noviembre 23, 2020

El municipio de El Alto como plataforma industrial

por: Rolando Marín Ibáñez

Los diferentes niveles de desarrollo que presentan las regiones y municipios de Bolivia, vienen marcados no solo por la presencia de segmentos de población en situación de pobreza y exclusión sino por múltiples desigualdades en el nivel de ingreso, acceso de servicios y calidad de empleo.

En la actualidad, se considera que los problemas de pobreza y desempleo constituyen el principal desafío que enfrentan las Autoridades recién electas, lo que exige el diseño estrategias e implementación de políticas que permitan a las regiones y municipios obtener posiciones ventajosas en diversos ámbitos: comercial, financiero y particularmente en el ámbito productivo.

Efectivamente, las regiones, los municipios y las ciudades enfrentan hoy al desafío de lograr y consolidar una especialización e inserción a la economía nacional a través del aprovechamiento de sus ventajas comparativas y la promoción de sus territorios como base para el desarrollo de actividades productivas y la radicación o asentamiento de inversiones.

La “pugna” entre las regiones y municipios por crear espacios económicos competitivos deberá impulsar el diseño y la implementación de políticas y programas locales que permitan crear y desarrollar una “atmósfera” de incentivos para la atracción de inversiones y el asentamiento de empresas -redefiniendo y creando- vocaciones productivas como base para el crecimiento y desarrollo social a mediano y largo plazo.

Bajo este contexto, el Municipio de El Alto y más específicamente ciudades emergentes como la ciudad de El Alto enfrentan el reto de crear y consolidar una especialización productiva competitiva -a nivel regional y nacional- que le permita tomar una posición de liderazgo y evitar a futuro un proceso de desplazamiento o marginación económica.

El Alto: Ciudad Emergente

Por su desarrollo y configuración, la Ciudad de El Alto puede ser caracterizada como Ciudad-margen (edge city) es decir una ciudad con un crecimiento demográfico y urbano importante que compite con otras ciudades en generar “plataformas” para el asentamiento de actividades económicas.

Si bien, El Alto presenta una economía con vocaciones productivas y de servicios diversos -sin un patrón de especialización específico- posee claras ventajas comparativas en el sector manufacturero. En efecto, pese a sus limitaciones actuales, El Alto presenta condiciones para emerger como un área industrial potencial. Sus ventajas comparadas en localización, infraestructura vial, disponibilidad de mano de obra, costos de terreno, servicios básicos y mayor proximidad de sus mercados (proveedores y consumidores) van generando, indudablemente una fuerza “centrípeta” regional importante.

La posición geo-espacial de El Alto representa un factor pro-competitivo de importancia al actuar como “nudo” de articulación, interconexión y distribución del sistema de transporte nacional e internacional, que lo convierte en un centro principal del comercio regional, de intercambio y abastecimiento para las zonas rurales y urbanas próximas.

La evidencia empírica y la teoría económica reciente (véase Economía Espacial de Krugman, Fujita y Venables) muestran la importancia de la geografía económica y particularmente la localización espacial como factor importante para el desarrollo de “plataformas” industriales y generación de flujos de exportación.

En esa perspectiva, una edge city (como El Alto) debería especializarse en una o varias industrias generadoras de “economías externas” dadas las economías de localización y transporte, la disponibilidad de energía (gas natural) y mano de obra -que indudablemente- representan factores importantes para la creación de fuerzas “centrípetas” base para la generación de eslabonamientos a nivel sectorial y por tanto el desarrollo de aglomeraciones.

En un mundo donde el comercio intra-industrial es el más dinámico por efecto de los rendimientos crecientes y costos de transporte, la creación y promoción de zonas económicas manufactureras representa una vía a través de la cual las regiones y Municipios pueden lograr optimizar su inserción económica.

Bajo esa dinámica, las acciones que desarrolle tanto la Gobernación y el Municipio de El Alto para crear un clima favorable para el desarrollo productivo debe ser –indudablemente- un tema de prioridad. Es imperativo implementar un conjunto de medidas que permitan consolidar tales “plataformas” para el desarrollo del sector industrial, lo que implica la conclusión del parque industrial de kallutaca con una visión moderna o la creación de un distrito industrial que albergue a las Pymes.

Para tal efecto, cobrará importancia continuar, no sólo un programa de inversiones que permitan consolidar esta plataforma física sino; (y lo más importante), crear programas específicos de apoyo a las Pymes industriales para su fortalecimiento y desarrollo. Asimismo, será importante involucrar a instituciones como la Universidad Pública de El Alto en desarrollar recursos humanos con visión emprendedora y en la generación de proyectos productivos.

Una gran lección de regiones, municipios y ciudades prósperas -donde se desarrollan y multiplican las empresas y además fluyen copiosamente los capitales y las inversiones- es que estas llegaron a formar un “Capital Social” teniendo como base la presencia de instituciones sólidas y eficientes; una clase política honesta y ciudadanos emprendedores y respetuosos de la ley.


* Economista, Docente de la U.P.E.A.

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