diciembre 2, 2020

Saber escuchar al pueblo

por: Edmundo Juan Nogales Arancibia

Lo importante en un gobierno de los movimientos sociales es saber escuchar al pueblo, ya que puede haber pueblo sin gobernantes pero no gobernantes sin pueblo.

El pasado jueves 17 se realizó la movilización de la Central Obrera Boliviana, el Pacto de Unidad y las organizaciones populares aglutinadas en la Coordinadora Nacional por el Cambio CONALCAM, para la entrega del proyecto de ley de modificación de la constitución con el objetivo de abrir la posibilidad de repostular a Evo en los comicios de 2019. La marcha sobrepasó las expectativas incluso de la dirigencia de las propias organizaciones.

Fue una jornada bastante emotiva y anecdótica, en el ingreso rebasaron a los encargados de seguridad de la Vicepresidencia, y la presión de la multitud que empujaba para pasar rompió una de las puertas de cristal del auditorio, tomaron la palestra subiéndose sobre ella los dirigentes nacionales de las distintas organizaciones, ocupando el segundo piso con sus lienzos y distintivos de organizaciones, escena que hacía recordar a aquellas fotos que se lograron sacar de la Asamblea Popular de mayo de 1971, cuando la Central Obrera Boliviana sesionaba en el edificio del Parlamento.

La tarde del viernes 25 comenzó la sesión para aprobar la reforma constitucional en la Asamblea Legislativa Plurinacional, las organizaciones sociales se presentaron para respaldar la propuesta de modificación, la sesión se extendió hasta la madrugada del sábado, lográndose su aprobación.

Días después, las organizaciones afiliadas a la Central Obrera Boliviana salieron en distintos medios expresando lo que se ha estado discutiendo desde los ampliados, más concretamente, el último ampliado de la COB, realizado en La Paz, donde se determina el apoyo a la reelección del presidente, cuestionando a la vez el decreto 2491, que desde la Confederación General de Trabajadores Fabriles es observado por pretender recaudar impuestos pidiendo facturas a los trabajadores en función a quienes ganen más de tres mínimos nacionales.

En dicho cónclave también se presentan observaciones a la ley de empresas públicas, planteadas desde el último congreso de la Central Obrera Departamental La Paz, realizado en junio, en la que representantes de los trabajadores del sindicato minero de Colquiri cuestionan su estructura y proponen mejorar la productividad con iniciativas de los trabajadores con intentos de autogestión obrera.

Esta última, junto a los debates de la Confederación de Trabajadores Constructores de Bolivia, que comienzan a hablar de impuestos al lujo para no recaudar recursos a costa de los trabajadores sino de los ricos, o los planteamientos de la dirigencia nacional de los Maestros Urbanos que debaten sobre la necesidad de una agenda de avance del proceso revolucionario para ir a febrero con medidas y muestras claras de que se va a la reelección para profundizar el proceso, deben ser escuchadas.

Todos estos debates son puestos en la mesa indicando que no todo está ganado para el referéndum de febrero, que aún con el impulso que da la resolución de La Haya respecto a la demanda marítima si no se resuelven los problemas concretos del pueblo y se transforman en una agenda política que vaya más allá de lo sectorial y reivindicativo, se puede perder en febrero como se perdió el 20 de septiembre.


* Abogado.

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