diciembre 4, 2020

Fué por lana y salió trasquilado

El presidente Obama quiso ser la estrella de la Cumbre de las Américas en Panamá, mostrándose como el dadivoso y gentil representante de una potencia que, manifestando su “generoso” comportamiento, estaría dispuesto a reanudar relaciones con Cuba, país al que la mantiene bloqueado por más de 50 años. Los diseñadores de la política internacional norteamericana delinearon, con mucho cuidado, la presencia de su presidente Barack Obama en dicho evento, anunciando la “voluntad política” del imperio para retomar las relaciones con la isla. A la vez que, con la otra mano, advertirían a la región con un decreto en la que declaran a Venezuela como peligrosa a los intereses de Washington.

Al parecer, en las previsiones de los asesores de política internacional de Obama o de él mismo, la Cumbre de las Américas realizada en Panamá debía estar marcada por los anuncio previos del acercamiento entre Cuba y los EE.UU, que la foto central del evento debía ser la de Obama y Raúl Castro entechándose las manos. No contaban con el avance integracionista de la región en torno a otros proyectos progresistas que mostraron el avance de principios que van más allá de los meros negocios o relaciones comerciales. De esta manera, el caso de nefasto decreto de Obama contra Venezuela irrumpió en los discursos de la mayoría de los presidentes, unos más subversivos y otros más diplomáticos, recordándole al Tio Sam y su presidente, todo el daño que provocó y que continua induciendo a una región que decidió dejar de ser su patio trasero.

Las participaciones de los presidentes de la región en el evento, no dejaron de tocar el conflicto que los EE.UU provocan permanentemente, al inmiscuirse en la decisiones soberanas que asumen los países, cada vez, más progresistas. Como dice el colega Alfredo Serrano: “Esta Latinoamérica no gustarle a los Estados Unidos”

Algunas de las intervenciones de los presidentes de América Latina, a la arrogancia de Obama fueron estas:

• Cristina Kirchner de la Argentina: “Es ridículo considerarnos una amenaza”. La presidenta remarcó la “similitud y la simultaneidad de las administraciones de Barack Obama con quien fue particularmente dura, y David Cameron, cuestionando las nuevas formas sutiles de intervención a los países de la región.

• Evo Morales de Bolivia: “Obama deje los discursos de doble moral”, Venezuela al igual que toda América Latina y el Caribe, no es una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos. “No es amenaza para nadie, somos pueblos cuyas armas de combate son la solidaridad y las ideas”.

• Venezuela: “Vengo en nombre de los venezolanos a exigirle a Obama que derogue el decreto”, “He traído las firmas. Vengo a exigirle al presidente Obama que ese es decreto irracional, desproporcionado”.

• Nicaragua: Daniel Ortega: “Falta Puerto Rico en la Cumbre de Las Américas”, recordó que desde 1898 Puerto Rico tiene un estatus colonial por lo que “es una nación con derechos restringidos”.

Por su parte la Cumbre paralela, que reunió a las organizaciones sociales, como instancias vivas de la sociedad, en un extenso documento se refirieron al caso de Venezuela en los siguientes términos:

“Nosotros, los Pueblos de América, expresamos, nuestro apoyo incondicional e irrestricto a la Revolución Bolivariana y al gobierno legítimo encabezado por el compañero Nicolás Maduro. Por tanto rechazamos la injusta, injerencista e inmoral Orden Ejecutiva del Gobierno de los Estados Unidos que ha pretendido señalar a la República Bolivariana de Venezuela como una amenaza a su seguridad nacional y que ya ha merecido el rechazo unánime de todos los países de Nuestra América”.

En tanto que Obama, con sordera extrema se limitó a expresar una cacareada mentira, al expresar que: “La relación EE.UU.-América Latina es la mejor en décadas”.

Existen muchos documentos de análisis críticos respecto a la Cumbre de Panamá, todos ellos denuncian el comportamiento de soberbio del presidente norteamericano y de la política externa de su país. El presidente Obama, sintiéndose muy criticado y disminuido y para no tragarse más sapos, se retiró del evento. Como dice un refrán popular adecuado para este caso: Barack Obama “fue por lana y salió tranquilado”.

En la dimensión económica la cumbre de Panamá mostró dos lógicas distintas, una visión económica conservadora, resabios del “Consenso de Washington” y la lógica neoliberal en decadencia y aquellas propuestas heterodoxas en construcción hacia la otra economía. Estuvieron enfrentados estos dos modelos económicos.

Uno de los objetivos del imperio es reavivar el proyecto del ALCA, proyecto que fue derrotado en la cumbre de Mar del Plata, Argentina, en el año 2005, triunfo para los países de América Latina a la cabeza de Lula del Brasil, Chávez de Venezuela y Kirchner de la Argentina. Últimamente, el Consejo del Atlántico sugirió, hace más de un año, la necesidad de los países de América Latina y el Caribe integren esta instancia dominada por los EE.UU.

Está claro que a diferencia de las propuestas hegemónicas como la difunta ALCA, los TLC y ese Consejo Atlántico, las propuestas de integración como: el ALBA, MERCOSUR, CELAC, UNASUR y otros deben ser asumidos por una voluntad política de mayor intensidad para su fortalecimiento, puesto que en estas instancias regionales se asumen la urgencia de apostar a otros modelos económicos.

Por ejemplo, unos de los aspectos que deben ser discutidos con gran responsabilidad y voluntad por parte de los países de mayor potencial económico en la región es la necesidad de una “Nueva Arquitectura Financiera”. En América Latina y el Caribe (LAC), se debe debatir, la premura de consolidar la integración más allá de la simple unión aduanera o intercambios comerciales. En términos del economista Ugarteche: “debemos retomar y profundizar la integración regional en términos de una nueva arquitectura financiera”. En ese marco es imperante el debate sobre esta “Nueva Arquitectura Financiera Anti-hegemónica”. Arquitectura Financiera, que, partiendo de iniciativas de integración regional, se proyecte a convertirse en mundial. Esta iniciativa regional postula la creación y acoplamiento en tres pilares principales: un “Banco de Desarrollo” de nuevo estilo, un “Fondo de Reservas” y una “Moneda Regional” que se proyecte a ser una Moneda del Sur a nivel internacional. El vínculo a conseguir este propósito inicialmente parte del proceso de integración regional; pero debe proyectarse a la integración sur-sur.


* Docente investigador titular de la UMSA, Economista Subversivo, miembro de la “Red Boliviana de Economía Crítica”

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