noviembre 27, 2020

“Bolivia es muy bienvenida al MERCOSUR”

por: Juan Manuel Karg 

Durante su visita a Buenos Aires tras la reciente cumbre del Mercosur en Brasilia, La Época entrevistó a Florisvaldo Fier –Dr. Rosinha-, Alto Representante del bloque.

Juan Manuel Karg (JK).- ¿En que se fortalece el Mercosur con el ingreso de Bolivia?

Florisvaldo Fier (FF).- En cada momento que otro Estado, otro país, adhiere al Mercosur, el Mercosur gana. Con la entrada de Bolivia nosotros tenemos hoy un territorio de dos tercios de América del Sur; en número de habitantes lo mismo; y un mercado mucho más amplio.

Bolivia es muy bienvenida al Mercosur: agrega una importante riqueza cultural, biológica, y también un territorio con más agua. Aquello que en el futuro se va a disputar, agua y biodiversidad, se va agregando al Mercosur. Incluso la producción de alimentos, porque Bolivia también es rica en producción de alimentos. Creo que el Mercosur hoy es el bloque que más alimentos produce en el mundo. Entonces es muy importante para nosotros la entrada de Bolivia.

JK.- ¿Después del ingreso de Bolivia, puede tratarse el ingreso de Ecuador como miembro pleno del Mercosur? En la cumbre estuvo Jorge Glas, vicepresidente del país…

FF.- Si, se puede. La presencia del Vicepresidente no significa que Ecuador no quiera entrar en el Mercosur. En todos los países de América del Sur, con raras excepciones como Paraguay o Bolivia, hay un debate nacional, político, muy intenso. En Ecuador está ese debate: hay una derecha, una elite ecuatoriana, que quiere derrocar al Presidente. Entonces, la salida del Presidente, en un momento de crisis política, no era aconsejable. Por ello viajó el Vicepresidente a la cumbre de Brasil.

Durante la reunión, el Vicepresidente ecuatoriano alertó sobre algunas cuestiones comerciales, de la importancia de corregir temas en relación a Ecuador, para a partir de ahí comenzar a debatir la efectividad del país en el Mercosur. Yo concuerdo plenamente con esa posición: hay que debatir esas cuestiones comerciales, como dijo Glas.

JK.- ¿Cuáles otros temas le parece importante destacar de la reciente reunión de Jefes de Estado realizada en Brasilia la semana pasada?

FF.- Se aprobó un avance en el diálogo con la Alianza del Pacífico, algo que es muy importante. Y se amplió también la profundización económica con otros países como Colombia, Cuba, Chile y Ecuador. También se debatió la realización de reuniones con Líbano, Túnez, Corea del Sur y Japón. Creo que en la cumbre hubo definiciones políticas importantes.

Hay algo que no se debatió públicamente –en la plenaria general– pero que sí se debatió en la reunión de presidentes: los BRICS. Porque el Banco del Desarrollo no es sólo para los países miembros del BRICS, sino también para los países aliados. Eso quedó claro en el encuentro de Fortaleza, en 2014, cuando los BRICS deciden fundar el banco y se invita a todos los países de América del Sur para que estén presentes.

JK.- Otro evento que se realizó allí fue la Cumbre Social, que ya viene formando parte del Mercosur hace una década.

FF.- Sí. En la Cumbre Social participaron más de mil personas, lo que muestra que hubo una representatividad importante. En mi opinión fue una cumbre victoriosa: el eje fue “más integración, más derechos, más participación popular”. Ahí hay un registro importante: hay un déficit democrático en el Mercosur, cuando la Cumbre Social pide más participación es porque está teniendo menor participación a lo esperado por todos. El camino para construir una identidad cultural y política en el Mercosur es justamente más participación popular.

Y la participación puede ser directa, por la Cumbre, o indirecta, por elecciones para el Parlamento del Mercosur (Parlasur), como va a ocurrir próximamente en Argentina. En este caso se va a debatir sobre el tema. Esa participación, aún indirecta, puede abrir aún más espacios para la Cumbre Social.

JK.- Si uno ve la foto de la cumbre inaugural del Mercosur en 1991 en Asunción, y luego imágenes actuales, cambió con fuerza el bloque, al calor de una transformación también en la región. ¿En qué cuestiones prácticas se ve el cambio del Mercosur?

FF.- Es una pregunta muy interesante. Porque cuando una persona va a viajar de un país para otro, y no presenta el pasaporte, sólo presenta el documento nacional, eso es un avance del Mercosur, no ocurría antes. Cuando una persona tiene el derecho de vivir, de radicarse, en cualquiera de los países: es reconocido el derecho de residencia, y eso es un avance de la ciudadanía del Mercosur, que tampoco existía antes. El derecho de la jubilación: la persona puede trabajar en cualquiera de los países del Mercosur que cuenta el tiempo de trabajo para jubilarse. Esos son avances, en mi opinión, muy rápidos. Son avances de los últimos años, de la última década. En la foto oficial se muestra no sólo la cara de los gobernantes: ahí también está la construcción política. Y por eso la Cumbre Social pide más integración, más avance de ciudadanía. Cree que es posible avanzar más.

JK.- ¿Cómo hace el Mercosur, como bloque, para evitar un desenlace como el que está viviendo actualmente la Unión Europea?

FF.- El problema económico, la crisis económica que se está viviendo, es en todo el mundo. Acá en América del Sur hay algunos sectores que dicen “la crisis es local, es incompetencia de nuestros gobiernos”, porque quieren hacer oposición a los gobiernos. Ellos tienen la información de que hay dificultad económica mundial pero tratan de ocultarla. Acá nosotros tenemos que hacer un debate para avanzar más en el campo económico. Precisamos tener una macroeconomía más cercana, más próxima, para tomar las decisiones. Hay una asimetría económica muy grande entre los países del Mercosur, entonces hay que buscar un mecanismo económico para la región. Este tema también fue debatido en Brasil, en la reunión de cancilleres.

Creo que es posible construir el Mercosur con más consistencia porque en la Unión Europea trabaja sobre mayorías: si diez deciden algo, por ejemplo, se tiene que hacer eso. ¿Y los otros cinco? Eso crea alguna fragilidad. En el Mercosur no, hay que tener el consenso: entonces si bien es más difícil acceder al acuerdo, cuando se llega es porque hubo consenso. Eso facilita una construcción duradera, aunque sea algo más lento. Y espero que así no le ocurra al Mercosur lo que le está ocurriendo a la Unión Europea.

JK.- Argentina va a elegir en las próximas elecciones a sus representantes al Parlasur por voto directo. ¿Esto es un acercamiento a la integración en términos más concretos? ¿Qué funciones concretas tiene el Parlasur?

FF.- El Parlasur tiene algunas funciones importantes. Una de ellas es la creación de la identidad del Mercosur. Porque al haber elección de forma directa las personas van a comprender que existe el Mercosur, y por qué existe. Ahí también hay una construcción política, una identidad política.

Otra cuestión: en los países que componen el Mercosur hubo, en los años 70, dictaduras que irrespetaron –y mucho– los derechos humanos. Y el Mercosur tiene hoy una comisión de DD.HH. que puede interactuar con todos los países. Un ejemplo: un parlamentario de Argentina sólo puede hablar de DD.HH. en Argentina; pero si es parlamentario del Mercosur puede hablar en todos los países del bloque.

Tercer punto: hoy cualquier negociación en el Mercosur se da por los poderes ejecutivos, y no hay debate con los parlamentarios. El artículo 4 del Parlamento del Mercosur establece la obligatoriedad de hacer ese debate, con acuerdos con los parlamentos. Eso es para corregir el déficit democrático.

Un último punto, que está en los tres anteriores: se aumenta la conciencia sobre el bloque en la región.


* Politólogo UBA / Analista Internacional / Periodista • @jmkarg.

Be the first to comment

Deja un comentario