noviembre 25, 2020

Takovo Mora: Dos miradas

por: Miguel Jiménez * / Roy Rivas Brito **

Estas acciones forman parte de una estrategia general de desgaste y desestabilización de los gobiernos de izquierda de América Latina por parte de EE.UU.

I

Miguel Jiménez *

El conflicto que ha ocupado la atención de la ciudadanía en los últimos días, y que aún tiene pendiente una solución definitiva, compromete por un lado a un territorio indígena guaraní, más propiamente una Tierra Comunitaria de Origen (TCO) de la capitanía de Takovo Mora; y por otro, a la empresa Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) – Chaco, y por extensión al gobierno nacional.

Descifrando el conflicto

Para entender el conflicto habrá que pensar más allá de los posiciones de las partes, ampliamente difundidas por distintos medios masivos de comunicación, e imaginar cuáles son las verdaderas motivaciones o intereses que los distintos actores podrían tener.

Por un lado, los indígenas han acusado al gobierno nacional de realizar tareas de exploración en su TCO sin que se lleve adelante una consulta previa. Intensificaron el conflicto utilizando recursos de poder y acciones como el bloqueo al ingreso a la petrolera y la respuesta de la policía registró episodios de violencia.

Por su parte, la empresa estatal y funcionarios de gobierno han argumentado que cuatro pozos del bloque El Doradose harán en las propiedades privadas de Chivatos y San Juan de El Dorado y por tanto no se precisa ni corresponde consulta y menos indemnización. Al respecto, el Ministro de Gobierno, Carlos Romero, ha arremetido contra dirigentes indígenas de esta capitanía anunciando una auditoría por recursos económicos, entregados con anterioridad (periodo 2008-2014), que no han sido descargados ni justificados.

Más allá de esta antagónica visión de un hecho particular, hay que apreciar que existe una demanda anterior de los pueblos indígenas de consolidar sus derechos, específicamente en el caso de la consulta previa que, como recordamos, tuvo un punto de inflexión en el episodio del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS). Asimismo, no debemos dejar de lado la politización que están haciendo de este episodio los principales dirigentes que hoy movilizan a los indígenas guaraníes.

Una de las claves para resolver el problema con perspectiva de largo plazo será que el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) departamental de Santa Cruz finalice con el saneamiento de la zona en cuestión. Así como también será necesario tener claridad respecto a la convicción de la utilidad de la consulta previa. De manera general, es preciso que los distintos niveles de gobierno cuenten con estrategias de prevención para aminorar efectos destructivos en conflictos que pudiesen detonar.

La tensión entre la administración del gobierno y las comunidades y pueblos indígenas son expresiones de la falsa dicotomía del desarrollismo versus conservacionismo o ambientalismo, corrientes en pugna que en el contexto regional latinoamericano denotan procesos de cambio y ajustes de expectativas entre estos sectores que hoy tienen la oportunidad de consolidar sus derechos; recientemente vimos un conflicto similar en Ecuador debido al incremento de la actividad petrolera en el Parque Yasuní.

Un desafío para los gobiernos consiste en encontrar las herramientas más eficientes y legítimas para resolver en base al diálogo y la concertación estas tensiones o contradicciones que en todo caso revelan proceso de avances y conquistas para la población en general.


II

Roy Rivas Brito **

Hipótesis sobre el accionar policial

El 18 de agosto la policía intentó desbloquear la carretera que une Santa Cruz con el sur del país, a la altura de la comunidad Yateirenda, donde los bloqueadores respondieron con violencia y mayor fuerza rebasando a las fuerzas de orden en ese primer intento. Luego, aquellos pidieron refuerzos, levantaron por la fuerza el bloqueo y en seguida cometieron abusos al interior de dicha comunidad. Estos excesos de uso de fuerza nos llama la atención porque podría tratarse de una ruptura de la cadena de mando, donde los que estaban a cargo de la operación procedieron a vengar su reciente fracaso.

Otra hipótesis acerca del desarrollo de los acontecimientos tiene que ver con que la estrategia consistía precisamente en el fracaso del primer intento, pues el desenlace era previsible, para justificar la última intervención; de ser así, es bastante probable que haya una infiltración y distorsión en mandos medios para favorecer a los intereses de la derecha en su estrategia del desgaste.

Dobles intenciones

La capacidad de infiltración del Imperio es poderosa, puede que no sólo los mandos medios de la policía jueguen a favor de la contrarrevolución.

Tanto el ejército como la policía fueron entrenados para aplacar las manifestaciones del pueblo durante la vida de la República de Bolivia. ¿Será casualidad que nos arrastren a cometer los mismos errores que en Chaparina? ¿Querrán desgastar el proceso de cambio?

Peticiones polémicas

La compensación que buscan los pueblos indígenas no corresponde ya que, según el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), los trabajos exploratorios de YPFB en el pozo DRSX 1007, del bloque El Dorado, se están realizando en las propiedades privadas tituladas de las familias Leiguez y Anglarill, lo que no afecta a la TCO de la Capitanía Guaraní Takovo Mora; quizás en una futura fase de explotación efectivamente pudiera afectarse parte del territorio indígena por el tendido de ductos.

Recientemente se ha dado a conocer la información de que cuando se realizaron trabajos exploratorios en la TCO Takovo Mora, hace algunos años, se había entregado en calidad de compensación la suma de 15,4 millones de Bs. con la finalidad de poder financiar 28 proyectos presentados, de los cuales se conoce que 19 no tienen descargo y sólo hay una rendición de cuentas por un monto que asciende a Bs. 891.000.

Los datos mencionados debieron hacerse públicos con antelación, previo al desate del conflicto, pues ya se tenían datos de eventual conflictividad por intereses económicos y actitud chantajista de algunos dirigentes, y es que si recordamos, sólo mediante bloqueos fue que “arrancaron” esas “compensaciones”, fórmula que esta vez quisieron repetir alentados por intereses políticos desestabilizadores de la derecha cruceña.

Estrategia derechista

Otro punto que es necesario abordar dice relación con que los pueblos originarios son aliados naturales de este proceso de cambio revolucionario y no se puede ni debe descuidar su atención ya que la derecha nos brinda numerosos ejemplos de cómo puede “comprar” a los dirigentes, manipularlos y aprovecharse políticamente de sus necesidades y aspiraciones y, a través de sus medios de comunicación, “deformar” la opinión pública amplificando, ocultando, distorsionando y fragmentando la información de manera interesada.

La “estrategia del desgaste” del Gobierno se puso en marcha desde que fracasó el plan e intento de división de la “Media Luna” en 2008 y, por ahora, apunta a crear resistencia para la apertura de la Constitución y la re postulación de Evo a la presidencia y de esa manera hacer fracasar, o mínimamente moderar, el proceso de cambio; para ello se sirven de sujetos populares o indígenas como Adolfo Chávez, Félix Patzi, Fernando Vargas y, últimamente, Walberto Cusi y Roberto de la Cruz, con su iniciativa de recolectar firmas para oponerse a la reelección de Evo.

Finalmente, estas acciones forman parte de una estrategia más general de desgaste y desestabilización de los gobiernos de izquierda de América Latina por parte de EE.UU.


* Del Equipo de Relaciones Internacionales del Ministerio de Autonomías.

** Miembro del colectivo de la Escuela Nacional de Formación Política – Santa Cruz.

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