diciembre 4, 2020

La Embajada Norteamericana y las licitaciones en Bolivia

por: Andrés Melendres 

“¿Qué nos ha pasado? ¿Por qué somos una nación vencida? ¿Por qué hemos fracasado siempre? ¿Somos una raza perdida de Dios?”. René Zavaleta Mercado recuerda con esta última frase a Sergio Almaraz, después de su muerte y con la sensación de derrota, debido a que Barrientos había empezado la campaña de desnacionalización de la minería y había frustrado la licitación de la empresa alemana Klockner para la instalación en la fundición minera de Vinto, un proyecto que procuraba exportar con valor agregado a un mayor mercado, mediante la primera fase de industrialización.

Barrientos promovía desde los intereses británicos y norteamericanos la privatización, el rechazo de las inversiones de Alemania en Bolivia y la URSS, algo bastante parecido a lo que vivimos hoy en día con la derecha.

Cuando uno lee los artículos de la inteligencia de la derecha, financiada por los “monitores” de la Avenida Arce, repara en que dicen “a mayor inversión estatal mayor incidencia de la corrupción y falencia del sistema judicial”; entonces claro, su lógica apunta que “debemos volver a la privatización de las empresas públicas, y al achicamiento del Estado, de esta forma eliminamos la corrupción y recuperamos el sistema judicial”, una falacia mediante la cual tratan de camuflar sus verdaderas intenciones de clase.

Veamos qué es lo que pasa en Brasil con Lula y Dilma donde la derecha trata de destrozar todos los avances mediante el ataque a Petrobras y sus licitaciones, ¿por qué? Porque Petrobras es del Estado brasilero y lo que quieren es, mediante la misma diatriba, justificar las privatizaciones otra vez.

Veamos lo que pasa en Ecuador con la campaña mediática en contra de las empresas chinas, misma estrategia que estamos sufriendo en Bolivia a través de ANF y Página Siete, y Eju en redes sociales.

Recapitulando, en 1964 las inversiones que estaban en disputa eran entre los capitales británicos y norteamericanos contra los alemanes y rusos, hoy la lucha se da entre los capitales norteamericanos contra los rusos y los chinos. ¿Cómo darse cuenta de eso? La inversión, créditos y limosnas del imperio gringo estuvieron vigentes en nuestro país hasta el año 2005, que es cuando el pueblo boliviano saca de una patada al neoliberalismo y, desde entonces, ¿quién interviene en Bolivia?, primero China y después Rusia. ¿Acaso no les parece curioso que al mismo tiempo que las empresas gringas y su inversión fueron desplazadas de América Latina se haya iniciado una campaña de desprestigio contra el Gobierno y otros vecinos?

Actualmente esta campaña dispara contra el Centro de Investigación Nuclear, la inversión energética –para depender menos de los hidrocarburos y minerales– es criticada, por ejemplo, por la Fundación Jubileo, diciendo que no generará empleo, critican los procedimientos de licitación directa a empresas chinas y rusas aludiendo tráfico de influencias, y al mismo tiempo amenazan de retirar la inversión china en Bolivia cuando sean gobierno. ¿Para qué? Para retornar a las privatizaciones, a las migajas del bastardo imperio gringo, y eliminar a toda la gente que salió de la pobreza y pasó a formar parte de la clase media gracias a las políticas de inclusión social del proceso de cambio, hoy atentadas en La Paz por Luis Revilla y sus políticas recomendadas por el FMI y el Banco Mundial, con el impuestazo y el tarifazo. ¿Es que acaso necesitamos más pruebas para no darnos cuenta quién está detrás de todo esto?


* Politólogo y militante de la Generación Evo.

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