agosto 18, 2026

¿Dónde se degenera la administración de justicia?

por: Edmundo J. Nogales Arancibia 

Mientras se desarrollan las precumbres de justicia en cada departamento, realizadas hasta ahora en Chuquisaca, Potosí y Cochabamba, urge el debate sobre las causas estructurales de la injusticia en el país.

Sin embargo, la presencia de abogados ya sea como jueces, fiscales o en su calidad de profesionales, no está permitiendo que se discutan aquellas causas. No se están tocando temas como la desigualdad social, que pone en desigualdad de condiciones a los sujetos frente a un sistema de administración de “justicia” que favorece al que tiene más dinero, propiciando la corrupción, la mentira y falta de moral de quienes por un monto de dinero son capaces de defender al peor de los criminales.

Discutir los principios y lógicas del sistema de administración de justicia, dejando de lado los principios individualistas y egoístas de la revolución francesa y tomando como base fundamental los de comunidad y justicia social, son temas que les cuesta digerir a la mayor parte de abogados.

Muchos jóvenes entran a la carrera de derecho (tal vez la más copada en el país) porque en su vida han visto o han sufrido la injusticia y hay en muchos de ellos anhelos honestos. Pero en su Alma Mater los anhelos terminarán convirtiéndose en malos hábitos reproducidos por los docentes, bajo esquemas de enseñanza limitados por una visión estrecha que no cuestiona la realidad social. Para ellos lo occidental es más avanzado y desarrollado, el capitalismo es una realidad que no se discute sino que se regula, y la moral es simplemente subjetividad individual.

Cuando el estudiante comienza a realizar sus prácticas en los juzgados (lugares donde casi a todo se le pone precio), aprende como funciona ese sistema, y si quiere hacer prácticas (las cuales se realizan sin sueldo) para conocer el ejercicio profesional del abogado, se da cuenta que hay juzgados en los cuales es difícil ingresar porque están diferenciados según los ingresos que generan, los juzgados civiles son los más “cotizados”, allí se cobra por cada trámite, mientras los juzgados penales, en especial de ejecución, son los lugares menos buscados en tanto allí se realiza el seguimiento al cumplimiento de condena y generalmente la gente con condena es la que menos recursos tiene (lo que no significa que sean inocentes, sino que quienes tenían dinero en muchos casos lograron condenas menores o evadieron la administración de justicia comprando los favores de fiscales y jueces).

Luego de haber sido practicantes muchos estudiantes esperan las convocatorias para ser oficiales de diligencia ya que son quienes se encargan de realizar las notificaciones de cada acto procesal; en las convocatorias se mueven influencias para lograr ingresar a juzgados civiles. ¿Por qué tanta pelea por entrar a esos juzgados? La respuesta es simple, para lograr una notificación en material civil los oficiales de diligencia cobran alrededor de 100 bolivianos, y en juzgados lo observan de manera habitual y con cierta aceptación.

Se necesita un debate sobre las causas estructurales de la ineficiente administración de justicia, y éste no va a ser constructivo si se realiza solamente sobre los planteamientos de quienes en su mayoría son parte del problema, se necesita del debate del pueblo, de conocer los problemas que cada sector afronta al entrar a un juzgado, de las víctimas, de los trabajadores, de los sectores populares, quienes son los más golpeados por un sistema de administración descompuesto.


* Abogado e integrante de la Escuela Nacional de Formación Política.

Sea el primero en opinar

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*