diciembre 3, 2020

La defensa de la industria nacional

por: Rider Jesús Mollinedo

Hay un ataque por parte de los empresarios y lo que los trabajadores fabriles tenemos que hacer es implementar los mecanismos de defensa para contrarrestar esto.

La Federación Departamental de Trabajadores Fabriles de La Paz (FDTFLP) fue fundada el 26 de julio de 1941. Esta histórica organización aglutina a los representantes de los diferentes sindicatos fabriles existentes en el departamento de La Paz y ha sido la vanguardia de importantes cambios estructurales en la historia del Estado boliviano. Tras un importante ampliado, Wilson Mamani, secretario ejecutivo de la FDTFLP, respondió a las consultas de La Época referidas al estado de situación de los trabajadores fabriles, a sus principales demandas y a necesarias recomendaciones que deben hacerse hasta ser escuchadas.

Rider Mollinedo (RM).- ¿Cuál es el estado actual del sector fabril?

Wilson Mamani (WM).- Hoy vivimos un desconocimiento por parte de los empresarios hacia la Constitución Política del Estado y las leyes. Un claro ejemplo es el desconocimiento en cuanto a la conformación de sindicatos. Estamos viviendo un ataque jurídico. En cada empresa que organizamos sindicatos los empresarios están arremetiendo contra ellos. Tenemos claros ejemplos, como es el caso de la empresa Sumapacha de la ciudad de El Alto y el empresario Claure, que tiene el descaro de decir que es propietario de 9 empresas a nivel nacional y en ninguna ha permitido la conformación de sindicatos y no lo va permitir en Sumapacha.

Tenemos problemas también en Pollos Copacabana, que lastimosamente ha retirado y ha echado a la calle al secretario general, teniendo fuero sindical, por el sólo hecho de reclamar por un salario dominical que les corresponde por derecho. Por esta situación están atravesando las diferentes fábricas afiliadas a la FDTFLP. Hay un ataque por parte de los empresarios y lo que la Federación tiene que hacer es implementar los mecanismos de defensa para contrarrestar esto.

Asimismo, estamos saliendo en movilización este jueves (27 de agosto) por el tema de la importación de ropa china, ropa americana, por ser un cáncer para nosotros. Sin embargo, no sólo es el caso de los textiles. Si vamos a la Ceja (El Alto) vemos muebles que están entrando de Brasil, frazadas que están entrando de Perú. Día a día, si vamos a Desaguadero, lastimosamente comprobamos que no hay Control Operativo Aduanero (COA), no hay Aduana, es decir no hay presencia del Estado en puntos estratégicos de ingreso y salida de productos.

Si nosotros queremos exportar algo a otro país, Chile por ejemplo, nos restringen de todo pero cuando quieren introducir productos a Bolivia todo ingresa y eso va en desmedro de la industria nacional.

Un país que no tiene desarrollo industrial está prácticamente condenado a ser un país subdesarrollado.

RM.- ¿Cuáles son las principales demandas del sector fabril?

WM.- En este momento las principales demandas tienen que ver con que el Gobierno encare, mediante políticas más serias, la protección de la industria nacional y el ataque al contrabando, porque quienes pagan las consecuencias (de las deficiencias) somos los trabajadores. Los empresarios no pierden nada. Cierran las fábricas, van a otro país o a Santa Cruz. A costa de esto hay despido de trabajadores y reestructuración de empresas.

El otro tema es el de la inseguridad. Nuestros compañeros mineros pueden jubilarse con cinco años menos de lo establecido si es que ellos evidencian trabajar en lugares insalubres. El sector fabril también trabaja en lugares insalubres. Es el caso de Cementos Viacha, de Incerpaz, donde obreros trabajan en condiciones totalmente desfavorables. El caso de los compañeros obreros de Delizia, Pil, que trabajan con tóxicos, químicos que les hacen daño. Creemos que los fabriles y otros sectores, visto estos casos de inseguridad, podemos exigir la reducción de la edad de jubilación en este tipo de casos.

Otro tema es el respeto que se debe al fuero sindical. Son los tres temas por los que velamos hoy en día y la razón de la movilización del jueves pasado.

RM.- ¿Qué recomendaciones podría hacer respecto a disposiciones legales que perjudican a su sector o que pueden crearse para beneficio del mismo?

WM.- Es necesario crear medidas arancelarias. Por ejemplo, en el caso de cómo podemos cubrir nuestro mercado. Si queremos exportar algo que se produce en Venezuela, ese país no dejará importar fácilmente. Nos restringen. Hoy estamos viviendo la importación de la ropa china. La tecnología que allí hay es brutal y la capacidad de producción gigantesca. No sabemos cómo está ingresando a Bolivia. Habría que elevar los aranceles para que puedan importar y pueda controlarse el precio. El Gobierno debiera implementar políticas serias para precautelar la producción nacional; para comer lo producido en Bolivia.

RM.- ¿Qué papel desempeñan los micro y pequeño empresarios en la industria nacional?

WM.- Las micro y pequeña empresas son talleres. Nosotros afiliamos a empresas pequeñas, medianas y grandes que cuentan con más de 20 trabajadores.

Las micro y pequeñas empresas no cumplen con los derechos de los trabajadores. Hemos escuchado que estos empresarios últimamente manejan como bandera el no pago del doble aguinaldo porque se han acostumbrado a ganar las utilidades, las ganancias, gracias a los obreros y a no distribuir esa ganancia. Nosotros hemos sido claros, no vamos a permitir ningún tipo de chantaje. El querer movilizarnos contra el contrabando (de la ropa usada) no quiere decir que los empresarios dejen de cumplir con su obligación, en este caso, el pago del doble aguinaldo que para nosotros es un derecho adquirido.

RM.- ¿Cuál debe ser la dirección de las políticas gubernamentales vinculadas al sector fabril?

WM.- Tienen que ser políticas sociales que realmente recojan las inquietudes de los trabajadores. Si no hacemos esto nos vamos a aplazar. En el caso de barreras arancelarias, a la ministra hace un año atrás le hemos hecho las indicaciones respectivas y esta movilización es producto de esta dejadez y de nuestro cansancio. Primero nos dijeron que se iban a presentar en cinco rubros. Cuando vamos nos dicen que los empresarios no han invertido. Puede ser que los empresarios no han modernizado su maquinaria en algunos casos, realmente hace daño el caso del contrabando, pero eso no quiere decir que los empresarios dejen de cumplir con sus obligaciones como pagar un haber básico, horas extras, salario dominical, antigüedad, bono de producción y otros conceptos colaterales.

RM.- Como dirigente fabril, ¿cuál es el rol político que debe ejercer la FDTFLP en el momento actual?

WM.- La dirección sindical, y la dirección proletaria y obrera en particular, siempre han sido referentes para, incluso, cambiar gobiernos. Mediante nuestra Central Obrera Boliviana (COB) hay una alianza estratégica con el Gobierno, pero esa alianza tiene que reflejarse en normas en beneficio de los trabajadores. Hoy en día no se está viendo eso. Actualmente no tenemos una nueva Ley General del Trabajo, que es un pedido de bastante tiempo atrás. Hay nomás un desencanto de las bases porque no se está reflejando esa alianza, que la dirigencia entiende pero la gente de base no.

En El Alto, por ejemplo, día a día, y en cada zona, vemos ferias donde abunda el trabajo informal. El trabajo informal es una bomba de tiempo. No hay industrias. Creo que lo que tiene que hacer el gobierno es implementar ya sea empresas públicas o privadas para poder cooptar esa mano de obra que está en los mercados, que está metida en los medios de transporte. Todas esas políticas deben ser discutidas con las direcciones que realmente reflejan las necesidades de los trabajadores y del pueblo en general.

La Paz, agosto 25 de 2015

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