octubre 4, 2026

Predicar con el ejemplo

Desde hace siglos el presidente del Estado Vaticano es vitalicio, cuestión que impide a sus miles de files aconsejar a otros Estados acerca de que la mejor manera de gobernar democráticamente es la alternancia.

No es novedad que los representantes de una religión colonialista, intervengan abiertamente en la política interna del país, aprovechando su gelatinosa representación social, pues si hablan a nombre de una religión representada por un Estado (el Vaticano) su actitud es político-ideológica.

Es tiempo que los representantes de las iglesias comprendan el carácter laico del Estado Plurinacional. Quedó atrás la preeminencia religiosa como poder legítimo en el Estado en tanto es innegable e inalienable el carácter dogmático de las religiones.

En varias oportunidades nos hemos referido a la existencia de las dos caras de la religión católica, una que podemos simbolizar en San Francisco (fundador de los “franciscanos”) cuya renuncia al poder y el dinero es un paradigma de la austeridad, modestia y respeto a la pachamama.

Y, por otro lado, está la expresión más cruel del uso del poder religioso, expresado en la figura de Tomás de Torquemada, cuya labor a la cabeza del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición, historia negra de la Iglesia Católica.

No es la primera vez que la Iglesia opina acerca de cómo debemos gobernarnos, demostrando su posicionamiento con el bloque opositor, compuesto por una especie de sociedad que se remonta a más de 500 años.

Nosotros simplemente reclamamos que hay que ser coherentes con el tema de las libertades y la democracia. ¿Es democrática la postura de la Iglesia Católica? Por supuesto que no. No son lo mismo un párroco perdido en el altiplano y un cardenal rodeado de lujos en San Pedro.

No es democrático que sólo los hombres oficien misas mientras las mujeres hacen trabajos subalternos; así los voceros que nos hablan de alternancia, deben aplicarse el dicho bíblico de la paja en el ojo ajeno y la viga en el propio.

Si la Iglesia Católica boliviana quiere iniciar un debate en el campo político debe asumir que existe una historia que la tiñe con los colores coloniales de la soberbia y que no basta el perdón, ahora debe respetar a una sociedad que define soberanamente la manera en que quiere ser gobernada puesto que ya no necesitamos vigilantes o patrones que nos obliguen a no pensar y hemos conquistado con mucha sangre los derechos que hoy nos permiten realizar todas las reformas necesarias para avanzar en el sentido de la historia.

Para un proceso de cambio nada está escrito en piedra, todo es obra de los hombres, por lo mismo, el mejor mecanismo de decisión es la consulta al pueblo.

Los voceros de la Iglesia no han dado una opinión, sino que han hecho una afirmación, han emitido un criterio de verdad, desconociendo nuestro ordenamiento jurídico que permite las consultas nacionales a la población.

Seguramente muchos púlpitos reproducirán cómo ordenes las afirmaciones de los voceros de la Iglesia, convirtiéndose en centros de propaganda opositora, cuando lo que corresponde es dar el ejemplo, sobre todo mientras exista un Jefe de Estado Vitalicio en el Vaticano, cuestión que les impedirá hablar de democracia o alternancia. Se debe predicar con el ejemplo.


* Comunicador e historiador potosino.

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