noviembre 23, 2020

Bolivia está preparada

por: Pamela Tarifa Zeballos

La coyuntura económica internacional, sobre todo a la caída de los precios del petróleo, ha dando pie a que diferentes analistas bolivianos desprestigien la gestión del actual gobierno. Que el Gobierno no tiene idea de lo que hará frente a este escenario, que se acabó la bonanza económica y con ello el prestigio de la gestión estatal, y que la campana ya tocó anunciando la salida del Presidente Morales, entre otras, son las afirmaciones de estos analistas.

Es difícil pensar que estos analistas han dedicado siquiera algo de tiempo a estudiar a detalle el Nuevo Modelo Económico Social Productivo, y si lo han hecho, considero que no lo han entendido. Pues este modelo no ha prometido a Bolivia el eterno paraíso, sino que ha advertido precisamente estas situaciones adversas para nuestra economía y ha propuesto ciertas previsiones.

Es preciso que la ciudadanía conozca el funcionamiento del modelo, que entienda que no todo es dulce, y que es preciso asimilar cada escenario coyuntural para trabajar en función a ello, con el objetivo de sacar adelante a nuestro País.

Para comenzar, el Nuevo Modelo de Economía Social Comunitaria Productiva propone salir del patrón Primario Exportador, para entrar a un Patrón de Diversificación Productiva, utilizando precisamente los excedentes del primero (excedentes que se generan por la exportación de productos tradicionales). El modelo propone aprovechar estos excedentes mientras los tengamos, para invertir en sectores generadores de Ingresos y Empleo, además de la participación activa del Estado en la economía a través de la Inversión Pública y la Redistribución de los Ingresos, todo ello, con el propósito de construir una economía sólida que no dependa de los precios del petróleo y que sea capaz de enfrentar adversas situaciones externas, puesto que su fortaleza principal será la producción y exportación de productos no tradicionales.

A partir de su implantación, la economía boliviana ha sido foco de estudio de muchos analistas internacionales, quienes resaltaron y aplaudieron la gestión de las políticas económicas instauradas en el país. Se alcanzó una estabilidad macroeconómica impresionante en comparación con la alcanzada durante las gestiones de los gobiernos neoliberales. Aspecto que ha logrado posicionar a Bolivia de manera importante en las relaciones económicas Internacionales.

Pero vayamos por puntos, las reservas internacionales en Bolivia, pasaron de $us 1.714 millones en 2005 a $us 14.921 millones en 2014. Para entender bien el concepto de las reservas Internacionales, diremos que son depósitos de moneda extranjera controlados por los bancos centrales o autoridades monetarias similares, que muestra los recursos líquidos de aceptación internacional con los que cuenta un país para hacer transacciones con el extranjero. El incremento del volumen de las Reservas Internacionales muestra el fortalecimiento de la solvencia de un país. Si bien en los últimos meses esta reserva ha disminuido, continúan siendo una muestra de que Bolivia se mantiene estable en la región latinoamericana, pues no está haciendo más que desempeñar su tarea de cumplir con las obligaciones que tiene el país con el exterior. Bolivia sigue siendo el país con mayor ratio RIN/PIB en la región.

Otro aspecto importante para mencionar es el substancial incremento del número de cuentas de ahorro en las entidades financieras nacionales que pasaron de 1.9 millones en 2005 a 7.3 millones en 2014. ¿Qué significa esto? Sin duda alguna que los bolivianos están confiando en sus entidades financieras, estatales o privadas, para depositar sus ahorros, que notoriamente también se han incrementado.

La Extrema Pobreza bajó de 38% en 2005 a 18% en 2014, y la tasa de desempleo bajo de 8.2% en 2005 a 3.2 en 2012, constituyendo a Bolivia en el país con la menor tasa de desempleo en la región.

Estos datos pueden parecer repetitivos, sin embargo se constituyen en indicadores sólidos para afirmar que Bolivia está preparada para afrontar con celeridad las crisis económicas internacionales.

Los ingresos por la venta de hidrocarburos se han reducido, es cierto, era previsible por la baja de los precios del petróleo, sin embargo la buena noticia es que los objetivos del nuevo modelo se están logrando, las exportaciones se están diversificando con productos no tradicionales, los bolivianos confiamos en lo nuestro, y esa confianza nos hará resistentes, invencibles. El camino es largo, nos falta mucho por recorrer, pero ya estamos en la carrera.

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