septiembre 28, 2026

Día de la Descolonización

El próximo 12 de octubre se cumple un año desde que el presidente Evo Morales Ayma, promulgara el Decreto Supremo por el que se declara el Día de la Descolonización en el Estado Plurinacional de Bolivia.

Frente a una multitudinaria concentración en el Campo de Marte de la Plaza Villarroel, dicha norma fue decretada en el marco del Día Continental de la Descolonización aprobado días antes por los países miembros de la Comunidad Andina de Naciones (CAN). Miles de ciudadanos y ciudadanas bolivianas se reunieron en esa histórica plaza para expresar su apoyo al proceso de cambio que lidera el presidente Morales y hacer conocer su férrea defensa a la democracia.

Ha pasado un año y deberíamos poder medir cuánto hemos avanzado en superar el racismo, la discriminación y el machismo, tres fenómenos fundamentales en los cuales se basa el proceso de colonización.

En ese sentido, algunos mecanismos para implementar la descolonización son las políticas de educación y las leyes. Contamos con una Ley contra el racismo y la discriminación, ley contra el acoso y violencia en razón de género y una ley contra la trata y tráfico de personas. Las últimas dos normas recientemente aprobadas por la Asamblea Legislativa Plurinacional. Sin embargo, para lograr la liberación de los resabios coloniales, del fortalecimiento de la Identidad Intercultural y la inclusión democrática, debemos invertir mayores recursos humanos y económicos, así como lograr un mayor compromiso de las y los servidores públicos. Todavía existen casos de incoherencia entre el discurso y la acción, entre lo que se dice y lo que se hace, entre el pensamiento y el comportamiento. Lo personal es político, por ello es tan importante que lo que propagamos lo cumplamos en la cama, en la casa, en la calle y en el trabajo de la función pública. Superaremos el racismo cuando no veamos a las personas en función de su color, su vestimenta, su preferencia sexual, su sexo o su género, cuando no importe si es indígena o no indígena, cuando no importe si es mujer u hombre. Cuando lo importante sea su solidaridad, calidad humana e integridad de cumplir lo que dice en concordancia con lo que hace. Así podremos decir estamos ante el “hombre nuevo” del que hablaba el Che Guevara, ante la mujer nueva, fruto del proceso de descolonización y despatriarcalización. Mientras exista la exclusión, la discriminación, el clasismo, el racismo, el sexismo, el machismo y la homofobia, seguiremos dando vueltas desde el discurso de la victimización, de la pena, de la autoexclusión, del doble discurso y la doble moral, de la falta de ética y de la mediocridad.

Por eso parafraseando al Che Guevara, “hay que endurecerse sin perder la ternura jamás “, y agregaría, y sin perder el norte de la descolonización y la despatriarcalización en estos tiempos de cambios, esperanzas y utopías hechas realidad.

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