mayo 18, 2021

Isabel Viscarra: “Gracias a Fidel y la Revolución por esa mística de amar y salvar la vida”

María Isabel Viscarra, o sencillamente “Chabelita” para quienes le rodean, es una entrañable figura de la izquierda cristiana en Bolivia, además de una infatigable trabajadora por la educación popular y la solidaridad entre los países hermanos de Nuestra América, labor que por décadas lleva a cabo semanalmente en el paceño Café Semilla Juvenil.

El primer trimestre del año pasado cayó gravemente enferma, cuidando de su salud la Brigada Médica Cubana (BMC) Henry Reeve en Bolivia. Para hablar de esa y otras experiencias le entrevistamos, en el marco del cuarto aniversario de la muerte de Fidel –verdadero promotor del internacionalismo en salud–, y de la campaña de postulación de la BMC al Premio Nobel de la Paz 2021, a la que las y los lectores pueden adscribirse y apoyar dejando sus datos en la siguiente web: https://www.nobelpeaceprize.org/Nomination/Nominator-application-form

¿Cuándo fue atendida por la BMC en Bolivia?

Fue atendida en 2008, porque tuve serios problemas de visión.

¿Cuál era su afección?

Me diagnosticaron cataratas en ambos ojos. El costo de tratamiento era de dos mil dólares y aunque no niego la capacidad de nuestros oftalmólogos ni de los equipos profesionales acá, no tenía esa cantidad de dinero. Entonces me dije a mi misma, ¿por qué estoy tardando en consultar y no acudo de una vez a los oftalmólogos cubanos? Y así fue.

¿En qué consistió esa atención?

Me operaron un ojo en diciembre de 2008 y luego el otro en febrero de 2009.

¿En qué recinto hospitalario?

Ambas operaciones fueron realizadas en el Hospital Metodista de Obrajes, en La Paz.

¿Tuvo que pagar por ellas?

No, fueron intervenciones gratuitas y solidarias.

¿Tiene alguna otra experiencia con la BMC?

Sí. En enero de 2014  a causa de una caída sufrí una dislocación del hombro, siendo atendida con éxito en el Hospital de Villa Ballivián  de El Alto.

Igualmente, el pasado año, en marzo de 2019, caí  enferma con una neumonía atípica  y otras serias  complicaciones. Ahí me salvaron  la vida  en la Clínica El Colaborador, en Achumani.

¿Qué opinión le dejó su experiencia con la BMC en Bolivia?

Fui atendida con respeto, dignidad, calor humano y  mucha profesionalidad.

Finalmente, ¿qué mensaje les daría a las y los lectores acerca de la labor de la BMC en Bolivia?

Gracias  a Fidel y la Revolución por esa mística de amar y salvar la vida.

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