, sacábamos entre 1000 y 500 pesos y lo metíamos en la producción de estas otras dos películas, y lo que sacábamos de la venta a en el exterior, algunos miles de dólares mensuales, también lo vamos poniendo.

No es ningún secreto, trabajamos como un estudio de cine: Producimos, vendemos, ganamos, invertimos, es lo que hace un estudio.

Arriesgamos pero hacemos un cálculo realista, tenemos un margen de tiempo corto, de dos o tres semanas en las que esperamos recuperar el dinero invertido, sino estamos paralizados hasta empezar a recobrar, y eso está bien, porque ha cambiado la dinámica de cine en el mundo.

Ahora tenemos pensado hacer la segunda parte de “Muerta pero soñando” (Dead but dreaming II) y también otro largometraje llamado “Ollala”.

Ahora hay que tomar en cuenta también que nosotros trabajamos con un soporte digital, el cual nos permite acceder a otros medio de difusión de la película, como por ejemplo el VOD o el delivery, eso hace que la distribución sea más ágil.


Jac, queremos saber cuál es tu línea artística, cuáles son tus referentes al momento de hacer cine?
J.-
 No es una línea, como referencia yo hago un cine que a mí me gustaba ver, pero lo hago como me hubiese gustado verlo, uno de mis modelos es Roger Corman, él trabajaba con poco presupuesto en sus producciones y con personas que querían aprender, otro modelo es Franz Coppola, Jean Nolan, Jess Franco que bordeaba en lo erótico y mas allá, y también Pasolini con un cine desafiante, porque después de todo el impacto no es tanto el desnudo sino el significado del mismo.

En nuestras películas exploramos temas y lo hacemos a fondo, en Maleficarum, por ejemplo, se habla sobre le inquisición, nosotros nos metemos en la inquisición desde el punto de vista que las personas están metidas en la tortura y en las acusaciones, están basadas en los archivos de la inquisición letra por letra, dos o tres narraciones expresadas por un personaje, pero reflejando todos los horrores de esa etapa. La línea, si así quieres llamarlo, es hacer un cine que es bastante agresivo y desafiante pero con distintas temáticas ahora vampiros por ejemplo.


¿Cómo crees que perciben los bolivianos tu cine?
J.-
 Se asustan (rie) sin embargo a algunos les ha gustado. El problema es que no tenemos los medios para publicitar en medios masivos, no podemos abarcar mucho público y mostrarles lo que estamos haciendo y así ver cómo reacciona el publico boliviano, nosotros tenemos el estreno en Bolivia pero es más relaciones publicas porque ha trabajado mucha gente con nosotros y la hacemos para que la gente que trabajó con nosotros pueda verlo y para qué la prensa sepa que estamos haciendo.

La publicidad es importante, porque mediante ella muestras lo que estás haciendo, porque lo estás haciendo y como lo estás haciendo. Yo quiero que las personas vengan a ver mi película, pero no bajo la idea de apoyar al cine boliviano, quiero que vengan a verla porque realmente quieren ver mi película.


Jac, entonces para finalizar esta entrevista quiero, que desde tu perspectiva, tu experiencia, me digas si hacer arte en Bolivia da “para vivir”
J.-
 Para ganar dentro de Bolivia no, viendo resultados de todas las pelis y de sus ganancias en Bolivia con controversias y todo ni con eso se recupera lo invertido.

Si yo hiciera cine solo para Bolivia pensaría mucho en cuanto invertiría y la próxima vez me costaría más, aunque busques fondos, esto puede que funcione o no, y de todos modos es el público el que finalmente financia, así que hay que ganarse público y el público de mis películas está afuera.

En todo el mundo vas a encontrar gente a la que les gusta lo que haces y de ahí salen unas 10 mil personas que les gusta pero esas 10 mil no las encuentras solo en Bolivia. No creo que se pueda vivir del arte en Bolivia si piensas en un mercado netamente boliviano.

Creo que la única película que ganó bien fue “Chuquiago” pero era en esos tiempos donde no había DVDs, ni piratería y estrenabas la peli y, era la única o una de las pocas en cines que podías ganar, ahora mucha gente espera el pirata. Ahora en el cine gastas 150 mas o menos entonces la gente prefiere esperar su pirata de 3 pesos.

Mi cine como te dije, para mi, es una industria: Producimos, vendemos, distribuimos por el mundo, ganamos, invertimos de nuevo; es lo que hace un estudio, es lo que hacemos nosotros.


*    Fotógrafo profesional y cinéfilo consumado. Tu.Imagen2@hotmail.com. Cel.: 79163147 – 72587186

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