diciembre 1, 2020

Si nos permiten hablar de educación

por: Inti Tonatiuh Rioja Guzmán

“El que puede lo más, puede lo menos” [1], una tesis lógica que El Alto parece tener problemas para cumplir con sus condiciones materiales actuales, es decir, la ciudad alteña tendría la fuerza para derrocar a un presidente y cambiar el rumbo político- social del país, pero no parece poder asfaltar bien una calle, eliminar la violencia, corrupción y el crimen, o dar el gran impulso en su desarrollo humano.

Con este impulso reflexivo el Colectivo Octubre se propuso hace ya 2 años empezar la construcción de material académico dedicado a la urbe alteña, uno de sus trabajos fue incluso entregado al Vicepresidente Álvaro García Linera, el mismo, contempla una agenda de propuestas para El Alto 2025.

En esa misma línea de acción es que se presentan las siguientes ideas como propuestas para contemplar una mirada crítica a la educación alteña desde la mirada juvenil.

A manera de introducción:

Los mensajes y consignas que heredamos las y los jóvenes a partir de los acontecimientos de Octubre Negro y de los diferentes sucesos acaecidos durante la construcción del Estado Plurinacional, marcan un hito en el pensamiento de nuestra generación.

Ese hito es el principio por el cual cuestionamos por qué la educación en Bolivia no es a la que necesitamos actualmente las y los jóvenes alteños para lograr desarrollar en un marco científico, crítico, analítico, propositivo y prospectivo una mejor realidad.

Observamos que la fortaleza de un país mejora en tanto y en cuanto se refleje en una persona educada, la cual, aporte de manera micro. Ya en conjunto la educación es uno de los pilares que sustenta el desarrollo de un país, porque esta se articula, complementa y retroalimenta con el progreso.

Siguiendo la línea, pensamos que la pregunta: ¿Cómo joven que estoy haciendo para cambiar mi realidad?, nos aterriza esta reflexión y nos invita a repensar nuestra realidad, y a reflexionar sobre educación y progreso.

Donde hay educación no hay distinción de clases:


La educación no merece una respuesta cerrada como que esta es “buena” o “mala”, debido a que nos limita el análisis y reduce el debate enfrascándonos en una subjetividad vana, en el sentido de que nos imposibilita entender la situación real que es el problema que genera consecuencias negativas.

Ver a la educación como arma de libertad para la liberación gozando en su plenitud de la calidad de derecho reconocida internacionalmente y constitucionalmente, destruye la mirada actual que se concentra en perfilarla como un producto.

Un producto que concibe un fin negativo destinado a ofrecer estatus para convertirse en una “persona” que goce de valores mercantilistas, electoralistas y sentenciados al provecho de las minorías.

Estos elementos desnudan el carácter capitalista de nuestra educación que ocasionan en el imaginario colectivo la idea que el sujeto transversal que atraviesa por el proceso educativo, – no necesariamente joven –, al concluir sus estudios todavía no estaría preparado para ser útil.

Esta argumentación queda evidenciada en las calles más comerciales de los lugares céntricos de El Alto, en esas venas de la ciudad se esconden profesionales, gente preparada carente de motivación más que la venta y el esfuerzo del día, es esa la fuga de capital humano más grosera y frontal que existe.

Nuestra educación potencia la diferencia de clases y crea desventajas direccionándonos hacia un círculo vicioso que nos reproduce está realidad, la cual, se hace tan evidente cuando encontramos que existe una radical diferencia entre educación pública y privada, hogares de las clases que nos distinguen.

¿Una mirada diferente a partir de una nueva Ley Educativa?


Ante el desplazamiento de esta realidad es muy importante abordar la disposición del texto íntegro de la Ley de Educación Avelino Siñani – Elizardo Pérez, sancionada por la Asamblea Legislativa Plurinacional.

En este documento se establece una reforma educativa basada en un modelo educativo; social, comunitario y productivo en el marco de aplicación de la nueva Constitución Política del Estado y enfocado al nuevo paradigma del Vivir Bien.

La misma contiene cuatro títulos, 92 artículos, 12 disposiciones transitorias, una disposición abrogatoria y una final, que toman como aspectos centrales:

1) Diseñar un currículum base comunitario y unos regionalizados de carácter intercultural, con el fin de respetar la diversidad cultural de todo el país. 2) Formar maestros con grado de licenciatura sólo en la Escuela Superior de Formación de Maestros (ESFM) del Estado. 3)Crear centros integrales multidisciplinarios y comunitarios para sensibilizar a maestros y estudiantes e incluir en la educación a toda la Comunidad Educativa. 4) Cuenta con cuatro dimensiones de evaluación y seguimiento como: el ser, saber, hacer y decidir. Del mismo modo trata de implementar las materias en campos de saberes y conocimientos para logar una dimensión holística.

A partir de todos estos principios que nos muestra la nueva ley, es importante discernir cuan útil y cuan efectiva es en nuestra urbe alteña, ya que una reforma con cambios someramente perceptibles, como una sustitución del sistema de evaluación trimestral por el bimestral dejando de lado los reforzamientos escolares no devela una mejora sustancial al carácter capitalista de la educación en nuestro país.

Consideramos que estos cambios no muestran mayor dificultad en su aplicación, sin embargo, la inquietud ¿Por qué se da la resistencia en los maestros y maestras en cuanto a la aplicación? No nos parece una casualidad.

Encontramos que la respuesta es la preservación del status quo a través del camuflaje y la incontrolable falta de voluntad para generar la transformación profunda que nuestra educación necesita, el círculo vicioso se manifiesta como adaptable ante la situación, porque, quiere sobrevivir.

Conciencia y compromiso alteño con perspectivas a una mejora en educación

Las agrupaciones juveniles debido a los procesos que ocurren en tiempo presente van preocupándose por el futuro de su devenir, si bien este estaría en manos de los “adultos”, la tarea se pone más ardua cuando los adultos no se comportan como tales.

El dejar la construcción de una sociedad solamente a los adultos, da paso a una ausencia de ideas jóvenes, si bien muchas de estas ideas podrían tener tintes de efervescencia juvenil, son justamente estas las que abren las mentes; es decir, que van más allá de la continuidad de las ideas conservadoras.

Dentro de esta contextualización si bien los problemas resaltan dentro de las propias iniciativas juveniles, el punto central recaería en los líderes en proceso de formación, porque justamente estos son los actores que dan horizonte de organización, compromiso, lucha, etc.

Esta responsabilidad recae en todos nosotros con la siguiente pregunta: ¿Cómo joven que estoy haciendo para cambiar mi realidad?

A esta interrogante la repuesta tendría que haber surgido dentro del proceso de autocrítica que cada uno debería hacerse. Entonces la tarea inicia asumiendo que como jóvenes no estaríamos cumpliendo el rol que la historia nos demanda, nos falta ser críticos, luchadores, propositivos, inquietos, soñadores, creativos, y de conciencia revolucionaria.

La realidad debe construirse de manera integral incorporando por excelencia las ideas de las y los jóvenes, es necesario una alianza entre adultos, jóvenes y niños donde se pueda socializar entre experiencias, ideas y sueños construir un mejor futuro.

El compromiso de las y los jóvenes debe partir – desde ahora – en actuar, conjuntamente con toda la sociedad civil, aunque existan algunas trabas dentro la participación, estas no deberían ser un impedimento, sino una justificación y motivación para poder exigir un verdadero progreso transformado en una educación democratizadora que luche contra el capitalismo.


*    El presente es un resumen del ensayo “Si nos permiten hablar de educación” de autoría del Colectivo Octubre, grupo de jóvenes alteños que reúne a líderes de diferentes espacios y cuyo principal objetivo es aportar a la urbe con ideas provocadoras, desafiantes y críticas de la realidad. Recientemente el ensayo ha sido premiado con la categoría honrosa en un concurso lanzado por la Fundación Friederich Ebert Stiftung y se encontrara en una publicación en los siguientes meses.

**    Joven politólogo boliviano, pertenece al Colectivo Octubre. @intirioja

1    Idea central del ensayista alteño Carlos Torrez Guarachi, en su ensayo “Capital social ‘societario’ y capital social ‘comunitario’. Una distinción que la ciencia política y la gestión pública no deben desestimar” acreedor al primer lugar en el II Concurso de Ensayo Político desarrollado por la FBDM.

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