“El miedo es un impulso, como el hambre. Se siente sin querer. Pero, como he trabajado ya durante años en esta situación de miedo, he aprendido a controlarlo. No permitiré que el miedo frene mi trabajo” Shirin Ebadi Premio Nobel de la Paz
“El gobierno iraní está usando diversas iniciativas para restringir el acceso de las mujeres a la educación, para que dejen de ser activas en la sociedad y para que vuelvan al hogar” anunció la iraní Premio Nobel de la Paz Shirin Ebadi, primera mujer del mundo islámico en ser reconocida con dicho galardón el 2003.
La medida gubernamental establece que 36 universidades iraníes las mujeres no podrán cursar 77 carreras porque consideran que algunos estudios deben ser de “un solo género”, y por tanto, exclusivos de los hombres. La Nobel de la Paz enfatizó que pretenden devolver a las mujeres al “ámbito privado, ya que no toleran su presencia en la escena pública”.
Información en la red destaca que durante los últimos años, principalmente, las mujeres han desempeñado un importante papel en las protestas que siguieron a la elección presidencial de hace tres años y que impactó al sector más conservador de la sociedad iraní.
En opinión de la Premio Nobel Shirin Ebadi la medida de restringir el acceso a estudios universitarios responde a la preocupación de los altos clérigos del régimen teocrático dominante en Irán, cuyo máximo líder es el ayatolá Ali Jamenei, ante los ‘efectos secundarios’ que podría tener en la sociedad el aumento del nivel educativo de las mujeres, logros a los que su lucha coadyuvó, pero por la que sufrió una serie de presiones personales y familiares, por lo que ha elevado su denuncia a Naciones Unidad para alertar sobre la vulneración de derechos fundamentales de las mujeres iraníes.
Cabe remarcar que Shivan Ebadi fue una de las primeras y pocas iraníes nombrada jueza y luego de la Revolución de 1979 fue obligada a renunciar, ha continuado su lucha a pesar de presiones, detenciones, suspensión del ejercicio legal de su profesión y reiteradas amenazas a su seguridad; sin embargo todo ello no frenó su lucha, por lo que en su denuncia enfatiza que entre los estudios vetados a las mujeres están incluidos literatura, idiomas, antropología, arqueología, física nuclear, informática y diversas ingenierías.
La Premio Nobel iraní, exilada en el Reino Unidos y abogada de derechos humanos, ha denunciado esta restricción al ejercicio de derechos de las mujeres de su país al Secretario general de la ONU Ban Ki Moon y a la Comisión para los derechos humanos, afirmando que el objetivo real de las universidades y del gobierno de Irán es el de reducir la proporción de alumnas por debajo del 50%, cuando en la actualidad su número supera el 65%, para así «debilitar el movimiento feminista iraní en su campaña contra las leyes discriminatorias de islámicas».
Shirin Ebadi asegura que su fuerza y tenacidad residen en la certeza de saber que su lucha por los derechos humanos es la correcta y que la ley islámica está en armonía con la democracia, la igualdad entre hombres y mujeres, la libertad religiosa y de expresión: “Cuando me faltan las fuerzas, recuerdo siempre a mis compañeros y amigas que están encarcelados y pienso que no tengo derecho a estar cansada mientras ellos estén privados de su libertad” afirma.
“Ni las amenazas, ni las críticas me van a silenciar, ni van a hacer que abandone a Irán”, enfatiza Shirin Ebadi. “Yo respeto las leyes de Irán y actúo en el marco legal establecido” y no duda en señalar que política debería estar separada de la religión, para que los políticos no utilicen las creencias de las personas para sus fines.
* Feminista queer y periodista

Leave a Reply