junio 13, 2026

Geopolítica imperialista y políticas plurinacionales para enfrentar el cambio climático

por: Gonzalo O. Zambrana Ávila

Pero, la expresión más funesta del capitalismo se ha producido cuando se ha convertido en una dimensión de la geopolítica imperialista, por la cual cualquier lugar del planeta es susceptible de intervención extraterritorial, desde el momento en que los Estados Unidos identifica o inventa alguna amenaza para su Seguridad Nacional.

Economía Política del Cambio Climático

Bajo el modo de producción capitalista, la Madre Tierra, es una forma de capital, orientada a la ganancia y la acumulación de capital. En su fase de globalización, bajo la libre movilidad de capital, ha usado los componentes de la Madre Tierra, hasta agotarlos o dañarlos, para posteriormente iniciar un nuevo ciclo en otra región, dejando a su paso, pobreza y contaminación. Como resultado de ello se ha producido una diferenciación geográfica en el derecho de acceso a los componentes de la Madre Tierra, existiendo regiones y zonas ricas y pobres y, los efectos de la contaminación y el Cambio Climático, también han adoptado una distribución geográfica, generando zonas de vulnerabilidad entre los más pobres y asegurando la protección y resilencia para los ricos.

Esta distribución geográfica, ha generado también una distribución de los roles de los países a lo largo del planeta; mientras los países occidentales del norte, han logrado un desarrollo inédito de sus fuerzas productivas a costa del Cambio Climático, pretenden que los países en desarrollo, desconozcamos nuestros problemas de pobreza y necesidades básicas y nos ocupemos de la conservación.

Marx hace más de un siglo describió el Fetichismo de la Mercancía como una expresión dela deshumanización del capitalismo y, como afirma Franz Hinkelammert, en El Capital el concepto de mercancía y de plusvalía llegan a ser la base misma del concepto de ideología de Marx para sustentar un humanismo científico como proyecto deliberación. En su proyección histórica, el fetichismo ha adoptado el modelo consumista y, actualmente tiene otras manifestaciones más deplorables, como el suprapoder de las corporaciones financieras y, lo que se denomina como “keynesianismo militar”, según el cual la guerra es un instrumento de política económica.

Geopolítica imperialista y Cambio Climático

Pero, la expresión más funesta del capitalismo se ha producido cuando se ha convertido en una dimensión de la geopolítica imperialista, por la cual cualquier lugar del planeta es susceptible de intervención extraterritorial, desde el momento en que los Estados Unidos identifica o inventa alguna amenaza para su Seguridad Nacional.

El concepto de Seguridad Nacional es fundamental para la geopolítica de los Estados Unidos. Sus orígenes se sitúan en el Acta de Seguridad Nacional del año 1947 del presidente Harry Truman. A partir de entonces se ha ido consolidando como el fundamento de la geopolítica de los Estados Unidos y ha tenido un punto alto luego de la caída de los torres gemelas cuando se creo el Departamento de Seguridad Nacional.

Al haberse consolidado la geopolítica imperialista a partir del concepto de Seguridad Nacional, para los Estados Unidos, solo son temas relevantes aquellos que tienen relación con este concepto y en ese marco, las metas de reducción de los Gases de Efecto Invernadero, no figuran entre las prioridades de su Seguridad Nacional. Sin embargo, el Cambio Climático, es abordado como parte de las amenazas a su Seguridad Nacional. Esa es la principal explicación del comportamiento oscilante de los Estados Unidos respecto a acuerdos como el Protocolo de Kioto, el Acuerdo de París, etc.

El año 2003, el Pentágono encargo Peter Schwartz y Doug Randall, un estudio denominado “Un abrupto escenario de Cambio Climático y sus implicaciones para la Seguridad Nacional de los Estados Unidos” en el cual identifican una serie de conflictos potenciales como amenazas a la Seguridad Nacional de los Estados Unidos y entre los más importantes se destacan las estrategias para asegurar la dotación de alimentos y agua para los Estados Unidos. Por su parte, la Estrategia del Ártico, indica que el Departamento de Defensa debe garantizar que sea una región segura y estable donde los intereses de los Estados Unidos estén salvaguardados, la Seguridad Nacional, esté protegida y las naciones trabajen cooperativamente para avanzar en estos desafíos. También existen una serie de estrategias de aplicación extraterritorial, para asegurar la protección de ecosistemas y recursos de biodiversidad, como la Amazonia, que por ser fuente de agua y recursos genéticos son de interés para la Seguridad Nacional de los Estados Unidos.

“Cooperación” de los Estados Unidos a la conservación y los pueblos indígenas en Bolivia

El único comportamiento coherente que tiene Estados Unidos es el que responde a la protección de su Seguridad Nacional y para ello, frecuentemente adopta posiciones duales. Es el caso de su comportamiento respecto a la Madre Tierra, pues mientras en sus actuaciones internacionales no asume las responsabilidades derivadas de ser el segundo país con mayores emisiones de GEI, en el marco de sus prioridades de Seguridad Nacional, a través de organismos estatales como la USAID y la NED, financia proyectos de conservación de la biodiversidad y de protección de los derechos indígenas, en países en desarrollo como Bolivia.

Las acciones de la Fundación Nacional para la Democracia (NED), que en Bolivia se concentran en promover los derechos de las mujeres y los pueblos indígenas, la independencia de los medios, el análisis socioeconómico independiente y el compromiso político entre los jóvenes, se realizan a través de varias ONGs como la Fundación Nueva Democracia del senador Oscar Ortiz.

El otro mecanismo de intervención pacifica de los Estados Unidos, es USAID, que en Bolivia ha apoyado muchos proyectos de conservación de la biodiversidad y áreas protegidas, incorporando utilitariamente a los pueblos indígenas; USAID ha actuado a través de varias ONGs de Bolivia, que en un trabajo ideológico sistemático, ha convertido a algunas comunidades indígenas en defensoras de la biodiversidad aun en contra de sus propias necesidades. Vale destacar que Liliana Ayalde, exresponsable de USAID en Bolivia, ha sido nombrada como Directora Civil Adjunta para Asuntos de Política Exterior del Comando Sur de los Estados Unidos.

¿La explicación para que los dos organismos más relevantes, de protección de la Seguridad Nacional de los Estados Unidos en el exterior, como son la NED y USAID, definan como temas prioritarios de sus acciones en Bolivia, la conservación de la biodiversidad y los pueblos indígenas?, es precisamente porque estos temas forman parte de las prioridades de su Seguridad Nacional en Bolivia.

Conclusión

Entonces las políticas el Estado Plurinacional de Bolivia, para enfrentar el Cambio Climático deben situarse en el contexto geopolítico global y, las decisiones soberanas sobre metas previstas en los acuerdos internacionales sobre Cambio Climático, no pueden ser una barrera para enfrentar los problemas de pobreza y acceso a las oportunidades de Vivir Bien por parte del conjunto de la población boliviana.


*    Es economista.

Sea el primero en opinar

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*