agosto 23, 2026

El euroescepticismo como impacto real del Brexit

por: Stephannie Carrasco 

La pasada semana se ha decidido en urnas la salida del Reino Unido de la Unión Europea, el denominado “Brexit” (palabra resultante de la abreviatura anglosajona: “Britain” y “exit”). Bajo la pregunta: ¿Debe el Reino Unido seguir siendo miembro de la Unión Europea?, se ha dividido a la población votante en los bandos a favor y en contra del mismo; permanecer (opción ganadora con 51,9% o 17.410.742 de votos) o salir (opción que perdió con 48,1% 16.141.241 voto).

El Brexit nos muestra los indicios de que inducirá a una nueva configuración del sistema global. Las reacciones no son sólo económicas sino también políticas, llegando incluso a críticas constructivas respecto al sistema europeo. Aquí no tengo la intención de tratar sólo acerca del resultado de la consulta, sino que se pretende evaluar su impacto ante uno de los procesos de integración más importantes que se han dado dentro de nuestro sistema internacional –el cual ha sido y es objeto de inspiración para la conformación de otros– y para ello responderé a la pregunta: ¿cuáles son los factores determinantes que llevaron al Reino Unido a realizar esta consulta?

Europa post crisis financiera

La recesión económica llevó a Europa, desde 2008, a una crisis financiera cuyo efecto se reflejó en la aplicación de políticas de ajuste y la implementación de programas de rescate para países como Grecia, Portugal e Irlanda, que paralizaron su famoso estado de bienestar –una de las bases del bloque europeo– siendo percibido por sus habitantes como el inicio de la implementación de políticas de reducción del gasto público y la falta de poder de sus legisladores nacionales, al ser el parlamento europeo el verdadero tomador de macro decisiones.

Un precedente puede ser encontrado en la crisis griega, que dividió a los europeos entre aquellos que proponían medidas de austeridad frente a otros inclinados a la aplicación de políticas más flexibles que las propuestas por la Troika –la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional–.

El terrorismo y los atentados ocurridos en París en noviembre del año pasado y en Bruselas meses atrás, también llevaron al cuestionamiento sobre la seguridad dentro del bloque, con la ciudadanía tomando conciencia sobre su debilidad ante el terrorismo; la falta de un control estricto del tránsito de sus ciudadanos para unirse a DAESH, mayormente conocido como ISIS o Estado Islámico, y la falta de coordinación de los servicios de inteligencia resaltaron en este sentido.

La gran llegada de personas afectadas en las guerras de Irak, Afganistán y Siria a territorio europeo, a través de Turquía y Grecia, generó posiciones diferentes en cuanto a políticas de asilo a refugiados y la acogida por cuotas proporcionales, llegando a suspenderse así el Tratado Schengen, que regula las directrices sobre tránsito y migración dentro de la Unión Europea, y aplicándose un acuerdo con Turquía para que éstos puedan servir como una suerte de país filtro de refugiados –el acuerdo consistía en el pago de seis mil millones de euros, visado para ciudadanos turcos y la aceleración en las negociaciones para el ingreso de ese estado a la Unión–.

Euroescepticismo

La Unión Europea, como ejemplo de integración que ha llegado al nivel más alto la cesión de soberanía de sus estados conformantes a un mandato macro, ahora se enfrenta a grandes crisis que hasta el momento han sido respondidas y resueltas en medio de procesos contradictorios que enfrentaron entre sí a sus miembro.

El resultado parece haber sido el cuestionamiento de este modelo, apareciendo así el euro-escepticismo, resultado de las dificultades en las relaciones bilaterales del bloque con sus miembros. El sólo anuncio de la intención de realizar la consulta por el primer ministro de Reino Unido, David Cameron, como parte de su campaña para ser reelecto, generó como efecto inmediato y preocupante, diferentes anuncios por parte de otros países como República Checa y Austria de llamar también a referéndums consultivos.

El efecto real del Brexit y su éxito en el Reino Unido es que algunos de los ahora 27 países miembros restantes busquen también realizar sus propios referéndum de consulta para desvincularse, los euro escépticos sobre todo; aunque también los partidarios de la integración, como la primera ministra de Escocia, Nicola Sturgeon, ya iniciaron preparativos para un nuevo referéndum de independencia para poder mantenerse dentro de la Unión Europea.

De hecho podemos ver que el triunfo del Brexit da ímpetu a quienes buscan realizar consultas de desvinculación, como lo anunciaron los portavoces de los partidos de ultra derecha en Francia y Holanda, pero cabe recordar que a pesar del avance de estos partidos en las urnas, los cambios carecen de profundidad. Son hasta el momento muy superficiales.

Propuesta Cameron

Si el Brexit llega a suscitar un efecto dominó que lleve a la posible desintegración del único ejemplo de bloque internacional consolidado en el mundo, considero que lo más importante es hacer un balance de sus aciertos y ver qué dificultades internas han llevado a ponerlo en esta situación. Lo importante en estos momentos es poner atención a todos los efectos que se presentan con la salida británica y para ello es importante ver las condiciones que presentó David Cameron ante Bruselas, para que el Reino Unido permanezca dentro de la Unión Europea.

Dichas condiciones hacen referencia a exigencias en los ámbitos de seguridad, beneficios sociales, economía y soberanía; todos estos, una vez evaluados, se explican de la siguiente manera:

-Avanzar a una unión política mayor, pero con más poder para que el parlamento nacional pueda bloquear leyes europeas, adaptar directivas o incluso vetarlas, haciendo énfasis en el principio de subsidiariedad traducido en la facultad de Bruselas de intervenir cuando lo considere necesario. Esto también permitiría a los parlamentarios británicos hacer uso de la tarjeta roja en caso de hallarse en contra de alguna propuesta legislativa del bloque europeo; en caso de existir un rechazo de 55% de los votos de los parlamentarios se abandonaría dicha propuesta.

-El compromiso por parte del Reino Unido de fortalecer el mercado interno adaptándolo al entorno y las circunstancias de cada momento es otra demanda británica. También se daría la obligación de los estados miembros y las instituciones comunitarias de ayudar a una mejor regulación colaborando en lo administrativo, la anulación y/o modificación de legislación interna innecesaria y los costos para que las empresas cumplan sus compromisos ante el Estado británico.

-La capacidad de cambiar las legislaciones comunitarias en cuanto a los beneficios de los hijos de quienes viven fuera del Reino Unido, así como la existencia de un mecanismo que salvaguarde éstos en situaciones excepcionales, en el caso de llegada de trabajadores que pertenezcan a uno de los estados miembros. Los pagos a hijos de no residentes serían recalculados.

-La capacidad de restringir los beneficios sociales de los ciudadanos extranjeros comunitarios durante sus primeros cuatro años de permanencia, contándose este desde el primer día de trabajo. Esta limitación seria gradual hasta logra un mayor acceso a dichos beneficios dejándose de aplicar tal al cabo de los siete años laborales.

-El establecimiento de principios para poder garantizar respeto mutuo entre los estados miembros que pretendan una mayor profundización económica y monetaria respecto de los que no, permitiendo así una mayor integración en la Eurozona y respetando los derechos de quienes se hallen fuera, como es el caso de Reino Unido.

Para esta última demanda se ha propuesto un mecanismo que dé garantías para quienes no son parte de la Eurozona, manteniéndose aún la obligatoriedad de dichos estados de responder en el caso de tomarse decisiones urgentes; el proyecto de mecanismo señala que los estados puedan oponerse a medidas legislativas relacionadas a la crisis. Es decir, colaborar con la estabilidad financiera de la zona euro no sería una obligación para quienes no hagan uso del euro como moneda, siempre y cuando el presupuesto de la Unión sea capaz de cubrir dichos costes.

Todos los puntos que han resultado de la propuesta de Cameron reflejan las posibilidades de ceder o restituir mayores facultades a cada uno de los países dentro de este bloque y establecer mecanismos para hacer de la burocracia europea algo más ágil y eficiente, siendo la preocupación principal el trabajo conjunto para un correcto funcionamiento del bloque.

Lo interesante aquí se encuentra en el boceto que se traza para el desarrollo de los bloques regionales y sobre todo en el hecho de que dicha iniciativa es un indicador respecto hacia donde se quiere o se debe ir para los diferentes procesos integracionistas existentes en el mundo hasta el momento.

La nueva fase por la que se puede llegar a pasar en cuanto a bloques políticos y económicos de integración debe considerar los derechos de los países como miembros, las relaciones de poder de unos estados con otros, las relaciones internas de unos estados con otros y, finalmente, con sus entes macro.

Nación vs. Integración

La contradictoria base de todos estos trazos que ya no son tan difusos son la geopolítica y los intereses nacionales. Aspectos como soberanía, política interna, mercado, beneficios comerciales y movilidad o tránsito, van a definir este largo proceso de separación durante los dos próximos años. Los puntos más importantes se resumen como los siguientes:

-Independencia de mandato: Ya que el poder de Europa como conjunto se fue incrementando y tuvo como efecto el surgimiento de los nacionalismos que buscan reivindicar el derecho de cada estado, en este caso del Reino Unido, de poder tomar decisiones para hacer uso de su soberanía, –la capacidad y el peso de la decisión, que respalda el resultado obtenido en las elecciones, ha sido tomada por las generaciones adultas (personas de 25 años en adelante) que se han desencantado del europeísmo y que abarca la mayor parte de la población inglesa–.

-La división interna del territorio inglés: Escocia señala sus intenciones de permanecer y buscar el autogobierno mientras que Irlanda del Norte declara que Reino Unido ya no representa sus intereses políticos y económicos buscando también independencia.

-Las condiciones del mercado común europeo: fundamentadas en el cumplimiento obligatorio de las cuatro libertades fundamentales europeas: de personas, de bienes, servicios y capital, caso contrario los ingleses perderían los privilegios de los que gozan.

Horizontes

Las exportaciones que se realizan, en un 53%, hacia el resto de la Unión Europea y hacia otros mercados como Estados Unidos, con un 11%, y China con un 5%, requieren de nuevos acuerdos comerciales, siendo estos previsiblemente desfavorables para los ingleses por poseer una balanza comercial negativa; en lo político podemos ver que representantes de los países miembros ven esto como la oportunidad para trabajar por cambios que lleven a una mayor estabilidad y, por ende, mayor unión.

La migración y el libre tránsito de los ciudadanos europeos se verán afectados ya que la cifra de migrantes se elevó a 333.000 en 2015. Si la situación social llega a descontrolarse se optará por realizar una selección de migrantes basada en un sistema de puntos –como el modelo de migración australiano– poniendo fin a la libre circulación dentro del territorio europeo y con tal al tratado Schengen.

Por último, se ve la redistribución de los 350 millones de libras, equivalentes a unos 450 millones de euros, que eran destinados a Bruselas semanalmente, y que a partir de la desvinculación serían destinados al sistema de salud pública británica (National Health Service) y otras áreas como la agricultura.

Existen, claro está, puntos delicados en cuanto a su tratamiento y es el desarrollo de los mismos, en base a negociaciones y acuerdos, así como el posible ascenso de nuevos actores que dirán, a fin de cuentas, si esto es sólo un mal rato o es el punto final de los multilateralismos.


* Abogada y estudiante de Ciencias Políticas.

Sea el primero en opinar

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*