diciembre 4, 2020

Hugo, el imprescindible

por: Santiago Masetti 

El imprescindible nació el 28 de julio de 1954 en Sabaneta de Barinas, en los llanos venezolanos. Era el hijo de un matrimonio de maestros primarios y el segundo de seis hermanos. Su abuela Rosa Inés Chávez, cuidó de los dos hermanos mayores, y fue ella quien le enseñó a leer y a escribir a Hugo, quien cantaba mientras colaboraba con la economía familiar vendiendo dulce de melón.

Parte de esa esencia es el alma de uno de los personajes más importantes de América Latina. Desde pequeño batalló al frente de incontables adversidades y batallas, incluso en las situaciones más difíciles supo transformar los reveses en victorias.

Un ejemplo de ello sucedió en el levantamiento cívico militar contra el gobierno neoliberal de Carlos Andrés Pérez, el 4 de febrero de 1992. Al ser derrotado en esa acción, el imprescindible declaró: “por ahora los objetivos no han sido logrados”.

Ese hecho marcó un antes y un después en la historia venezolana y en su carrera política, ya que de ser un hombre desconocido, pasó a ser el líder de todos aquellos que se oponían a la entrega descarada de las políticas de la llamada “Cuarta República”. Lo habían derrotado, pero volvió, cumplió y venció.

Soportó años de cárceles y, desde allí, logró y paró un movimiento político nacional que, una vez liberado, lo llevaría en las elecciones del 6 de diciembre de 1998, a ser elegido como presidente de la República de Venezuela con más de dos millones de votos (el 56,23 por ciento). La contundente victoria le abriría las puertas a un proceso de reformas que comenzarían por la carta magna y marcarían el camino para los años siguientes.

Jurando sobre la “moribunda Constitución” y anunciando su reforma, fue como el imprescindible comenzó a tallar la historia nueva de Venezuela. Aprovechando su popularidad y aceptación, propuso una serie de cambios que sentaría las bases para la consolidación de su mandato y de los años que le seguirían.

A lo largo de los casi 15 años al frente de Venezuela, el imprescindible refundó su país, lo descolonizó, hizo visibles a los invisibles, redistribuyó la renta petrolera, abatió el analfabetismo y la pobreza, elevó increíblemente los índices de sanidad, incrementó el salario mínimo e hizo crecer la economía.

El 14 de diciembre de 2004, el imprescindible fundó la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), que comenzó como un acuerdo entre Venezuela y Cuba y que en la actualidad incorpora a un número importante de naciones del continente adscritas al proyecto, en pie de igualdad y basándose en el diálogo subregional, abriendo campos de alianzas estratégicas entre los países que lo componen.

La elección presidencial para el período 2013– 2019 fue otra batalla que lo encontraba, una vez más, al frente, pese a estar herido de salud. Pero el imprescindible resultó victorioso otra vez, tras cosechar el 55,08 por ciento de los votos, el 7 de octubre de 2012.

Luego de conocida la noticia de que el imprescindible padecía de cáncer, y de los diferentes y largos tratamientos por los que tuvo que pasar, una cuarta operación realizada en diciembre de 2012, provocó una desmejora en su estado de su salud, producto de una infección respiratoria.

Pasó lo peor y el 5 de marzo de 2013, el imprescindible alcanzó la inmortalidad. Pero, el líder bolivariano sigue acompañando a su bravo pueblo y continúa enfrentando, junto al actual presidente, Nicolás Maduro, al golpismo y a los vendepatria en Venezuela. También alienta a Cristina Fernández, Evo Morales, Raúl Castro, Rafael Correa, José “Pepe” Mujica y Dilma Rousseff, en la construcción de esa Patria Grande que soñó Simón Bolívar y que él mismo regó para que tengamos Patria para todos y para todas.


* Santiago Masetti, es un periodista argentino y colaborador de La Época.

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